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Mercedes-AMG GT, primeras impresiones

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Tras meses de espera y muchos teasers, Mercedes-AMG presentaba el pasado martes en la sede de AMG en Affalterbach, Alemania, su nuevo deportivo, el Mercedes-AMG GT. Allí se dieron cita muchos de los responsables de la compañía, así como pilotos de la talla de Bernd Schneider y Nico Rosberg, que no quisieron perderse este importante lanzamiento.

Disponible en dos variantes, AMG GT y AMG GT S, llegará al mercado en primavera de 2015 con un precio cercano a los 150.000 euros, aunque de momento no hay cifras oficiales. Veamos en detalle algunos de los aspectos más significativos de este deportivo que llega al mercado para enfrentarse a modelos como el Porsche 911 o el Jaguar F-Type Coupé.

Estética e interior

Antes incluso de conocer por fin el AMG GT, ya sabíamos que sus formas iban a ser más redondeadas, más nueveonce. El fabricante asegura que ha buscado la sensualidad a la hora de diseñar el modelo, tanto en su carrocería como a nivel interior. Desde luego curvas no le faltan. Aunque mantiene la arquitectura transaxle del SLS AMG, así como el largo capó, su estética recuerda, según el ángulo, al Dodge Viper (línea de techo) y, sobre todo, al Porsche 911 (zaga) contra el que pretende competir.

Mercedes-AMG GT, primeras impresiones

De un primer vistazo destaca su afilada trasera, de redondeadas formas y estrechos pilotos horizontales, que goza de un amplio portón con luneta de cristal. El alerón, además, está escondido y se despliega o bien pulsando el botón o bien alcanzado una velocidad suficiente. Si bien se hace notable que pertenece a la misma familia que el SLS AMG, visto al natural llaman la atención las múltiples diferencias. Vamos, que mantiene algo de ADN pero tiene un aspecto muy diferenciado. No los vamos a confundir, eso seguro.

El frontal es quizá la parte más original del coche, ya que no recuerda a ningún otro. Los grupos ópticos son muy característicos y cuentan con luces LED de marcha diurna integradas que dibujan una forma de boomerang, aunque la marca habla de "flecha". También impactan las numerosas entradas de aire y las sinuosas formas del paragolpes, habituales ya en los últimos modelos de la casa.

En el habitáculo, que es completamente nuevo, encontramos materiales muy agradables, de calidad, y un diseño cuyas formas son también más redondeadas en comparación al SLS AMG, que tiene un salpicadero mucho más vertical. Mezcla aspectos de muchos modelos de la casa, como la botonera horizontal de aluminio del Clase C, los cuatro difusores de aire centrales (del Clase S, por ejemplo) y el mando táctil que ya montan casi todos.

Mercedes-AMG GT, primeras impresiones

Es nuevo el volante, con zonas de agarre forradas en alcántara, y también el diseño de la consola central. Ésta última se da un aire a la que encontramos en el E 63 AMG (ver foto), aunque es diferente ya que pretende reproducir la forma de su motor V8, en V precisamente y con cuatro botones a cada lado. Estos sirven para cambiar los modos de conducción, variar la dureza de la suspensión, arrancar/apagar el motor, desconectar el Start/Stop o desactivar el ESP (de tres etapas), por ejemplo.

La pantalla flotante del salpicadero, que tantas quejas recibe en muchos otros modelos, no desentona. El logo de AMG en relieve en el cuero del reposabrazos central es específico para el AMG GT S (ver foto) y para este modelo se ofrece también un techo panorámico de cristal junto a una cortinilla que protege del sol.

El cuadro de instrumentos es bien sencillo y fácil de leer (ver foto). Cuentarrevoluciones en el lado derecho, velocímetro en el izquierdo y una pantalla entre ambos para mostrar todos los datos de interés del ordenador de a bordo como el modo de conducción, el modo del cambio automático, la hora o la temperatura exterior. En la parte inferior de la esfera del velocímetro encontramos el indicador de nivel de combustible, mientras que en la zona inferior del cuentavueltas la información mostrada es la temperatura del agua.

Mercedes-AMG GT, primeras impresiones

El maletero de este biplaza es especialmente generoso para un coche de su clase, ya que ofrece un volumen de hasta 350 litros. La carga puede además cubrirse mediante una cortinilla, para que no se vea desde el exterior. Y por último, cabe apuntar que, como sabíamos, se han perdido por el camino las alas de gaviota, que se echan en falta (por lo espectacular que resultan). Las puertas del AMG GT son de apertura convencional.

Motor y dinámica

Durante nuestra visita a la sede de AMG en Affalterbach, en la que conocimos más a fondo el modelo, pudimos ver desde quince o veinte mulas de pruebas del GT (ver foto), aún con camuflaje (incluída la unidad en verde y negro que estuvo por Barcelona), hasta la fábrica de motores de la compañía, en la que cada motor es montado de principio a fin por un único empleado, que es el que después, una vez terminado, añade la placa con su propio nombre.

De los talleres de fabricación de motores de AMG (los cuatro cilindros siguen la misma filosofía pero no se construyen en Affalterbach) salieron el año pasado unos 33.000 motores, entre V8, V12 y cuatro cilindros. También se fabrican aquí motores para otros fabricantes, como Pagani. Desde el mes de agosto ha entrado a producción el llamado M178, el 4.0 V8 biturbo del AMG GT, para el que por cierto necesitan más trabajadores, según nos comentó el jefe de operaciones de AMG.

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Este M178, un V8 biturbo más pequeño que el 6.2 litros V8 al que sustituye, ofrece potencias de 462 ó 510 CV (GT o GT S) y se combina con un cambio automático de doble embrague y siete marchas. Durante nuestra visita pudimos presenciar una sesión de banco de pruebas, en la que se simulan recorridos con el motor, que ni siquiera está instalado en un coche. Todo un espectáculo ver cómo se pone el escape al rojo vivo (ver foto). Ah, y por supuesto, aprovechamos para escuchar por primera vez este V8, que no suena mal pero no tiene nada que ver con el bestial atmosférico del SLS AMG.

Bajo la atractiva carrocería del GT nos encontramos un chasis de aluminio con suspensión independiente en ambos ejes (de paralelogramo deformable) y una configuración transaxle, es decir, la caja de cambios se ubica cerca del eje trasero (ver foto). El resultado es un reparto de pesos de un 47% delante y un 53% detrás, así como un centro de gravedad bajo, en pro del comportamiento dinámico. El AMG GT pesa 1.540 kilogramos en vacío y el AMG GT S suma 30 kilogramos más, hasta un total de 1.570 kilogramos.

En el eje trasero del AMG GT se equipa un diferencial mecánico, en el caso de la variante GT, y uno controlado electrónicamente para el más potente GT S. Lo mismo ocurre con los amortiguadores, controlados por electrónica en la versión S e hidráulicos en el GT. Los discos de freno delanteros, que tiene un diámetro de 360 ó 390 milímetros en GT y GT S, respectivamente, pueden sustituirse de forma opcional por discos carbocerámicos de 402 milímetros de diámetro. El GT equipa llantas de 18 pulgadas, mientras que el GT S monta llantas de 19" delante y 20" detrás. También se ofrecen opcionalmente neumáticos Pilot Sport Cup 2.

Mercedes-AMG GT, primeras impresiones

El llamado AMG Ride Control, de serie en GT S y opcional en GT, cuenta con cuatro modos: C, S, S+ e Individual, a los que se suma un modo Race en la variante S, ideal para un uso en circuito. Estos modos cambian la respuesta del motor, de la caja de cambios y alteran también la dirección y el sonido del motor. Para la versión más prestacional, se ofrece un paquete Dynamic Plus que incluye soportes activos para el motor y la caja de cambios, así como una dirección más precisa y muelles más duros. También hay dos posibilidades en lo que a aerodinámica se refiere, ya que se puede optar por el llamado paquete Performance.

Tal y como nos comentó el propio Bernd Schneider, cinco veces campeón del DTM, que ya lo ha probado, el Mercedes-AMG GT es un deportivo más fácil de llevar al límite que el SLS AMG, ya que éste último tiene mucho carácter cuando se le buscan las cosquillas. A pesar de ser menos potente, el AMG GT es más ágil, preciso y más dócil que el alas de gaviota, por lo que consigue marcar tiempos muy parecidos en circuito.

Ahora solo queda ponernos al volante del nuevo Mercedes-AMG GT para contaros de qué es capaz. Mientras tanto, siempre podemos echar un vistazo a la galería de imágenes y seguir soñando. ¿A vosotros qué os parece?

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

Fotografía | Javier Álvarez
En Motorpasión | Mercedes-AMG GT S, toma de contacto en Laguna Seca

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