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Cuando la autovía es la pista de un aeropuerto y no lo sabes
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Cuando la autovía es la pista de un aeropuerto y no lo sabes

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Anxo llevaba ya unos meses trabajando en Alemania y aunque no le gustaba el invierno de la Rhur ni la chucrut, sí que apreciaba la posibilidad que le habían dado de crecer profesionalmente y las Autobahn. Ese día circulaba como todos los días por la A44 en dirección a Kassel. La circulación se hizo más densa a lo pocos minutos de salir de Soest. Era un atasco y se quedó parado en la autopista, entre un autobús de turistas ingleses y una autocaravana holandesa. Esto ya se parece a la AP7 en verano... hasta que a pocos metros por encima de su coche pasó un F-16 y vio como aterrizaba más adelante. “No puede ser”, pensó. “Ese flipado se equivocó y cree que aterriza en el aeropuerto de Paderborn-Lippstadt que está ahí delante”. Y entonces llegó otro. Y un A-10. Y otro.

Sí, es algo que hemos visto en incontables películas y series de televisión. Pero en el caso que nos ocupa hoy, la realidad supera a la ficción. Algunas de las autopistas y carreteras de Europa (y de medio mundo) por las que quizá hayas circulado son en realidad pistas de aterrizaje y despegue para aeronaves militares.

Hay una autopista allí, aterriza como puedas

Jas 39 Griffin

El ejemplo en Alemania de la A44 a su paso cerca del municipio de Buren, entre Soest y Kassel, es sin duda el más famoso de todos. Probablemente miles de automovilistas y transportistas pasan a diario por esa porción de Autobahn sorprendentemente recta y rodeada de bosques. Si sabes ver los indicios, te das cuenta que ese trozo de autopista es en realidad una pista militar de emergencia.

Para empezar, la línea divisoria de la autopista ya no es una cuneta con sus guardarraíles a cada lado, sino que ambos sentidos de circulación están unidos en el centro por hormigón. Vamos, que quitas los guardarraíles centrales y es una sola carretera, no dos separadas por un accidente geográfico artificial.

El tramo de la A44 que es en realidad un aeródromo de emergencia, con sus dos áreas de descanso en cada punta que servirían de zona de parking y taxi para los aviones.

Sabiendo eso, te percatas que esos dos parkings disfrazados de áreas de descanso, uno por sentido de circulación, están a más de 5 km el uno del otro. Normalmente, suelen estar en frente el uno del otro. Sí, son las zonas de parking de las aeronaves.

Gripen

Alemania no es el único país que ha adoptado ese tipo de infraestructuras. Suiza, Polonia, Finlandia, Singapur y Taiwan también tienen este tipo de autopistas que en un momento dado se pueden transformar en un aeródromo improvisado. Australia, por cierto, también posee algunas carreteras que pueden servir de pistas para los aviones en caso de emergencia, sobre todo en las zonas más remotas del país.

El último país en apuntarse a esta selecta lista es India. En 2015, un Mirage de las fuerzas aéreas indias aterrizó con éxito en una autovía a las afueras de Delhi. Según la BBC, la vecina Pakistan, país no precisamente amigo de India, también pone en práctica aterrizajes en autovías a modo de entrenamiento en caso de conflicto.

Herencia de la Guerra Fría

La idea de implementar el uso de carreteras como pistas de aterrizaje nació con la Guerra Fría en Alemania. La OTAN pensó que se podría sacar ventaja de la extensa red de autopistas que poseía el país para convertirlas en aeródromos. Los aviones estarían ocultos en los bosques, cercanos a las autopistas y listos para despegar en cuestión de minutos.

En 1984, la OTAN cerró la A29 en Alemania, cerca de Ahlhorn, durante 48 horas para unas maniobras que ponían en práctica esta idea. Se instaló una torre de control móvil y durante dos días, 370 aviones de la OTAN, desde los Transal de transporte hasta los F15 pasando por Phantom, F-16 o A-10, practicaron el aterrizaje y despegue en la A29 como pista de emergencia.

Actualmente, Escandinavia y los países bálticos están viviendo una suerte de nueva Guerra Fría con la vecina Rusia. Sin que nos demos cuenta, esa región se está convirtiendo en una zona altamente militarizada.

Así, en Finlandia ponen en marcha practican el aterrizaje y despegue en carreteras cada año. En 2015, invitaron incluso a las fuerzas aéreas suecas a practicar este ejercicio en una carretera al norte de Helsinki. Estonia, por su parte, permitió que una decena de A-10 Warthog usasen la autovía de Jägala para este tipo de maniobras.

Singapur es otro de los países que de forma regular realizan este tipo de ejercicios. En 2016, convirtieron la Lim Chu Kang Road en un aeródromo de fortuna. Pero a diferencia de los casos que hemos visto, un centenar de personas trabajaron 48 horas seguidas para adecuar la carretera eliminando las farolas, las señales de tráfico, las paradas de autobús y todo el mobiliario urbano.

Suiza y sus escondites en las montañas

Utilizar las carreteras como aeródromos de emergencia está bien, pero los Suizos fueron un paso más allá. En los años 60, durante la Guerra Fría, el ejército helvético convirtió las montañas, valles y pueblos en bases militares escondidas. Y es que realmente se pensaba que en cualquier momento el ejército soviético invadiría Europa occidental.

La casa que preside la entrada del pueblo es un bunker con cañón antitanque, mientras las vacas pastan vigiladas por cañones de artillería escondidos en las montañas. Al parecer, habría centenares de bunkers escondidos en las montañas, algunos con galerías de hasta 25 km que conectan el arsenal con los “barracones” de las tropas, hospitales y salas de mando, todo ello bajo las montañas.

Incluso los aviones de combate están escondidos bajo las montañas. En caso de emergencia, se abre una pared de la montaña y de ahí salen un par de Mirage que despegan desde la carretera más cercana. Por supuesto, en Suiza también se práctica el arte de convertir una autopista en aeropuerto de emergencia.

Actualmente, no queda claro cuantas de esas bases secretas todavía están en activo o si simplemente forman parte de un ejercicio de relaciones públicas del ejército suizo. Que en su día estuvieron activas, sin duda.

Lo curioso es que, cuando pre adolescente, mis familiares que vivían en Suiza me contaron la historia de unos aviones que salían de la montaña y despegaban desde la autopista, no les creí. Décadas después, tengo que ver un documental francés en Youtube para ver que sí, probablemente esa historia fuese cierta.

Ahora, si viajas por Alemania o Suiza, abre bien los ojos, quizá un avión pida pista y tengas que cederle el paso. Y si no lo haces, puede que te estén vigilando desde lo alto de una montaña.

Fotos | Fuerzas aéreas suecas

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