Compartir
Publicidad
Volkswagen Golf Variant R: probamos el Golf familiar más deportivo, en carretera y circuito
Pruebas de coches

Volkswagen Golf Variant R: probamos el Golf familiar más deportivo, en carretera y circuito

Publicidad
Publicidad

El primer Golf R en formato familiar y también el modelo más potente de la compañía con este tipo de carrocería, se llama Volkswagen Golf Variant R. El año pasado nos preguntamos si tenía sentido un Golf R ranchera, y ahora hemos descubierto que, efectivamente, lo tiene. De hecho, hasta uno de cada cinco Golf comercializados son Variant. Ya está a la venta en España por un precio base de 44.780 euros.

Nosotros ya nos hemos puesto al volante de esta ranchera de carácter deportivo tanto en carreteras de la provincia de Málaga como en el espectacular circuito de Ascari, en Ronda. Te contamos todos los detalles sobre la versión más rápida de la gama Golf Variant, que tiene nada menos que 300 CV gracias a su motor 2.0 TSI turboalimentado. ¿Te vienes?

Durante los próximos días os vamos a hablar no sólo del Variant R, sino también del resto de novedades de la gama Golf familiar, ya que junto al deportivo R llegan también la versión campera, Variant Alltrack, y el diésel más capaz, Variant GTD. Hoy, eso sí, nos centramos en el familiar más rápido de la marca de Wolfsburgo, que llega después de que se hayan vendido más de 30 millones de Volkswagen Golf desde su lanzamiento.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

Diseño específico R

El Volkswagen Golf Variant R mide 4,6 metros de largo (2,63 metros corresponden a la batalla), 1,8 metros de ancho y 1,74 metros de alto. Se diferencia principalmente del resto de hermanos familiares gracias a una estética más deportiva, protagonizada por paragolpes específicos, llantas de aleación de 18 pulgadas en diseño "Cadiz" y una altura rebajada en 20 milímetros gracias al tren de rodaje deportivo.

También son especiales para esta versión las salidas de escape en aluminio, dos a cada lado, el difusor, alerón R, espejos retrovisores cromados, los faros Bi-Xenón Plus autodireccionales con LED diurnos específicos, distintivos R (en zaga, aletas y parrilla) o las pinzas de freno en negro con inscripción "R". Prescinde, además, de faros antiniebla. Por último, el color de carrocería azul eléctrico es único para esta versión del Variant y las barras de techo de aluminio son de serie.

Por dentro se distingue por los asientos deportivos R (regulables en altura y con ajuste lumbar), tapicería especial en tela R con costuras en gris y logotipos R, inserciones decorativas "Carbon Race", techo forrado en negro, pedalera de aluminio, palanca de cambios R "carbono", volante multifunción de cuero con logo R, climatizador bizona, radio/navegador con pantalla de 6,5 pulgadas, iluminación ambiente en azul o agujas de los relojes retroiluminadas, también en tono azul.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

Además, ofrece una capacidad de maletero de 605 litros (ver foto), que aumentan hasta 1.620 litros si se abaten los asientos traseros (60:40). Eso sí, la superficie de carga con éstos abatidos no es del todo plana.

Un poco de técnica

Bajo ese aspecto de familiar al uso, el Variant R esconde un propulsor de los que ponen los pelos de punta. Se trata de un 2.0 TSI de 300 CV, el mismo que en la variante compacta, junto a tracción integral 4Motion de embrague Haldex de quinta generación (puede enviar hasta un 100% del par al eje trasero) y un diferencial electrónico delantero XDS+ que evita el subviraje mediante el uso selectivo de los frenos.

Gracias a su potencia, a los 380 Nm de par entre 1.800 y 5.000 RPM, a la caja de cambios automática DSG de doble embrague y seis marchas, y a la tracción total, acelera de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos y es capaz de alcanzar 250 km/h. Al igual que el Golf R convencional, está basado sobre la nueva plataforma modular del grupo, MQB.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

Como es ya habitual en este tipo de coches, la caja de cambios cuenta con un programa Launch Control que permite una aceleración máxima desde parado, gracias a la gestión electrónica, para conseguir esa cifra de aceleración ligeramente superior a cinco segundos. Cabe apuntar también que el ESC (ESP) es desconectable por completo, aunque además hay un paso intermedio o Sport, que permite más alegrías pero lo mantiene activo.

