Imagina que tienes 17 años, que vives en Estados Unidos, donde puedes conducir legalmente con esa edad, y que consigues un flamante Nissan 350Z gracias a tus habilidades como pirata informático.
Es lo que le sucedió a George Hotz, un hacker de Nueva Jersey que se convirtió en la primera persona que eliminó el bloqueo de SIM que tenía el primer iPhone.
George Hotz también desarrolló un software de conducción autónoma de código abierto
El 9 de enero de 2007, Steve Jobs presentó el iPhone, un teléfono móvil que revolucionó el mundo de la tecnología (y el mundo, en general). En verano de ese año, el iPhone se lanzó al mercado y la única forma de utilizarlo era firmando un contrato con la operadora AT&T Mobility. El propio Steve Jobs aseguró que no había forma de liberar el teléfono para utilizarlo con otra operadora porque había desarrollado un bloqueo digital a prueba de cualquier hacker.
Cuando un chaval de 17 años escuchó a Jobs presumir de lo seguro que era el iPhone, se lo tomó como un desafío personal y se puso manos a la obra para intentar desbloquear el entonces recién estrenado teléfono de Apple.
Este chaval era George Hotz, un adolescente que vivía en Nueva Jersey, Estados Unidos. Ese verano de 2007, George se encerró en su habitación durante las vacaciones de verano y en agosto consiguió eliminar el bloqueo de SIM del iPhone, con la ayuda de algunos colaboradores con los que trabajó por internet. Necesitó unas 500 horas para hacerlo.
De esa forma, George logró que el teléfono funcionase con tarjetas SIM de otros operadores que no fueran AT&T Mobility. George, que se hacía llamar Gio en internet, dio la noticia a través de su canal de YouTube, de hecho, el vídeo sigue en esa plataforma y ha acumulado 18 millones de visualizaciones desde que se publicó.
En ese vídeo, Gio mostraba su iPhone con red de la operadora T-Mobile y llamaba con él al teléfono fijo de su casa para demostrar que funcionaba perfectamente. También enseñaba la SIM de T-Mobile y anunciaba que publicaría en una semana el método que habían utilizarlo para hackear el terminal.
George Hotz en la actualidad.
Un adolescente de 17 años estaba escribiendo un nuevo capítulo en la historia de la tecnología tras poner patas arriba la seguridad de un gigante como Apple. Lo que hizo fue un hito que le convirtió en uno de los hackers más famosos del mundo y llamó la atención de mucha gente, hasta el punto de que hubo varias personas que le quisieron comprar ese iPhone.
Algunos le ofrecieron dinero, pero a Gio solo le convenció la oferta de Terry Daidone, cofundador de la empresa de reparación de teléfonos móviles CertiCell. Daidone le ofreció a Hotz cambiar el iPhone desbloqueado por un Nissan 350Z y tres iPhone nuevos de 8 GB cada uno.
George aceptó y anunció el trato a través de su blog, asegurando que regalaría los tres iPhone a tres de los colaboradores que le ayudaron a hackear a Apple. Algunos medios se hicieron eco de ello en la época.
En ese momento, el Nissan 350Z era uno de los deportivos de moda en todo el mundo, en parte porque la película de 2006 ‘A todo gas: Tokio Drift’ le dio mucha fama. Para entonces, el Z ya se había actualizado y había llevado su motor V6 hasta los 310 CV, por lo que era todo un caramelito para un chaval de 17 años al que le gustaban mucho los coches.
A lo largo de los siguientes años, Hotz continuó “trasteando” con el software del iPhone y el iPod, lanzando sus propias técnicas de jailbreak. Estudió en la universidad y compaginó sus estudios con el pirateo de la PlayStation 3, lo que le costó una demanda por parte de Sony.
Más tarde, trabajó para empresas como Facebook y Google y en 2015 fundó comma-ai, una start up para desarrollar sistemas avanzados de asistencia a la conducción para coches, dando lugar al software de código abierto openpilot.
Imágenes | Nissan, YouTube y Wikipedia
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