Publicidad

Esta es la historia que inspiró al Chitty Chitty Bang Bang volador: los veloces coches del conde Louis Zborowski
Otras competiciones

Esta es la historia que inspiró al Chitty Chitty Bang Bang volador: los veloces coches del conde Louis Zborowski

Publicidad

Publicidad

Se ha cumplido medio siglo desde el estreno de la película Chitty Chitty Bang Bang protagonizada por un coche que volaba. Lo que muchos tal vez desconozcan, es que aquel coche estaba inspirado en uno que batía todos los récords de velocidad allá por los años 20 en Reino Unido. Te contamos la historia de los coches Chitty Bang Bang del conde Louis Zborowski, que además de inspirar guiones de películas de fantasía, fueron pioneros entre los coches de altas prestaciones a comienzos del siglo pasado.

El escritor de la historia que dio lugar a la película "Chitty Chitty Bang Bang", estrenada el 16 de Diciembre de 1968, fue Ian Fleming, el mismo creador de personajes tan famosos como James Bond, el Agente 007.

En ella, un excéntrico inventor de nombre Caractacus Potts, interpretado por Dick Van Dyke, es capaz de convertir un viejo coche de carreras (llamado originalmente "Paragon Panther") en un vehículo que podía volar y flotar sobre el agua.

Aquel coche en la película recibió el nombre de "Chitty Chitty Bang Bang", una especie de onomatopeya que simulaba el ruido de su motor e inspiró la famosa banda sonora de la película por la que fue nominada para un Óscar a la mejor canción original.

Pero en realidad, Ian Fleming tomó la inspiración para desarrollar su novela en vehículos reales, propiedad del conde Louis Zborowski, unos coches que hicieron historia en los años 20 en Reino Unido por sus impresionantes prestaciones.

Las creaciones del conde Louis Zborowski y su ingeniero Clive Gallop

Louis Zborowski era un adinerado conde que vivía en Higham Park, una preciosa casa de campo situada en Bridge, cerca de Canterbury (donde los famosos chocolates).

Él y su ingniero, Clive Gallop (trabajó después para Bentley con quien ganó las 24 Horas de Le Mans), desarrollaron y construyeron cuatro coches que marcaron una época a comienzos del siglo pasado en Reino Unido, los "Chitty".

Clive Gallop en el Gran Premio de Francia de 1922 Clive Gallop en el Gran Premio de Francia de 1922

La leyenda dice que eran coches tan ruidosos, que el ayuntamiento de Canterbury desarrolló una ley que les prohibía entrar dentro de las murallas de la ciudad.

También dicen que el nombre de Chitty Bang Bang venía precisamente del ruido que hacían al arrancar, muy similar al de los aviones de la época.

Chitty I

Chitty I

El primero de esos coches fue el Chitty I que sobre un chasis de origen Mercedes montaba un motor Maybach de 23 litros y 23 cilindros procedente del mundo aeronáutico.

Se comenta que desarrollaba más de 130 caballos, una auténtica proeza para la época, pero la clave estaba en su sistema de escape, muy abierto. Tanto que hacía un ruido insoportable que ahuyentaba a sus rivales y atemorizaba a los espectadores que lo veían competir.

Louis Zborowski en el Chitty I con su escape hacia arriba

Aquel coche debutó con victorias en Brooklands en 1921 y alcanzó una velocidad de 162.14 km/h. Más adelante, cambiaron su configuración. Pasó de ser un coche de cuatro plazas a ser biplaza, se racionalizó el sistema de escape y llegó a alcanzar 193,1 km/h de velocidad máxima.

Más adelante sufrió un accidente importante en carrera, que según cuentan le costó tres dedos a uno de los cronometradores de la prueba. Terminó su vida fuera de las carreras, tras ser vendido a los hijos del médico y escritor Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes.

Chitty II

El segundo de los grandes coches de competición de Zborowsky no fue un éxito como el primero, pero tiene su historia. El chasis era más corto, por tanto más ágil y ligero que el primero. Lo desarrolló Gallop en colaboración con Bligh Brothers, unos especialistas en mecánica de Canterbury.

