En los últimos días se han multiplicado en redes sociales los vídeos de turistas e influencers quejándose de que no encuentran gasolina en islas paradisíacas de Tailandia. En TikTok, Instagram o Reddit circulan imágenes de largas colas en gasolineras y relatos de viajeros indignados porque no pueden alquilar motos o llenar el depósito.
Detrás de esas escenas hay una mezcla de realidad, miedo y desinformación. La tensión entre EEUU, Israel e Irán ha disparado el nerviosismo en los mercados energéticos y ha provocado compras preventivas de combustible en varios países asiáticos. Pero las autoridades tailandesas aseguran que no existe un desabastecimiento generalizado.
Una guerra que amenaza al suministro y genera pánico en algunas gasolineras
El detonante de todo está a miles de kilómetros de las paradisíacas playas de Koh Thao, Ko Samui o Pattaya. El conflicto en Oriente Medio ha puesto en el punto de mira el estrecho de Ormuz, uno de los cuellos de botella energéticos más importantes del planeta. Por esa franja marítima pasa aproximadamente el 20 % del petróleo y del gas natural licuado que se comercia en el mundo, según datos de la Administración de Información Energética de EEUU.
La mera amenaza de interrupción del tráfico ha bastado para que el precio del Brent suba alrededor de un 15 %, superando los 80 dólares por barril. Y esa subida de la materia prima ya se refleja en los surtidores cuando vamos a repostar. Aquí ya lo hemos notado en sólo unos días, pero Asia es una de las regiones más vulnerables a cualquier interrupción del suministro.
Países como Japón, Corea del Sur o Taiwán dependen casi totalmente del petróleo importado, y muchos países del sudeste asiático compran combustible en el mercado internacional con menos margen financiero que las grandes economías. En ese contexto, algunos gobiernos han empezado a tomar precauciones. China ha ordenado frenar nuevas exportaciones de gasolina y diésel para proteger sus reservas, mientras que Tailandia ha restringido la salida de combustibles refinados al extranjero para asegurar el suministro interno.
@travelwithfilippa Apparently we will get petrol again in a few days, but how long is that going to last 😅 the queues are massive to the gas stations the one hour they are open.. #thailand #fyp #viral #travel #kohtao ♬ originalljud - Filippa | Travel
Colas en gasolineras, rumores en redes y vídeos virales de turistas enfadados
Las medidas preventivas y la incertidumbre han provocado escenas de pánico puntual en algunas zonas de Tailandia. En ciudades como Pattaya o en islas turísticas del golfo de Tailandia se han visto colas inusualmente largas en las gasolineras, con coches y motos esperando durante horas para llenar el depósito.
En Koh Samui, por ejemplo, turistas y residentes llegaron a encontrar estaciones con más de 30 vehículos esperando más de una hora, según testimonios difundidos en redes. En algunos casos las autoridades incluso prohibieron llenar bidones para evitar el acaparamiento. Esas imágenes se han viralizado rápidamente en internet, alimentando la narrativa de que el país se está quedando sin gasolina.
Pero la realidad tiene matices. El propio primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, ha salido a desmentir los rumores. Según explicó el Gobierno, “las reservas nacionales no se limitan a 60 días”, como circulaba en redes, y el país puede abastecerse desde otras regiones además de Oriente Medio. Las autoridades también han pedido a la población que no acumule combustible para evitar tensiones artificiales en el mercado.
El ruido en redes, generado a veces por perfiles que gente que no está allí, ha amplificado una escena muy concreta: turistas que se quejan de no poder repostar en destinos paradisíacos (cuando el problema es puntual), mientras el verdadero problema es otro. Lo que está en juego no es un viaje incómodo en moto por una isla tropical, sino la estabilidad energética de medio planeta y en el petróleo que mueve la economía.
Imágenes | Reddit, TikTok, Instagram, Pattaya News
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