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Coleccionistas y fans de las rarezas, Citroën saca a subasta 65 coches de su colección
Citroën

Coleccionistas y fans de las rarezas, Citroën saca a subasta 65 coches de su colección

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Citroën, como casi todas las marcas, conserva una importante colección de coches de su pasado. La marca gala posee 400 coches en su colección, que van desde modelos de los años 10 y 20 hasta prototipos de modelos que nunca llegaron a la producción, pasando por modelos de competición.

Sin embargo, ahora que una parte de la colección se va al renovado “L'Aventure Peugeot Citroën DS” en Sochaux (el antiguo museo Peugeot), Citroën se prepara a vender en subasta el próximo 10 de diciembre 65 de esos coches, así como una gran cantidad de memorabilia (logotipos, monos de competición, maquetas de validación de diseño, etc). Y estos son algunos de los modelos más destacados.

Subasta Citroën Héritage

El hecho de que Citroën saque a subasta nos permite conocer algunos de los modelos que alberga, aunque no sean los más llamativos. Y es que Citroën es de esas marcas que no posee -todavía- un museo permanente, como pueden tener Porsche, BMW, Mazda o Peugeot. Al igual que SEAT, que conserva sus modelos antiguos, prototipos y concept cars en la nave 122 de la Zona Franca de Barcelona, Citroën mantiene su colección en el “Conservatoire” de la marca en Aulnay-sous-Bois, en la periferia de París.

En esta subasta, Citroën asegura vender únicamente modelos de los cuales posee varias unidades. En el caso de los concept cars, Citroën pone en venta la maqueta de exposición en los salones, conservando el auténtico concept car. En los 65 coches hay muchos concept cars ideados por los alumnos de Sbarro a petición de la marca y bastantes modelos de pre serie. Modelos extraños, como el helicóptero que ideó la marca o el monoplaza MEP X1 se quedan, obviamente, en manos de Citroën Héritage.

Citroën Type C 5HP 1924

Citroën Type C 5HP

André Citroën, el fundador de la marca, es considerado el Henry Ford galo. Impresionado por los métodos del industrial estadounidense, es el primer europeo en fabricar en serie un coche. Y lo hace tras finalizar la Primera Guerra Mundial con el Type A 10 HP. Pero sigue siendo un modelo de lujo, lejos de lo que hace Ford con el Model T al otro lado del charco.

En 1922, en el Salón de París, Citroën presenta el Type C 5 HP. Se trata de un auténtico coche (y no de una motocicleta con tres o cuatro ruedas, como era habitual en la época). Cuesta la mitad de lo que vale un 10 HP y aún así equipa un 4 cilindros de 11 CV. Gracias a sus 600 kg de peso puede alcanzar los 60 km/h, una velocidad nada desdeñable por aquel entonces.

Esta unidad con matrícula de Barcelona ha sido pintada en rojo, pero conserva el amarillo limón original en las ruedas. En un guiño al Model T (“disponible en cualquier color siempre y cuando fuese el negro”), el Type C 5 HP solo estaba disponible en el llamativo amarillo.

Citroën GS (fase 1) 1973

Citroën GS fase 1

Entre los Citroën Ami 6 y Ami 8 y el Citroën DS, la marca gala de 1970 no tiene modelo intermedio. Pasa del coche urbano a la gran berlina de lujo. La ausencia de modelo en el sector más importante del mercado duraría poco. En 1971, llega el Citroën GS. Diseñado por Robert Opron (que más tarde diseñaría los SM y CX), el Citroën GS es un digno heredero del estilo del DS.

A nivel técnico, también es un modelo muy fiel al ADN de Citroën. Motor 4 cilindros refrigerado por aire (1.222 cc de 60 CV para 150 km/h en esta unidad concreta), suspensión hidroneumática, un carrocería muy aerodinámica y un salpicadero futurista con un cuadro de instrumentos de ojo de cíclope (que más tarde veríamos en muchos modelos de la marca, desde el lujoso CX al popular BX), es todo muy típico de Citroën.

La unidad que sale a subasta no ha sido restaurada y, formando parte del patrimonio de la marca, proviene de la provincia de Pontevedra. Recuerda que de 1970 a 1986 se fabricaron en Vigo 385.755 unidades del Citroën GS y GSA (versión actualizada en 1980 del GS).