Louis Zborowski con el Chitty II

Aquel coche también heredaba un motor desarrollado para la aviación, en este caso un Benz Bz.IV de 18.8 litros. Con él participaron en varias carreras, aunque en ninguna se alzó con la victoria. Incluso participó en una ruta a modo de expedición al Desierto del Sáhara en enero del año 1922.

Luego, Zborowsky lo utilizó durante un tiempo como coche particular, circulaba con él por la calle y viajaba por Reino Unido sorprendiendo a todo el que se lo encontraba a su paso. El coche terminó en manos de un coleccionista de Estados Unidos, que lo tuvo expuesto en Cleveland (Ohio) y años más tarde regresó a Reino Unido.

Chitty III

El Chitty III fue construído en el año 1923 y montaba un motor de 6 cilindros con un cubicaje de 14.778 centímetros cúbicos. Al motor original que desarrollaba 160 caballos, le hicieron algunas modificaciones, para conseguir que llegase a los 180 caballos.

Louis Zborowski No es sencillo encontrar imágenes del Chitty III, así que ponemos esta de Louis Zborowski en una de sus carreras con otro coche

Aquel coche lo utilizaron de nuevo en Brooklands, donde consiguió dar una vuelta al circuito marcando una velocidad media de 181,34 km/h. Fue precisamente en ese coche en el que Zborowsky viajó a Stuttgart para reunirse con los responsables de Mercedes-Benz.

Con ellos acordó correr el Gran Premio de Italia de 1924, en el circuito de Monza, al volante de un Mercedes con motor de dos litros. Aquella fue la última carrera del conde, ya que sufrió un accidente en el que se estrelló contra un árbol y falleció.

Chitty IV

Mientras ese fatídico accidente terminó con al vida del conde Louis Zborowski, en Canterbury se estaba trabajando en el desarrollo del Chitty IV, el coche más grande y potente ideado por Zborowsky.

Chitty IV Babs Record 2

Nunca llegó a conducir aquel coche, conocido como Higham Special. Aquel espectacular coche llevaba un motor V12 Liberty de 27 litros que dicen llegaba a desarrollar 450 CV.

Con semejante cilindrada, está documentado que es el coche con mayor cubicaje de cuantos han corrido en la famosa pista de Brooklands. Tras la muerte de Zborowski lo compró J. G. Parry-Thomas por 125 libras.

Chitty IV Babs

Fue él quien lo rebautizó como Babs, nombre que todavía mantiene hoy en día y que luce sobre el espectacular morro en las múltiples citas en las que participa cada año, como el Goodwood Festival of Speed. Parry-Thomas le instaló cuatro carburadores Zenith y cambió el diseño de los pistones.

El coche corría mucho, y el 4​ de abril de 1926, Parry-Thomas consiguió establecer un nuevo récord de velocidad en tierra al alcanzar 273,6 km/h. Pero un año más tarde, Parry-Thomas encontró la muerte en ese mismo coche cuando intentaba superar el récord anterior.

Chitty IV Babs Record

El accidente, muy sonado en la época llevó a que el coche fuese enterrado en las dunas de Pendine Sands (Gales). Años más tarde, fue recuperado y restaurado hasta su estado actual. Estos fueron los coches de los que más se hablaba a comienzos de los años 20 en Reino Unido.

Un homenaje a Chitty Chitty Bang Bang en el National Motor Museum, Beaulieu

El National Motor Museum, Beaulieu, situado en Hampshire (Reino Unido) alberga desde el pasado 20 de octubre de 2018 y hasta el 3 de noviembre de 2019 una exposición en honor a los 50 años del estreno de la película Chitty Chitty Bang Bang.

Esta película protagonizada por el famoso coche volador inspirado en los coches "Chitty" del conde Louis Zborowski, demuestra que fue un precursor para la época que no solo deslumbró al mundo con sus espectaculares y rapidísimos coches en los años 20, sino que también dio lugar a una de las primeras películas de la historia en el que un coche, era el protagonista principal.

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir