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Citroën C4 Cactus, toma de contacto

Citroën C4 Cactus, toma de contacto
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Me vuelvo de Holanda satisfecho tras haber conducido el Citroën C4 Cactus. Ni se trata de más de lo mismo, ni de un coche barato (en un sentido peyorativo). A caballo entre los utilitarios y los compactos, este modelo de fabricación española va a dar que hablar próximamente.

Citroën se apunta al segmento B crossover estirando una plataforma pequeña hasta hacer un coche de dimensiones similares al C4. Eso sí, es 200 kg más ligero, y pesa menos de una tonelada. Ya solo con eso no podemos hablar de otro modelo más y quedarnos tan anchos. Citroën ha marcado un camino a seguir, aunque llegue "tarde".

Se huye de parte de la irracionalidad asociada a los coches de este segmento. Por ejemplo, la dimensión máxima de neumáticos es 205/50 R17, de tamaño razonable, y que queda bien estéticamente. Fijaos en los pasos de rueda de plástico negro. Hacen que 16" no queden ridículas en la imagen siguiente:

Citroën C4 Cactus

No es tan alto y la aerodinámica no creáis que empeora tanto, porque tiene un diseño muy limpio de líneas. La proporción de 2/3 carrocería y 1/3 de superficie acristalada puede engañar a la vista. Y poniéndolo al lado de un C1, apenas es un poco más alto.

Nada en este coche se ha pensado para circular fuera de carretera, es un turismo y punto. Probé a subirme a unos bordillos con la buena suerte de tener la policía detrás. Tuve una Homer suerte que aún no me la creo, salí indemne y mi cartera también. No tiene altura libre como para salir a pistas, va muy justo.

La explicación a su bajo peso la encontramos en una serie de cosas que no tiene. El techo panorámico acristalado no se puede tapar de ninguna forma, aunque teóricamente proporciona tanta protección solar (nivel UV 4) que no hace falta. Tampoco hay elevalunas traseros (apertura de compás), ni lector de CD. Hasta han quitado el tacómetro para hacerlo más ligero. Eso último iba con ironía.

Citroën C4 Cactus

Original, pero práctico

Una vez visto por dentro se me quitó la idea de que era el típico coche que en las fotos sale perfecto pero luego decepciona en persona. No he tenido esa impresión. De hecho, en todo el recorrido de prueba no he oído un solo grillo o crujido. Hasta el plástico superior del salpicadero es blandito, no me lo esperaba.

Los diseñadores han hecho un buen trabajo simplificando el salpicadero, pero discrepo en la concepción de la pantalla digital izquierda. Nos informa de velocidad, cuánto combustible queda, recomendación de cambio, averías y... poco más. Ni RPM, ni datos del ordenador, ni indicaciones de navegación. Tampoco se puede mover ni orientar.

En otras palabras, que se han quedado a medias, ¿no habíamos acordado que en una pantalla digital podemos meter lo que nos plazca? No es tan difícil conducir de oído, pero los conductores menos hábiles van a sentirse un poco perdidos. Hablo de cambio manual, con el automático, la verdad es que es una queja menor.

Citroën C4 Cactus

¿Manual (BVM) o automático (ETG)?

Los modelos manuales no tienen los asientos delanteros pegados, y hay freno de mano convencional. El tacto de la palanca me parece mejorable, tiene holguras, pero está mejor que otras cajas BVM del Grupo PSA de hace unos años, más pastosas e imprecisas. Me encanta cómo han hecho el automático. Tres botones, y sin palanca.

Conduciendo el modelo automático, con caja ETG6, no he quedado satisfecho. Ni consume menos que un conductor eficiente, ni es más agradable, ni ha dejado de dar tirones. Es un poco más suave que un CMP (su predecesor), pero dista de ser un resultado redondo. Nada que hacer contra una buena caja de convertidor de par, una de doble embrague o un CVT.