El modelo ofrece también varios modos de conducción, que varían la respuesta del motor y el cambio, la dureza de la suspensión (si se equipa, opcionalmente, la suspensión adaptativa DCC) y la dirección progresiva (DAS). Se denominan Eco, Normal, Sport y Race, éste último exclusivo de las versiones R. Además, se añade otro modo, Comfort, si montamos la suspensión adaptativa.

Por carreteras de montaña

Durante la presentación del modelo tuvimos oportunidad de hacer una pequeña ruta por los montes de Málaga, con carreteras estrechas y reviradas donde las haya. Aquí es donde el R saca todo su poderío a pasear y donde realmente te enseña de lo que es capaz cuando hablamos de tracción. Gracias al envío de par al eje trasero, la salida de las curvas, sean lentas o rápidas, es fulgurante.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

El motor TSI tiene garra y empuja con muchas ganas, especialmente, a partir de las 4.000 RPM, donde además empieza a sonar con más intensidad, como es lógico. La marca asegura que el par máximo está disponible desde 1.800 RPM, aunque su entrega es más notable a partir de 3.000 vueltas. La dirección tiene un peso adecuado y la suspensión, aunque firme, no resulta especialmente incómoda.

Cuando subimos el ritmo en estas carreteras sale a relucir la estabilidad del coche, que mantiene la compostura en todo momento. También es muy estable en frenadas intensas. Como se suele decir, va sobre raíles, aunque es cierto que al límite tiende a subvirar. El sonido del motor es agradable en todo el régimen y la caja de cambios DSG genera ciertos petardeos en los cambios de marcha, más intensos en modo Race. Sonoros, pero no tan bestias como en un A 45 AMG o un Audi RS 3 (el anterior, porque el nuevo no lo hemos probado).

Los asientos, de corte deportivo, sujetan bien el cuerpo pero no son de los que oprimen, como los tipo baquet. Además, resultan cómodos y es fácil encontrar una postura correcta al volante.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

En circuito

El plato fuerte nos esperaba en Ronda, en el Ascari Race Resort, uno de los circuitos más interesantes de cuantos conocemos, situado además en un entorno de ensueño. El trazado es exigente, pero muy gratificante. Hay zonas rapidísimas, curvas lentas, curvas ciegas, peraltes, chicanes... Vamos, un poquito de todo.

Aquí rodamos en grupo, con un Golf R de liebre (coche guía) y cuatro Variant R detrás. En ningún momento tenemos ocasión de hacer una vuelta rápida, ya que el ritmo del grupo varía constantemente, obligándonos a frenar y levantar el pie del gas demasiadas veces a lo largo de cada vuelta. Aún así, el consumo asciende a unos 20 litros, pero es que estamos en circuito, abusando del acelerador sin piedad.

De cualquier manera, sí podemos sacar en claro que la estabilidad del coche no aparece sólo en carretera. Si hilamos fino y no somos bruscos al volante (lo cual no quiere decir que no rodemos rápido), el coche no rechista en ningún momento. Ya siendo más bruscos, tampoco, ya que el ESC te para los pies rápido. Del Golf VII se dice que los controles son intrusivos, pero no nos lo ha parecido en el Variant, siempre y cuando hagas las cosas bien.

Volkswagen Golf Variant R, toma de contacto

El modo Race, especialmente pensado para ocasiones como ésta, pone el coche "al ataque". Endurece la dirección, la suspensión y aviva la respuesta de motor y cambio. No notamos que varíe el ajuste del ESC, que debemos poner en modo Sport si queremos que el sistema de frenos actúe menos "por su cuenta". Y hablando de frenos, después de varias vueltas mantienen el tipo. Al menos nosotros no apreciamos ese tacto esponjoso que aparece cuando se les ha dado demasiado uso intenso.

En definitiva, puede que este Variant R no sea el coche en el que uno piensa cuando hablamos de rodar en circuito, pero es recomfortante saber que tu familiar es capaz de sacarte sonrisas en cualquier trazado. Garra no le falta y aptitudes tampoco.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos