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Volkswagen tendrá que devolver los 30.000 euros que un consumidor alemán pagó por su Golf en 2012

Volkswagen tendrá que devolver los 30.000 euros que un consumidor alemán pagó por su Golf en 2012
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Un consumidor alemán ha conseguido dar un importante paso en materia Dieselgate, pues recibirá el importe íntegro del Volkswagen Golf que adquirió en 2012. El tribunal civil de Augsburgo dictaminó hace unos días que el fabricante alemán debe devolver al propietario los casi 30.000 euros que pagó por el vehículo por actuar "de manera inmoral".

El tribunal ha aplicado "mal" la ley, según Volkswagen

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Según recoge Automotive News, el tribunal alemán ha determinado que Volkswagen instaló deliberadamente un software para falsear los datos de emisiones "para aumentar las ventas y ganancias".

Volkswagen por su parte ha respondido con una apelación ante el tribunal regional superior y asegura que el tribunal de Augsburgo "aplicó mal la ley" y que "no existe una base legal para las quejas de los clientes. Los clientes no han sufrido pérdidas ni daños. Los vehículos son seguros y aptos para circular", dice.

El fabricante alemán asegura que se han emitido alrededor de 9.000 sentencias en Alemania relación con su escándalo de emisiones diésel, que salió a la luz en 2015, y que la mayoría de las quejas de los clientes no habían tenido éxito en los tribunales de distrito y superiores.

En España se dio un caso similar hace un año, concretamente en Mallorca. Un juez de Manacor dictó el pago de 19.378,11 euros -el precio del vehículo en el momento de la compra-, más intereses, a un afectado por el Dieselgate que había comprado un Škoda Yeti Greenline que había sido manipulado para emitir menos emisiones en banco de pruebas.

Y mientras que en Estados Unidos el Grupo ha tenido que hacer frente a sanciones de miles de millones de euros y a la actualización del software de los vehículos afectados, en Europa no ha ocurrido lo mismo aunque sí se enfrenta a otro gran litigio en Braunschweig, Alemania.

Parte del accionariado lo conforman poderosos fondos de inversión, y buscan una compensación de nada menos que 9.200 millones de euros por no haber sido informados ya en 2008 de las consecuencias que el Dieselgate iba a provocar en el mercado.

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