Compartir
Publicidad
Publicidad

La Unión Europea quiere subir los impuestos al GLP, carbón y gasóleo en 2018

La Unión Europea quiere subir los impuestos al GLP, carbón y gasóleo en 2018
Guardar
91 Comentarios
Publicidad
Publicidad

La Comisión Europea aprobó ayer una propuesta que quiere gravar los combustibles no solo en relación al dióxido de carbono que emiten (como ahora), sino a dos criterios. Esto sería para 2018, cuando se revisaría la fiscalidad para los combustibles. En lo que nos afecta: gasolina, gasóleo y gas licuado de petróleo o GLP.

Se pondría un impuesto de 20 euros por tonelada de CO₂ emitido, y por cada gigajulio (GJ) de energía contenido, otros 9,6 euros. Utilizando ese criterio, los impuestos a la gasolina no cambiarían, 359 euros por cada 1.000 litros. El gasóleo subiría notablemente, de 330 euros actuales a 412 euros cada 1.000 litros.

En cuanto al GLP, que ahora tiene los impuestos congelados, pasaría de pagar 125 euros por 1.000 litros a ¡501!, casi cinco veces más impuestos (que no precio). También se propone que los biocombustibles no paguen ningún impuesto por su nula contribución al efecto invernadero (en teoría), ahora sí pagan impuestos. Ahora analicemos todo esto.

Mercedes-Benz Clase CLC

Para empezar, es cierto que es un error contabilizar solo el efecto invernadero, porque el dióxido de carbono es un gas inherente a todo proceso de combustión, es más, cuanto más perfecta es la combustión, más CO₂ se genera, además de vapor de agua (H₂O) y nitrógeno atmosférico (N₂).

No obstante, como vimos en su día en el minicurso de contaminación atmosférica, han de preocuparnos más otras cosas, como los óxidos de nitrógeno (NOx) o las partículas en suspensión. Los biocombustibles suponen una aportación extra de CO₂ en el momento de su producción, porque no se trata solo de plantas que crezcan, hay una transformación y eso no es inocuo al 100%.

El gasóleo es el combustible rey de automoción desde su auge en los años 90, ya que los motores diesel están hoy que no los reconocería su creador y con la normativa Euro 5 de emisiones, son objetivamente bastante limpios. Subir esos impuestos sería un problema para millones de conductores.

Chevrolet Aveo

Emisiones de CO₂ versus emisiones tóxicas

Durante años se ha “vendido” la mayor eficiencia energética del gasóleo (no deja de ser cierto) y su ecología (esto ya es más discutible). Por otro lado, el gasóleo reduce las emisiones de CO₂. Al tener más energía que la gasolina por unidad de volumen y de masa, irá más gravado que esta.

¿Qué pasa con el GLP? Es un combustible actualmente muy barato en la UE, un 50% o más que la gasolina, y que mueve millones de vehículos en Europa. Es más ecológico que la gasolina y una alternativa a largo plazo incluso en un escenario de escasez de petróleo. ¿Esta gente ha perdido el juicio, el norte o las dos cosas?

Multiplicar los impuestos por cinco no animará precisamente a ir adaptando el parque de vehículos gasolina a gasolina/GLP, porque la instalación tardaría mucho más en amortizarse. Producir este combustible es muy barato, suele ser un simple residuo de la extracción, pero tiene un potencial enorme de uso, como ya sucede en Polonia o Corea del Sur.

Honda Civic Hybrid

Si queremos tener en cuenta el impacto medioambiental de los combustibles, gasolinas y gasóleos han de subir o mantenerse, ¿pero el del gas? ¡Si precisamente es la alternativa más ecológica de las tres! Las emisiones resultantes de su combustión son más inocuas. Y ojo, el hidrógeno sería carísimo con este esquema, y es el más ecológico por goleada.

Esta propuesta de momento no es vinculante, porque ha de ser aprobada. Los fabricantes de coches europeos ya se han mostrado lógicamente en contra, así como Alemania, con un parque de coches de gasóleo muy grande. También subiría el carbón, que está muy relacionado todavía con el coste de producción eléctrico en las centrales térmicas.

Eso significa que ni los eléctricos se librarían de este aumento de impuestos. Lo único razonable de esta propuesta es eliminar la fiscalidad de los biocombustibles, pues son una fuente energética que realmente proporciona independencia energética (no hace falta comprarlo fuera de la UE) y es bastante ecológico.

Dacia Logan

Los fabricantes de coches ya se están preocupando por reducir las emisiones de todos sus coches, para algo está el límite de emisiones (CO₂) que tienen que cumplir por narices en pocos años. Por otra parte, están las normativas Euro 5 y Euro 6, más duras que nunca, y que hacen mucho más saludables la presencia de los coches en la atmósfera.

Pero subir los impuestos a los combustibles es únicamente una medida de agravio al ciudadano. En España ya pagamos suficientes impuestos al combustible, lo vimos en un artículo anterior. En Europa en general se pagan los combustibles a precios de los más altos del planeta, ¿qué necesidad hay de subirlos aún más?

Me vais a disculpar una reflexión personal, pero no lo puedo evitar. A veces uno tiene la sensación de que en la eurocámara no viven en el mundo real, negándose a viajar en clase turista en vuelos de menos de cuatro horas, cobrando unos sueldos de escándalo y encima no les hace inmunes a las presiones de los lobbys como ya demostró la prensa británica.

Habrá que empezar a protestar, es el único lenguaje que entienden.

Vía | El País

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos