Las mini-caravanas son una estupenda opción si no tienes un coche grande y con un capaz motor diésel, porque pueden por acabar reventándolo antes de tiempo. Lo digo por experiencia: la enorme Opel Sintra gasolina de mi suegro dijo adiós tras tres años de arrastrar su caravana solo en verano.
Las hay con diseño realmente cuqui que aprovechan el espacio al máximo, como esta de carrocería lágrima de Vistabule completamente personalizable. Mide poco más que coches en miniatura, como el Smart ForTwo o el Citroën Ami, y lleva llantas estilo Jeep. Además es bastante barata: arranca en 20.000 euros.
La puede llevar hasta un Dacia Sandero
Esta caravana en frasco pequeño es el producto estrella de Vistabule, aunque tienen una aún más barata que arranca en 12.000 euros, es más pequeña y va menos equipada. De 3,0 m de largo (4,3 m si incluimos la lanza y el enganche de remolque), 1,52 m de ancho y 1,7 m de alto, apenas sobresale en altura remolcada por ejemplo por un Volkswagen Golf, un SEAT Arona o un Dacia Sandero. Lo que significa menos resistencia al viento y un viaje mucho más agradable.
Pesa unos 650 kg o bien 750 kg completamente cargada, así que arrastrarla no es problema para la gran mayoría de coches, incluyendo compactos y utilitarios, pues es un remolque ligero. Se puede personalizar en varios colores y con un amplio conjunto de extras. De serie incluye un cómodo arcón exterior para guardar los calzos o todo tipo de útiles.
Cápsula salón-dormitorio. Vistabule ha cuidado que tenga suficiente luz natural en el interior, gracias a un enorme ventanal panorámico delantero, además de uno bastante generoso en la trasera. En los laterales van ventanas tipo ojo de buey, con regusto a camarote de barco, así como una rectangular en la puerta. Estas ventanas laterales pueden abrirse y van equipadas con mosquitera. Todas integran persianas.
El espacio habitable es bastante reducido, pensado para parejas o una sola persona: de día es un pequeño salón con un sofá y una mesa portátil. Dispone de una zona de estanterías integradas, con cuatro huecos para guardar todo tipo de útiles, que quedan cerrados por puertas abatibles y correderas para que nada salga volando mientras está en marcha. Este mismo espacio pasa a ser dormitorio de noche, pues el sofá se convierte en una cama doble de 1,50 m de ancho y casi 2,0 m de largo.
Cocina completamente equipada por fuera. La cocina es exterior: si abrimos el portón trasero, toda la zona posterior incluye una completa cocina con muebles, armarios, una cocina extraíble con fuegos a gas, un fregadero y nevera de tipo arcón Dometic. Está separada del habitáculo interior, así que no traspasan olores al cocinar. Y el propio portón hace de techo pudiéndose añadir alas laterales.
Su sistema eléctrico está preparado para enchufarse a la corriente en un camping, aunque monta una batería AGM de 115 Ah. Enchufes de 12V y USB se reparten en su interior. De serie equipa un ventilador MaxxFan de 10 velocidades con control remoto, pero puede añadirse aire acondicionado y calefacción a gas.
Señalar que la cocina y su equipamiento no es de serie: se debe sumar como extra, así que podemos optar por una tienda cocina que se puede guardar en ese mismo espacio o bien equipar la que ofrecen. Igualmente los tanques de agua limpia y aguas grises, de 34 litros cada uno, son opcionales.
Desde 20.000 euros o 24.000 euros con cocina. Esta caravana en miniatura de Vistabule parte de los 23.995 dólares, unos 20.100 euros al cambio actual, incluyendo todo el equipamiento mencionado que es bastante completo. Si sumamos la cocina son unos 4.000 euros extra.
Así, incluyéndola, sigue siendo más barata que una caravana mediana o grande, que suelen rondar nuevas entre los 30.000 y los 50.000 euros en gama media. Y es mucho más cómoda para viajar.
Imágenes | Vistabule
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