Muy simpáticos los detalles que hacen guiños a la marroquinería. Para los profanos, el arte de hacer cosas con piel. La guantera superior derecha imita a una maleta, y los tiradores internos de las puertas también. Algunos ocupantes corpulentos puede que rocen con las piernas, pero no es lo habitual.

Citroën C4 Cactus

Estamos ante un coche tecnológico. Hay dos tomas USB y la toma de 12 voltios está en un lugar estratégico para dejar el teléfono cargando sin que se mueva. Hay múltiples huecos para dejar casi todo. También es espacioso, luminoso, y como ya dije deja muy buena sensación a pesar de su concepción humilde.

De maletero va muy bien, 358 litros y competitivo con el C4 normal. No tiene sofisticaciones como doble fondo o compartimentos. El portón baja de forma un poco violenta, otro elemento en el que han querido ahorrar. Poniendo amortiguadores algo más resistentes habría solucionado eso, sin incrementar ni un gramo el peso.

Como siempre, alguna pega hay. Es un poco ruidoso de neumáticos, y no por culpa de los mismos (en 17" son Goodyear EfficientGrip) sino por ahorrar en aislamiento. Además, con los motores tricilíndricos se percibe un hormigueo sobre la dirección y en el asiento. O lo consideramos como virtud: efecto masaje que mejora la circulación en la espalda.

Citroën C4 Cactus

A nivel mecánico, el C4 Cactus es más bien un C3 Cactus, deriva de utilitario pero tiene tamaño de compacto. Conduciendo estrictamente a ritmos legales (en Holanda las multas son muy caras) va sobrado de suspensión, cómodo, no barquea, y tomando rotondas pequeñas "al ataque" no hace ningún extraño.

También nos va a dar una sensación de ligereza importante. El motor de 82 CV seguramente satisfaga a muchos conductores, no es ningún cepo, pensad lo poco que pesa. Con el gasolina de 110 CV, acelerando fuertemente noto la dirección muy ligera. Como en berlinas Diesel de tracción delantera con caballerías generosas.

Llegados a este punto, le podemos criticar por el diseño, que es algo subjetivo, pero no es un coche más que añade peso y altura. Ni siquiera es alto, 1,48 metros. Y pesa menos que muchos utilitarios. Por eso con los motores aparentemente justitos que lleva, va muy suelto, y en consecuencia, gasta poco.

Citroën C4 Cactus

La postura al volante más cómoda que he encontrado es subiéndome un poco el asiento, como en un SUV. Como el volante no se ajusta en profundidad, solo en altura, no terminaba de ir cómodo. No creo que la excusa sea por reducir peso, es un detalle cutre, que no hablamos de un coche de 10.000 euros, precisamente. Consultad la lista de precios completa.

¿Divertido de conducir? Al menos no con los límites de velocidad de Holanda, tuve que luchar contra el sueño. Eso significa que o es muy cómodo, o que no es divertido de conducir, o que estaba cansado. O una combinación de las tres. El motor gasolina de 110 CV en una carretera interesante sí será divertido, pero para ir en llano a marchas largas no.

No recomiendo abiertamente el cambio automático, le falta lo que busca uno en el cambio automático, la suavidad. Lo veo como un cambio para vagos o para quien tiene una limitación física. Además, llegué a consumir más con el HDi automático que con el gasolina manual (captura a continuación), pero esto hay que matizarlo adecuadamente:

Citroën C4 Cactus

Impresiones del motor e-VTi (PureTech) 110 CV

Este motor no está disponible en el lanzamiento, es turboalimentado, el que se puede elegir es atmosférico (82 CV). Con el turbo empuja como un 1.4-1.5 atmosférico, pero con más ganas aún. Es voluntarioso y requiere finura al hacer los cambios. Cuando llegamos al corte de inyección no hay ninguna alerta en el tablero, solo sacudida y ruido.

