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Honda CR-Z, presentación y prueba en Holanda (parte 2)

Honda CR-Z, presentación y prueba en Holanda (parte 2)
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Ahora vamos a introducirnos en el habitáculo del Honda CR-Z. Para empezar, id desechando la idea de que es un 2+2, es un biplaza con posibilidad legal de llevar a dos personas más, pero en condiciones de confort y seguridad muy malas. En algunos mercados solo se va a vender con dos plazas.

Cuando Héctor Ares tildó las plazas trasera de “enanas” no pudo escoger mejor adjetivo. En la galería de la presentación hay unas fotos muy graciosas en las que intento sentarme atrás, os juro por mi Supra que no estoy sobreactuando ¡es que no quepo! Son para niños, y de corta edad, una chica bajita (1,5-1,6 m) no cabe cómoda.

Y si cabe, luego no esperes que te sonría al bajar. Cualquier trayecto de más de unos pocos kilómetros (más 10 que 100) debe ser sin pasajeros adultos atrás, por el bien colectivo. Además de la falta de espacio, la cabeza va totalmente desprotegida, no hay reposacabezas y el cristal queda demasiado cerca.

Honda CR-Z

Interior del Honda CR-Z

Pasamos de nuevo a la parte delantera. Servidor no es muy alto (1,72 m) y me faltaba poco para rozar con el pelo en el techo solar, que no se abre, es panorámico. Es decir, no se lleva bien con gente alta así por lo general. La postura de conducción es baja, pero el coche está muy aplanado por su peculiar aerodinámica.

Es un coche totalmente orientado a quien lo conduce, ya que todos los mandos están a su disposición y el copiloto se degrada a acompañante, su papel es muy secundario. El volante es totalmente regulable y me resultó fácil encontrar una postura cómoda y que me facilitase ir bien sujeto en caso de encontrar curvas reviradísimas.

Como en casi todos los Honda de última generación, seguimos teniendo la pinta de nave espacial esa que a muchos tanto nos gusta. La instrumentación es muy completa y aunque no oculta que es un híbrido, emociona como si no tuviese nada que ver con ellos. Desde luego han sabido añadirle el punto de sal necesario.

Honda CR-Z

El tacto de la palanca de cambios me gustó, y ha de gustarnos porque vamos a hacer mucho uso de él. El Honda CR-Z va cómodo en distintas relaciones, no es como un atmosférico, pero para conseguir una buena eficiencia, se pide mucho cambio (de ahí que en híbridos se suela optar por el CVT).

A los periodistas nos recogieron unos Honda Insight en la misma escalera del avión, así que pude hacer una comparación directa con el nuevo modelo. Sí, está mejor hecho, se percibe más calidad y lo pongo a la altura de un Civic. No le he encontrado ninguna pega, el nivel de plásticos está a la altura de lo que se espera de él.

En las puertas hay acolchados de tacto muy agradable que nada tienen que ver con los paneles de plástico duro del Insight. Los huecos portaobjetos son discretos y no tienen mucho tamaño. En las plazas traseras podemos instalar sillitas infantiles, los enganches están, pero meter y sacar al niño no será muy cómodo que digamos.

Honda CR-Z

Pero si queremos encontrar fallos al interior, hay que hablar de visibilidad trasera. No sé si es por herencia del Civic, pero la visión de la línea de horizonte por el retrovisor es mala, y esta foto lo atestigua. Le pasa lo mismo al Insight y al Toyota Prius, es un defecto de las carrocerías Kammback.

¿Por qué ponen un material opaco en vez de cristal? A mí, que me lo expliquen. Conduje de día, pero sin ser adivino se intuye que no se perciben bien los coches que vienen por detrás por el espejo central. Lo bueno es que si llevas detrás a un plasta dándole las largas… es como si no existiera.

Los espejos laterales están deformados, de modo que proporcionan una buena visibilidad en ángulo muerto, como los de una furgoneta grande. La carcasa exterior está hecha con todo el sentido aerodinámico, además, queda muy bonito. En general, se ve bien hacia delante y regularmente hacia detrás.

Honda CR-Z

Parece ser un coche aerodinámicamente limpio, pero el flujo del aire se deja notar. No fue posible pasar de 130 km/h en el trayecto, pero ya a ese ritmo es perceptible, que no molesto, es razonable para cualquier compacto. Total, el motor hace más ruido y eso que no se revoluciona mucho en autopistas y autovías.

No pude apreciar qué tal va la suspensión en carreteras con curvas peraltadas (en Holanda eso no existe), pero para viajar está muy bien. No es un tarado blando, tampoco es incómodo por dureza, también es lo que cabe esperar en este coche. Ojo, tiene barra de torsión, no es independiente.

¿Por qué Honda no utilizó una suspensión independiente, como el Mini? Nuevamente por razones de coste, y los ingenieros añadieron que no hay una diferencia sustancial con un Civic (que tiene semi-independiente). Otra justificación es no perjudicar el volumen del maletero. No puedo terminar esta prueba sin hablar de él.

Honda CR-Z

Maletero del Honda CR-Z

Es un maletero muy pequeñito, pero superior a por ejemplo el Mini. Para dos y con un volumen moderado, cabe lo suficiente (215 litros), pero abatiendo los asientos de las inútiles plazas traseras, entonces tiene un volumen más que decente (400 litros) para casi cualquier necesidad. El piso de carga queda casi totalmente plano.

Bajo el plano de carga encontramos chalecos, triángulos, herramientas básicas y un kit de reparación de pinchazos. En función del mercado, se podrá pedir una rueda de repuesto de emergencia. Las ruedas de este coche son de 17 pulgadas, la batería del sistema híbrido no admite meter algo tan grande ahí.

Dos bolsas de golf completas caben bien, abatiendo los asientos, y todavía sobra un poco de sitio. La cortinilla se puede alojar en la parte inferior del maletero para que no moleste, si excedemos su altura. Es el precio a pagar por ser híbrido (tamaño de baterías y tipo de carrocería).

Honda CR-Z

Equipamiento y versiones

La versión básica (Sport, 21.900 euros) tiene todo el equipamiento de seguridad (seis airbags, ABS/ESP, reposacabezas delanteros activos…) , climatizador, radio-CD MP3 con seis altavoces, conexión USB, arranque por botón, luces LED diurnas, Eco Assist, etc. Los GT tienen un equipamiento más rico, y como suele ser habitual, no hay opciones entre ellos.

Es decir, los equipamientos vienen cerrados. Los GT traen tapicería en cuero (GT+), controles de audio en volante, pedales de aluminio, navegador, Bluetooth, control de crucero, techo solar panorámico fijo (GT+), faros HID y un equipo de sonido de 240 W con subwoofer en el maletero.

La garantía es de cinco años ó 100.000 km. No se ha especificado el coste del reemplazo de la batería ya que se pretende que dure tanto o más que el coche, la marca se ocuparía del reciclaje de la misma. De hecho, el coche es reciclable, batería incluida, en un 92%, tanto o más que un coche convencional.

En Motorpasión | Honda CR-Z, presentación y prueba en Holanda (parte 1)

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