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Ford Edge Concept

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Para Ford, el segmento de los SUV está muy lejos de estar acabado, y por eso nos presentan el anticipo del Ford Edge de segunda generación. Ante vosotros está el Ford Edge Concept, que además de diseño anticipa las intenciones de la marca en cuanto a conducción autónoma. Sí, Ford también está en ello.

Mide casi 4,7 metros de largo con una batalla de 2,85 metros, 2,12 metros de ancho y 1,7 metros de alto. Se posiciona por encima del Kuga/Escape, y lo veremos en las carreteras europeas dentro de unos meses, pues su intención es que sea un modelo global que se pueda vender en múltiples mercados a la vez.

Hasta la fecha, el Edge de primera generación es un modelo fundamentalmente para mercado norteamericano. Para agradar a más clientes, cuenta con un enfoque más eficiente, aunque no podemos hablar aún de datos. El prototipo tiene un motor EcoBoost de gasolina y potencia desconocida, es de una nueva generación y por tanto inédito.

Ford Edge Concept

Diseño del Ford Edge Concept

Con unas llantas de tamaño razonable, vemos un diseño más puesto al día, con formas musculosas y agresivas, pero sin llegar al extremo del Lexus LF-NX Concept. Podemos esperar mucha similitud entre el prototipo y la versión de producción en serie.

Por ejemplo, la parrilla frontal, además de grande, cuenta con retroiluminación LED (dudo que lo tenga de serie) y tapado activo para mejorar tanto la aerodinámica como la eficiencia térmica del motor. Los faros totalmente de LED ya son una realidad en coches de calle hoy día.

No se trata de un todoterreno, tampoco lo pretende, es un SUV. Visualmente quieren dar una imagen Premium, es decir, que se ponga más en valor respecto a los SUV de alta gama, pues Ford no deja de ser un fabricante generalista. Veremos más vehículos Ford con esos rasgos de diseño en el futuro.

Ford Edge Concept

Un vistazo al interior

En otro guiño a los mercados más exigentes, como el europeo, el Edge Concept quiere llamar la atención con la calidad de sus materiales y los detalles hechos a mano. Solo hay que fijarse en cómo está terminado el volante, el reposabrazos o los asientos de cuero. Nada de plásticos duros al tacto, a ver cómo dejan el modelo de serie.

Para ser un prototipo, no tiene apenas estridencias. Casi parece funcional del todo. Preside el salpicadero una pantalla táctil de 10 pulgadas, y por debajo no hay más pantallas, solo una cantidad razonable de botones y huecos para objetos. En la parte trasera hay dos pantallas y una consola central en vez de la quinta plaza.

El tablero de instrumentos deja obsoleta las agujas, es una pantalla, tecnología que ya existe en la calle. El conductor no tiene que apartar la vista para la mayoría de las funciones. La palanca de cambios corresponde a un modelo automático, y cuenta con levas tras el volante.

Ford Edge Concept

Tecnología de seguridad y conducción autónoma

Una de las últimas tendencias en automoción es avanzar hasta la conducción automática, en la que el conductor puede dejar al coche llevarle de A a B cuando lo desee. Este modelo se queda a medias entre la conducción manual y la automática con los avances que incorpora.

Además de lo ya visto en modelos de serie, como el avisador de cambio de carril o la frenada automática en zona urbana, también cuenta con un programa de esquiva automático. Si se detecta un objeto inmóvil o de poca velocidad frente al Edge, si el conductor no reacciona actuará sobre los frenos y la dirección.

También dispone de dirección adaptativa, que varía la desmultiplicación para que las maniobras de aparcamiento se hagan con mucho menos movimiento de las manos. También es una tecnología de calle, pero para modelos de alta gama y normalmente opcional. No confundamos esto con la dureza variable de la dirección asistida.

Ford Edge Concept

Otra de sus facilidades, el aparcamiento, ya que es capaz de aparcar por su cuenta, y salir de una plaza, sin intervención humana. Conocimos hace varias semanas las intenciones de Ford al respecto y cómo funciona. La idea es que el modelo de serie cuente ya con esta tecnología operacional.

No falta entre su equipamiento el control de crucero adaptativo con frenada automática, avisador de vehículos en ángulo muerto, asistente de mantenimiento de carril, etc. Al ser un coche de enfoque global, que se venderá en gran volumen, Ford puede invertir mucho en asistencias y ofrecerlas a precios razonables, por economía de escala.

El Edge de primera generación se fabrica desde 2006, y cuenta con un buen precedente de ventas en Norteamérica. Ahora el reto es poner en la calle un Edge que guste a norteamericanos, europeos, asiáticos... con mínimos cambios. Es la política que ya ha funcionado con Fiesta y Focus, One Ford.

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