Hay ciertos cambios en la forma de conducir que no necesariamente vienen marcados por una multa o una modificación del Reglamento General de Circulación, como la última. A veces, esos cambios comienzan mucho antes y en algo tan simple y cotidiano como pedir una cerveza, o eso dice Pere Navarro.
El director de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto como ejemplo el avance de la cerveza 0,0, una alternativa que, según explica, “nació en España de la colaboración entre el sector cervecero y Tráfico para reducir el consumo de alcohol entre los conductores”.
Navarro también habla sobre otras cuestiones
En una reciente entrevista a Radio 5 de RNE, Navarro destacó que el año pasado “el consumo de cerveza sin alcohol aumentó un 4%, mientras que el de cerveza con alcohol cayó en la misma proporción” y que “es una historia de éxito y deberíamos sentirnos orgullosos de haber creado una tendencia que va más allá de nuestras fronteras”.
Concretamente, el responsable de Tráfico aprovechó para insistir en la necesidad de reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante. La propuesta plantea pasar de los actuales 0,25 miligramos por litro de aire espirado para los conductores en general a 0,10 mg/l, una cifra equivalente a 0,2 gramos por litro de sangre.
Sin embargo, la reforma ha vuelto a quedarse en el aire. Tras la convocatoria de elecciones anticipadas y la disolución de las Cortes, la iniciativa decae y tendrá que volver a impulsarse en la próxima legislatura. Mientras tanto, siguen vigentes los límites actuales y la DGT mantiene su argumento: el alcohol sigue siendo un factor relevante en los siniestros mortales.
No solo habló de cerveza, sino también del carnet de conducir, y según los datos que expuso, aproximadamente la mitad de los aspirantes suspende el examen práctico en su primera convocatoria.
Para el director de la DGT, el problema está relacionado con la preparación de los candidatos, aunque también considera que el cambio automático puede facilitar el aprendizaje.
Al respecto, dijo: “Si suspenden, es porque no han llegado suficientemente preparados, así de claro. ¿Tú llevarías a tu hijo a un colegio donde más de la mitad de los alumnos suspenden? Yo creo que hay que hacer, incluso para ayudar un poco al vehículo eléctrico, que la formación y el examen sean con cambio de marchas automático”.
A su juicio, este sistema simplifica el aprendizaje: “El automático, entre otras cosas, es más sencillo”, y también considera que podría elevar el porcentaje de aprobados “porque el alumno no tiene que preocuparse por el embrague o por evitar que se cale el vehículo durante las primeras clases”.
Imágenes | DGT, Motorpasión, Unsplash
En Motorpasión | Los ciclistas tienen claros sus derechos pero no las normas que tienen que cumplir: la reacción de estos multados en un carril bici lo demuestra
Ver 0 comentarios