Circulando a velocidad normativa, con algún acelerón, ni un solo desnivel (Holanda es plana, salvo superando puentes en canales) y máximo a 120 km/h, gasta muy poco. Incluso he bajado de homologación. Hice 4,7 l/100 km el primer día y 4,5 l/100 km el segundo. Para no ser un híbrido, es un resultado estupendo. El truco es que iba siempre a baja carga.

Habría que verlo por una autopista española con sus múltiples desniveles, que exigen mucho al motor. El Stop&Start no destaca por su rapidez, y se nota tanto el arranque como la parada del motor. Es un tres cilindros y va descompensado, así que que nadie se sorprenda. Muy interesante frente a los HDi.

Citroën C4 Cactus

Impresiones del motor HDi con cambio ETG

Normalmente un gasolina es más agradable porque vibra menos, pero no se cumple en este caso. El C4 Cactus e-VTI y el HDi tienen una rumorosidad muy similar, al menos este es de cuatro cilindros. No sabría decir cuál hace menos ruido, y eso que los HDi han mejorado mucho en este sentido.

Con el cambio ETG de seis velocidades, como ya dije, le falta suavidad. Podemos mejorar levemente el resultado usando las levas para cambiar, y ya está. Es más suave al maniobrar que el CMP, cierto, pero los detractores de los automáticos no van a ser convencidos por esta variante.

Como no hay tacómetro ni insignias que lo diferencien, no hay forma de saber si un C4 Cactus es Diesel sin mirarle los bajos o tenerlo encendido. Todo el rato por zona urbana sin tráfico, y sin pasar de 50 km/h para nada, el consumo quedó en 5,4 l/100 km. Habrá que probarlo con cambio manual y en carretera más adelante, no dio tiempo a más.

Citroën C4 Cactus

Hablemos de tecnología

¿Cómo es eso de prescindir de tantos botones? Se agrupa todo en la pantalla central, con siete botones físicos y enésimos virtuales. Usando el "pincho" 3G para darle conectividad (Citroën Multicity Connect) las aplicaciones tardan un poco en cargar, ocupa un puerto USB pero queda el de la guantera.

Utilísimas las aplicaciones de Coyote (avisa de radares y perturbaciones del tráfico) y Carburante (¿qué gasolinera más barata tenemos a mano?). Vendrán más. La conectividad con el teléfono móvil es a nivel Bluetooth, con funciones de manos libres, BT Audio y compartición de conexión a Internet.

El equipo de música de seis altavoces (opcional) suena muy bien y no crea grillos. Utilizando a la vez las aplicaciones, el Bluetooth, la nagación GPS y el audio no tuve ningún problema. Requiere un poco de tiempo habituarse, pero una vez acostumbrados, nos sabrá a poco un sistema menos moderno.

Citroën C4 Cactus

Y así va en general...

Ya hemos visto que el C4 Cactus es un coche diferente a lo ya visto, y con su poco peso ahorra sin usar tecnologías caras. Muy bien, pero se podría haber mejorado la sonoridad con algo más de aislante. Las ruedas Goodyear EfficientGrip sé que no son ruidosas (las uso en mis dos coches), pero en este coche lo son, eso es aislamiento.

Tampoco diré que tiene tacto de utilitario, se nota que hay más batalla (como un C4) y la suspensión va bien tarada. Busca más confort que deportividad, pero no lo he notado aburguesado. La combinación motor/cambio es fundamental para evaluarlo. De momento el gasolina de 110 CV me parece la mejor opción de la gama. Manual, claro.

Creo que tendrá éxito comercial, aunque no tanto como el Juke (unas 100.000 unidades al año en Europa). EuroNCAP no lo ha probado, pero creo que se quedará en cuatro estrellas. El 80% de sus piezas son de origen español, así que le deseo ese éxito, y que otros le imiten en algo, como la reducción de peso. Ya era hora.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

En Motorpasión | Citroën C4 Cactus, Citroën C4 Cactus: todas las versiones y precios

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