Los airbag son uno de los elementos de seguridad más importantes que lleva tu coche, pero, como cualquier componente del vehículo, puede fallar. Cuando esto sucede, se enciende el testigo del airbag en el cuadro de instrumentos.
Si te pasa, ten en cuenta que puedes seguir conduciendo porque el coche no deja de funcionar, pero lo ideal desde el punto de vista de la seguridad es que vayas a un taller cuanto antes.
Mejor dejarlo en manos de profesionales y no tocar sin tener ni idea
Hace mucho que dejamos de dar importancia al airbag como equipamiento destacado en los coches, sencillamente porque este elemento está tan estandarizado en la industria del automóvil que ya asumimos que está ahí, como el ABS, el ESP o los elevalunas eléctricos.
Hoy por hoy, damos más importancia a las pantallas táctiles y a la iluminación ambiental y ni siquiera nos acordamos de los airbag, pero siguen siendo determinantes en el equipamiento de seguridad de nuestro coche.
Eso sí, también pueden ser un quebradero de cabeza si se enciende el testigo del airbag en el cuadro de instrumentos. En ese caso, no nos queda otra que prestar atención a este componente, por dos motivos: no es seguro circular con ese testigo encendido porque significa que los airbag podrían no funcionar en caso de accidente y, por otro lado, con esa luz encendida en el cuadro, ningún coche pasa la ITV.
Sea como sea, cuando aparece ese testigo, hay que buscar una solución y hay que hacerlo con la mayor brevedad posible. Ojo, puedes circular porque el coche no deja de funcionar, pero no es seguro.
Puede que sea algo tan sencillo como que al mover el asiento del conductor o del pasajero, las clemas de las conexiones eléctricas del airbag de uno de esos asientos se hayan soltado por culpa del movimiento o estén flojas. El coche detecta que ese airbag no tiene corriente y enciende el testigo del airbag para avisarte.
Sería tan fácil como buscar esas clemas y asegurarte de que están bien conectadas. Si varias personas conducen el mismo coche habitualmente y ajustan el asiento a su posición cada vez que se montan, es más probable que pase esto. Y hay todavía más posibilidades de que ocurra esto si el coche es viejo.
Otra de las cosas que puede provocar que se encienda el testigo del airbag es que el anillo del airbag esté roto. Es una pieza con forma circular que hay dentro del volante y su función es girar con el volante sin que el airbag del conductor, que está dentro del volante, pierda la conexión eléctrica. En algunos modelos, este anillo es más delicado y se rompe con el tiempo, por lo que hay que sustituirlo para que el airbag vuelva a tener conexión eléctrica y, por lo tanto, para que vuelva a funcionar.
También puede encenderse este testigo cuando la batería está a punto de morir o directamente ha muerto. Con un voltaje de batería muy bajo, a la ECU del airbag se le puede “ir la pinza” y registrar un error falso.
En realidad, el airbag debería funcionar, pero el error se queda guardado y hay que borrarlo, por lo que hay que conectar una máquina de diagnosis al coche. En cualquier caso, siempre que se enciende el testigo del airbag, lo suyo es meter la diagnosis para ver por qué se ha encendido esa luz “leyendo” el código de error que salte.
Debes tener claro que el airbag no es una cosa que te puedas tomar a la ligera y manipular sin conocimiento, como cambiar una bombilla de un faro o cambiar la radio de serie por otra más moderna, de hecho, manipular un airbag es muy peligroso porque funcionan con una carga pirotécnica y se puede activar el detonador: si te explota cerca un airbag te puede hacer mucho daño.
Con esto, lo que te quiero decir es que si no tienes conocimientos y herramientas adecuados, no te vengas arriba e intentes arreglar esto tú mismo: lleva el coche a un taller y deja el asunto en manos de un profesional.
Imágenes | Volvo y Gemini
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