Citroën FAF A44 1980

Citroën FAF A44

Una de las genialidades de Citroën fue el 2 CV. La idea de base fue querer motorizar las zonas rurales con “cuatro ruedas y un paraguas” y en el que unos huevos puestos en un cesta no se rompiesen al circular por los caminos. La idea fue tan acertada que la producción del coche duró hasta los años 80. Partiendo de la base del 2 CV, Citroën quiso dar un modelo propio para los países emergentes. Ese coche fue el FAF, abreviatura de “Facile à Fabriquer; Facile à Financer” (Fácil de Fabricar y Fácil de Financiar”).

La genialidad del FAF, que empezó a fabricarse en 1977, estaba en su método de fabricación. La “factoría” recibía el chasis con la mecánica del 2 CV que terminaba de ensamblar y los paneles de carrocería en un lámina de chapa. Los operarios sólo tenían que cortar y doblar la lámina de chapa según el patrón indicado y unir las piezas resultantes al chasis mediante soldaduras por puntos. El FAF se produjo en Portugal, Grecia, Chile (Citroën Yagán), Vietnam, Costa de Marfil y Senegal.

Sin embargo la unidad que sale a subasta es una de las raras versiones FAF A44 de tracción integral, desarrolladas sobre la base del Méhari 4x4 y destinadas a un uso militar. Se fabricaron 10 unidades del FAF A44 para que el ejército galo lo valorase. Finalmente, el FAF A44 no convenció y no pasó de la preserie.

Citroën BX GTi “Campeonato de España de Velocidad” 1990

Citroën BX campeonato España de velocidad

Derivado de un Citroën BX GTI 16 válvulas, esta unidad fue ideada para el Campeonato de España de Velocidad en 1990, aunque Citroën no desvela quién fue el piloto ni si llegó a correr (de todos modos, el BX y la competición no se llevaron bien, como evidencia el BX 4TC). Eso sí, se trata de un auténtico coche de competición (un sólo baquet, arco de seguridad) y que dejó las suspensiones hidroneumáticas para el BX de serie, prefiriendo unas clásicas suspensiones con amortiguadores hidráulicos y muelles helicoidales.

Citroën XM (maqueta suspensiones) 1989

Citroën XM maqueta suspensiones

En 1989 llega al mercado el Citroën XM y causa un pequeño revuelo en la industria: vuelve Citroën. La marca gala vuelve al mercado de las berlinas premium con un modelo que presentan como el digno heredero de los Citroën DS y SM. Por supuesto, su “wedge design” (perfil de cuña) es llevado al extremo (es obra de Marc Deschamps, de Bertone), el interior es amplio y lujoso y lleno de detalles inusuales, como la segunda luna posterior interior que protege los pasajeros cuando se abre el portón del maletero.

Pero sobre todo llega con una inédita versión de la suspensión hidroneumática: por primera vez era controlada electrónicamente. Los primeros años, la crítica y la clientela aclamó el coche por su comportamiento dinámico y lujo, pero pronto su imagen se vio deteriorada por fallos eléctricos recurrentes. La marca los subsanó, pero el mal estaba hecho.

La suspensión hidroneumática electrónica era tan novedosa que la marca fabricó una serie de maquetas únicamente con el propósito de explicar su funcionamiento. Se usaron en salones, en concesionarios y también en la formación de los mecánicos de la marca. Si te planteas restaurar un Citroën con hidroneumática, esta maqueta es mucho mejor que cualquier manual de instrucciones.

Citroën Tubik 2010

Citroën Tubik

Raras veces una modelo industrial se convierte en modelo icónico. Volkswagen con el Combi es uno de los pocos en haberlo logrado, Citroën con el TUB y sobre todo el Type H, también lo ha logrado. Tanto que hoy en día hasta se fabrican reinterpretaciones del H sobre base del actual Citroën Jumper.

El TUB y el Type H compartían base con el Traction Avant, lo que otorgaba una gran versatilidad para la zona de carga. Fabricado de 1948 a 1981, fue el furgón de predilección de repartidores y de toda clase de empresas, mientras que en Francia era el de los pizzeros ambulantes (cuando los food trucks aún no estaban de moda) y de la Policía.

En el Salón de Fráncfort de 2011, Citroën rindió homenaje al Type H y al TUB con este concept car, el Tubik. Fue uno de los concept cars más aclamados de la muestra alemana. Si bien en la subasta no te puedes llevar el concept car, sí puedes hacerte con esta maqueta de estilo a escala 1. Sí, no deja de ser una enorme escultura, pero qué escultura. Completará a la perfección la colección de todo “citroenista” empedernido.

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