Si le faltaba algo a un mundo ya de por sí polarizado era que las grandes potencias estrechen aún más lazos para apuntalar su poder frente a las demás. Este año los grandes protagonistas han sido EEUU e Israel; una unión que se ha estrechado hasta límites obscenos desde la llegada al poder del bando republicano y que está atrayendo a poderosos amigos como Emiratos Árabes.
Pero sin que nadie repare en ello, se está gestando otra alianza histórica entre Corea del Norte y Rusia, que ya compartían fuertes lazos desde la guerra en Ucrania: por primera vez se han unido por carretera a través de un puente que está a punto de completarse. Y eso significa muchas cosas, pero la más gorda es que es una vía libre para que hagan negocios de forma más rápida sin que nadie les moleste. Una bofetada en la cara de China.
Del tren al asfalto: un brutal cambio de paradigma
Según ha publicado la BBC, que ha estado siguiendo el progreso mediante imágenes satelitales, el primer puente de carretera que conecta a los aliados Corea del Norte y Rusia está a punto de completarse. "Este puente ofrecerá una ruta útil para el traslado de material militar y municiones, tanto a Corea del Norte como a Rusia", explica a la BBC el Dr. Edward Howell, investigador de la Fundación Corea en el centro de estudios Chatham House.
Esta carretera cruza el río Tumen, y se ubica en paralelo y muy cerca del único puente que existía hasta ahora entre los dos países: el Puente de la Amistad. La brutal diferencia es que esa conexión es ferroviaria, era lenta y mover mercancías dependía de los horarios del tren o de los barcos y bajo la mirada de la comunidad internacional.
El cambio de paradigma es evidente: ahora esta vía de asfalto va a permitir el flujo de cualquier cosa, incluyendo armamento y transporte pesado. Una nueva ruta comercial ágil entre Rusia y Corea del Norte, en la que se cree que Rusia proporcionará a Corea tecnología militar pero también alimentos y combustible, mientras que Rusia podría recibir soldados y artillería. Es la creación de una "autopista fantasma" ajena a las reglas del comercio occidental y sin que los satélites o las aduanas marítimas internacionales puedan interceptarlos.
Esta vía de conexión mide un kilómetro de longitud, con varias carreteras de acceso nuevas, un puesto de control fronterizo, infraestructura de apoyo e instalaciones de estacionamiento. Según el Ministerio de Transportes de Rusia, el cruce, conocido como el puente Khasan-Tumangang, ha sido construido para soportar hasta 300 vehículos y 2.850 personas al día, y estará listo el mes que viene.
Según los medios estatales rusos, el coste total se estima en más de 9.000 millones de rublos (102 millones de euros).
Una puñalada a China
Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, las relaciones entre Rusia y China se han ido estrechando. A la esfera de la seguridad y la defensa se han ido uniendo los recursos energéticos, las finanzas e incluso el entorno digital. Y China es sin duda un socio indiscutible para Rusia, pero no han llegado a formar una alianza política y militar formal.
Ahora, con la construcción del puente Khasan-Tumangang, Putin ha dejado claro que sus intereses militares están por encima de sus intereses comerciales con Xi Jinping, y es una bofetada para el líder chino.
Recordemos que China lleva años reclamando poder navegar por el tramo final del río Tumen para tener salida directa al Mar de Japón. Al construir este puente de carretera tan cerca de la desembocadura, Rusia y Corea del Norte están, literalmente, bloqueando físicamente el paso a los barcos chinos. Veremos cómo evolucionan las cosas.
Imágenes | Ministerio de Transportes de Rusia/BBC, Kremlin.ru
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