
Una vez más realizamos con éxito la transfusión de sangre desde VidaExtra hasta Motorpasión con el único y loable objetivo de zambullirnos en la historia de los videojuegos de coches míticos. Aquellos juegos que de algún modo merecen ser vueltos a jugar. Ya sea por lo mítico, por lo que cambiaron el panorama o por que son obras maestras que siguen proporcionando diversión en cantidades inhumanas.
La semana pasada acabamos hablando del que muchos consideran el gran juego de coches por excelencia, aunque ya vaya por su quinta versión ninguna otra ha tenido el mismo impacto que el Gran Turismo original. Hoy, en la última entrega de esta serie de posts, vamos a desviarnos un poquitín del camino para homenajear a esos juegos de carreras que se salen de la norma. Sí, son carreras, premian al que llega primero, pero no se basan exclusivamente en correr más e incluso algunos no tienen ni coches.
Hablo de cinco juegos muy especiales. Alguno ha salido hace poco, otros vienen de los noventa, algunos premian los choques y el destrozar el coche, otros apuestan por destruir el escenario… Una buena dosis de arcade puro y duro, ¿os apuntáis?








