Javier Sendín, elegido mejor mecánico de España en 2023, no tiene ninguna prisa por estrenar coche. Pero si no le quedara más remedio, tiene muy claro cuál sería su elección: un híbrido enchufable y, a ser posible, de fabricación japonesa.
El mecánico salmantino lo explicó en una entrevista en Mundo Deportivo, donde le hicieron la pregunta que recibe a diario todo aquel que trabaja con coches: “¿qué coche se compraría?”. Su primera respuesta fue una confesión cada vez más habitual en alguien de su sector, no le apetece comprar ningún coche nuevo.
¿Por qué un híbrido enchufable PHEV?
Detrás de la pregunta de qué coche se compraría, lo que se busca en realidad es un consejo personal para quien pregunta, quiere saber qué coche le aconseja. Y lo deja muy claro: "Sinceramente, hoy en día no me apetece comprar ningún coche nuevo. Pero si tuviera que hacerlo, sin duda optaría por un híbrido enchufable, y preferiblemente japonés”.
Sendín matiza su respuesta: “Depende de cada conductor. En algunas ciudades, quien no tenga etiqueta ECO o CERO lo tiene muy difícil para circular, y para ese usuario el coche nuevo es casi inevitable”.
Para Sendín, el híbrido enchufable junta lo mejor de los dos mundos. En ciudad se mueve en modo eléctrico, con un gasto mínimo y sin emisiones, y en carretera el motor de combustión elimina la preocupación por la autonomía, corolario de los largas paradas para recargar. A eso suma las ventajas en acceso a zonas restringidas, fiscalidad y, en algunas ciudades, el aparcamiento.
Los números le dan la razón. Muchos modelos actuales superan los 90 km en modo eléctrico, suficiente para el día a día sin gastar gasolina, y la autonomía combinada puede ir desde los 650 km en un compacto con un pequeño depósito de apenas 40 litros de gasolina hasta 900 km reales en grandes SUV. Encaja, sobre todo, para quien conduce a diario por ciudad, viaja con cierta frecuencia o solo tiene un coche en casa.
Sin embargo, reiteró que él no se compraría un coche nuevo. Según él, el problema de los coches modernos es sobre todo el coste de las reparaciones y del mantenimiento. Las piezas han alcanzado precios desorbitados.
Por ejemplo, una pantalla multimedia puede costar entre 9.000 y 10.000 euros y un faro matricial, hasta 2.500. No es una simple impresión, es algo que afecta desde hace tiempo a las primas de los seguros, por eso los precios de los seguros no bajan.
Los recambios son en más de una ocasión absurdamente caros. Tanto, que con dos faros y los airbags afectados, un golpe frontal puede acabar siendo considerado un siniestro total por la aseguradora sólo por el precio de los recambios, no porque el coche esté dañado estructuralmente.
Sendín, reconoce, eso sí, que los coches actuales son más seguros, cómodos y fáciles de conducir gracias a las ayudas a la conducción. Pero esa tecnología se paga y no todos los bolsillos pueden asumirla. Considera que hemos optado por coches con más equipamiento a cambio de menos fiabilidad y un mantenimiento más caro.
Imágenes | Javier Sendín, Motorpasión
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