Compartir
Publicidad

Renault Scénic XMOD: ¿qué podemos esperar?

Renault Scénic XMOD: ¿qué podemos esperar?
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Mientras escribo esto, viajo para conocer el nuevo Renault Scénic XMOD en Asturias. Se apaga la luz que avisa del uso obligatorio de los cinturones y enciendo el portátil, dispuesto a elucubrar y plasmar como buenamente pueda qué podemos esperar del Renault Scénic XMOD, el nuevo monovolumen compacto y crossoverizado de la firma del rombo.

En los últimos tiempos hemos asistido a una tendencia creciente, la de elevar las carrocerías y crear variantes crossover de los vehículos. Es ley de vida y supervivencia, ya que el subsegmento de los pequeños llamados X (de cross) funciona (le pese a quien le pese) y los fabricantes viven de lo que venden. Sin embargo, aquí Renault tiene una situación que le puede presentar cierta batalla.

Cómo será esto de la crossoverización del mundo, que el otro día, cuando David Villarreal de Diariomotor dijo en su cuenta de Twitter que andaba tras un Fiat 126, yo le respondí con sorna que me esperaba hasta que desarrollasen la crossoverización del vetusto utilitario italiano. Es lo que hay: crossovers, crossovers everywhere. Y los monovolúmenes poco a poco serán cosa del pasado.

Atención a esta última frase, porque fueron los de Renault, precisamente, quienes nos lo hicieron ver al presentarnos otro crossover, el Captur. La conclusión es que ha pasado el tiempo de los monovolúmenes, así que bienvenidos sean los crossovers. Y eso lo dice el que podemos considerar como artífice del segmento que ahora toca a su fin. Sí, esto puede ser un problema para Renault.

Renault Scénic XMOD 2013

Del monovolumen al 'crossover'

¿Cuál va a ser la baza de Renault? Intentar ampliar su imagen y que sus clientes familiares relacionen el rombo con ese segmento novedoso que está en expansión, porque lo otro es un yacimiento que tuvo su tiempo pero ahora ya no da tantos frutos, y cada vez irá a menos. Renovarse o morir, pero la imagen asociada a los monovolúmenes puede constituir un cierto lastre. ¿Cómo deshacerse de él?

Aun a riesgo de equivocarme --y si lo hago tanto da, porque lo mío es una sencilla opinión-- quizá el cliente tipo de Renault es de los que esperan una cierta continuidad. Que haya ejercicios de diseño atrevidos, vale, pero que la marca conserve siempre su esencia en todo lo que hace. Y eso nos lleva inevitablemente a un cómo que se define con una palabra: paulatino.

Un centímetro por aquí, otro centímetro por allá, poca cosa. Desde luego, la diferencia por fuera es poco apreciable.

No, señora; no quiero café, gracias.

Decía un tipo bastante inteligente con el que tuve la suerte de trabajar en otra vida que los cambios que necesitamos introducir nunca debemos imponerlos de forma brusca... si aspiramos a que sean aceptados por los demás. Pavlov, la resistencia al cambio y todo eso, aunque él lo explicaba de forma más llana. Por eso, la continuidad puede resultar ser una virtud cuando la contextualizamos de forma adecuada.

No esperemos por tanto grandes revoluciones tras el emblema XMOD. Un centímetro por aquí, otro centímetro por allá, poca cosa. Desde luego, la diferencia por fuera es poco apreciable. Y por dentro, tampoco es que se observen grandes cambios. Sigue siendo el Scénic que da espacio a los ocupantes dentro de una plataforma compacta, sólo que un poco más elevado. No hay revolución sino lenta evolución motivada por la necesidad.

Renault Scénic XMOD 2013

'Crossover', no todoterreno

Capítulo aparte merece el enfrentamiento en el que a menudo entramos cuando hablamos de crossovers --o derivados agrandados de otros vehículos--, SUV --o Sport Utility Vehicle, que en el fondo es tanto como no decir casi nada concreto o tangible-- y todoterrenos, una categoría que no es que tenga demasiado que ver con los subsegmentos anteriores.

Claro, cuando hablamos de SUV tendemos a la identificación con un todoterreno light, muy light, por aquello de la confusión morfológica. Pero cuando hablamos de crossovers, es que ni por esas.

No hay revolución sino lenta evolución motivada por la necesidad.
¿Elevar un poco la carrocería ya convierte un utilitario en todoterreno? No, ¿verdad? Pues eso.

Sin embargo, se juega con esa ambivalencia, con esa sutileza, aunque todos sepamos que estos coches poco saldrán de la senda marcada. Y dentro de ese juego, entran los controles avanzados de tracción, que en el Extended Grip que monta el Scénic XMOD se muestran de forma más simplificada que el Grip Control de Peugeot. A falta de 4x4, buenos son los modos antideslizamiento. Eso sí, a costa de comprar unos neumáticos M+S, por si acaso hacen falta.

Esto es lo que espero encontrar cuando aterrice ya en Asturias y me ponga a los mandos del Renault Scénic XMOD. Puedo estar equivocado, pero de momento estas son mis expectativas. Y en esas cosas voy pensando mientras se enciende la lucecita de los cinturones y me dicen que lo vaya dejando, que estamos a punto de tomar tierra en Barajas. Ya falta menos.

En Motorpasión | Renault Scénic XMOD 2013, Renault Captur: ¿qué podemos esperar?

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos