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Europa y Estados Unidos decidirán mañana qué hacer con la guerra de aranceles que se cierne sobre los coches

Europa y Estados Unidos decidirán mañana qué hacer con la guerra de aranceles que se cierne sobre los coches
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Ante el cruce de amenazas de la Unión Europea y Estados Unidos en materia arancelaria, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, viajará a Washington para reunirse mañana con Donald Trump. Con el firme apoyo de la canciller Angela Merkel y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Juncker presentará en la capital estadounidense su punto de vista ante una desalentadora ola de impuestos a las exportaciones de coches a Estados Unidos.

¿Problema? Trump ha querido reiterar su postura durante un evento antes de que el emisario europeo aterrice: "La Unión Europea ha sido muy dura con Estados Unidos, pero van a venir a verme el miércoles y veremos si podemos solucionar algo".

Va a ser un encuentro tenso

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Según el ejecutivo comunitario, los dos líderes debatirán desde la política exterior, la lucha contra el terrorismo, la seguridad energética o el crecimiento económico; probablemente sea esta última pata de la mesa la que más peso tenga en un momento de tensiones internacionales y de las medidas restrictivas que quiere imponer Trump a la industria automovilística europea.

Todo esto proviene de unas investigaciones que Estados Unidos llevó a cabo sobre las importaciones de vehículos a su país con la salvaguarda de la seguridad nacional como bandera.

La pregunta reside en cómo debería actuar la Unión Europea ante la materialización de ese aumento arancelario del 20 o 25 % a los coches importados de Europa. Tal y como apunta The Financial Times, Europa no se encuentra en una situación favorecedora para ganar una guerra comercial.

Al parecer, Juncker tiene sobre la mesa dos propuestas: un acuerdo plurilateral que reduzca los gravámenes sobre automóviles y componentes entre todos los principales países exportadores, y por otro lado, podría presentar un posible acuerdo de libre comercio limitado.

Este acuerdo permitiría a la Unión Europa reducir el arancel del 10 % para los automóviles estadounidenses, una medida permitida bajo las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) solo si lo hace también con todos los demás miembros de la OMC.

En el caso de que la respuesta fuera "no", la jefa de comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmstrom, ha dejado caer que habrá represalias: "Si los Estados Unidos impusiesen estos aranceles, sería muy desafortunado, pero nos estamos preparando junto con nuestros Estados miembros una lista de medidas de reequilibrio".

"Es una oportunidad para desdramatizar cualquier tensión potencial en el comercio y entablar un diálogo abierto y constructivo con nuestros socios estadounidenses", dijo la portavoz de Juncker, Margaritis Schinas.

Mientras tanto, Europa ha firmado el mayor tratado de libre comercio hasta la fecha con Japón, y está estrechando lazos con China.

Las reacciones en España: paz, escepticismo y contraataque en la recámara

Desde España, el Gobierno ve con escepticismo la reunión de Juncker y Trump. En declaraciones recogidas por Europa Press, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, cree que hay "pocas razones para ser optimista" pero cree en establecer un diálogo con el republicano.

Maroto ha explicado que aún no tiene datos sobre los efectos de ese arancel de Estados Unidos a las importaciones de coches, pero ya están en ello. Bruselas ha cifrado en 50.000 millones las exportaciones europeas que se verían por este eventual arancel.

Ante un posible acuerdo de libre comercio, la ministra ha afirmado que lo ve complicado porque "la interlocución con Trump está en un punto de no retorno".

Por su parte, Pedro Sánchez se ha reunido con el comisario europeo antes de su viaje para transmitirle sus ideas pacíficas: la Unión Europea no es enemiga de nadie sino aliada del progreso global.

"Yo he crecido ingenuamente pensando que América y Europa eran como hermanos. En todas las familias pasa que hay un hermano mayor que no respeta al menor, y eso al menor no se le olvida rápidamente", ha comentado.

El caso es que el hermano mayor está enfadado, y no parece haber nadie que pueda detenerlo.

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