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Honda CR-V 2015, toma de contacto
Honda

Honda CR-V 2015, toma de contacto

Honda vive un gran momento de ventas gracias al SUV que les ha dado 7.200.000 alegrías desde 1997. En este mismo tiempo, han matriculado 48.000 unidades en España. Con estas garantías, el Honda CR-V 2015 no aporta grandes diferencias en su cara externa respecto a la generación previa, pero sí en el interior, donde se renueva desde el motor y la caja de cambios hasta esos elementos de seguridad y confort que la marca lleva explotando en los últimos tiempos.

Así, en esta toma de contacto realizada en los alrededores de Barcelona vamos a conocer el nuevo motor 1.6 i-DTEC de 160 CV y 350 Nm, con su caja manual de seis relaciones y la nueva transmisión automática de nueve relaciones fabricada por ZF y ajustada para sacar el mayor partido al que sin dudas es, en su segmento, todo un SUVperventas.

Unas ventas que en Honda esperan que se incrementen en en el futuro inmediato, sobre todo por la marcha de las ventas de coches en España, que evolucionan según vemos a continuación y dan paso a unas expectativas de futuro que nos hablan de esos famosos 1.200.000 coches matriculados a los que aspira Anfac, en un horizonte de cinco años:

Evolución del mercado, en miles de unidades
201220132014201520162020
7027258589501.0001.200

¿Y dónde está Honda en todo esto? Pues apuntando a un crecimiento del 11 % entre 2014 y 2015, que es el mismo ritmo que consiguió entre 2013 y 2014. En unidades, eso son 8.300 de previsión para 2015; y, de ellas, 5.000 corresponden al Honda CR-V 2015. Esa es su expectativa de ventas para España para un modelo que sólo en 2014 colocó medio millón de unidades en todo el mundo. En España, fueron 4.694 unidades en el mismo periodo.

¿Y con qué cuenta el Honda CR-V 2015 para conseguir estos objetivos? Vamos a verlo enseguida. De momento, digamos que llegará a los concesionarios en abril, y en junio en versión automática. En Honda España esperan vender entre un 30 y un 35 % de CR-V con motor de 160 CV, decantando el mix entre manuales y automáticos, que ahora mismo es del 85:15, hacia los automáticos, aunque no nos detallan en qué medida. Eso sí, nos dan dos datos: que el 1.6 i-DTEC 160 CV sólo será 4x4 y que los CR-V 2.0 i-VTEC de 155 CV a gasolina sólo llegarán a España bajo pedido.

Diseño según la máxima 'si funciona no lo toques'

Honda CR V 2015

En la parte exterior, los escasos cambios que aporta la nueva generación le sientan bien al CR-V, que comienza a vencer uno de los grandes problemas que tenía este SUV: que no era fotogénico. Visto al natural, el CR-V siempre ha ganado puntos frente a cómo se ve en fotografía, y esa diferencia con este Honda CR-V 2015 se diluye un poquito. Ahora su apariencia es más estable gracias a que los elementos que se renuevan le dan más anchura al conjunto visual.

Con el nuevo frontal gana presencia y ese puntito de deportividad que venden los todocamino. La parrilla y el paragolpes crecen en tamaño pero armonizan mejor en un conjunto que con las nuevas ópticas dotadas de tecnología LED para las luces diurnas salen ganando en lo estético. Misma filosofía para una zaga que apenas recibe detalles en faros y paragolpes, así como en las llantas de 17 o 18 pulgadas, según versiones, cuyo diseño se actualiza. En general, todas las novedades estéticas son tímidas, pero para mejorar lo presente.

Honda CR-V 2015 - prueba

Al pasar al interior, tampoco apreciamos cambios relevantes. El CR-V sigue haciendo gala de un impresionante espacio en el habitáculo, que sin duda ha sido una de las razones fundamentales de su éxito comercial en nuestro mercado. Por su parte, los materiales siguen teniendo ese aire premium que, si no fuera por la marquitis teutona que afecta al segmento cual pandemia, servirían para incrementar todavía más las ventas de este SUV.

Siguen siendo válidas todas las observaciones que realizamos con motivo de la presentación del Honda CR-V 2013: la accesibilidad es excelente y la posición de conducción sigue las premisas de los turismos, evitando el efecto silla que tienen otros SUV pero mantienendo la altura de miras que tanto gusta a los amantes de este tipo de vehículos. Lo dicho: poco o nada ha cambiado. Se sigue notando el gusto de Honda por la ergonomía y el respeto por las espaldas de los ocupantes, y en la parte negativa se mantiene lo... diferente de su palanca de cambios automática, que pese a su nuevo diseño, más compacto, sigue siendo un poco aparatosa.

Honda Connect: gusta, pero todavía no enamora

Honda CR V 2015

En este nuevo CR-V, la pantalla de 7 pulgadas que encontramos en la consola gana protagonismo, no tanto por el tamaño sino porque es la base para el sistema de conectividad, que ahora incorpora Honda Connect, que es de serie en toda la gama excepto para el nivel de acceso Comfort. Es un entorno de aplicaciones que funciona sobre Android 4.0.4 y que incorpora los comandos habituales (deslizamiento, toque, pellizco, etcétera). Con él se accede a la información del coche, a la cámara trasera, al sistema de audio, a la conectividad Bluetooth, al uso del coche como hotspot para conectarse a internet desde varios dispositivos móviles, al navegador Garmin... y a todo el catálogo de aplicaciones que tiene el Honda App Center.

Es como llevar una tablet Android a bordo, más si tenemos en cuenta que soporta MirrorLink, por lo que se puede reflejar en pantalla el contenido de nuestro smartphone, si este es compatible con esta tecnología. De hecho, esta es la segunda de las cinco novedades que aporta el Honda CR-V 2015 tras los retoques de diseño, de manera que la marca pone toda su confianza en este sistema.

Honda CR V 2015

Poniéndonos manos a la obra, tenemos que la navegación por Honda Connect es suficientemente intuitiva, aunque en la parte negativa observamos que en ciertas situaciones el procesador Tegra 3 de NVidia que monta se nos queda algo corto, especialmente a la hora de utilizar el GPS, que es lo primordial en un amplio equipamiento como este. Lentitud en el renderizado de las cartografías y una vaga indecisión a la hora de hacer zoom automático en los puntos más conflictivos de la ruta, son algunos de los motivos por los que este sistema deja el amargo sabor de una ligera decepción.

Otros tienen que ver con una excesiva dureza a la hora de utilizar la pantalla, en cuanto a los movimientos táctiles, y en una cierta lentitud al pasar de modo noche a modo diurno cuando dejamos atrás un túnel. Son puntos de mejora necesarios en un entorno de trabajo que se erige en protagonista del infotainment en el Honda CR-V 2015.

Honda CR-V 2015, a prueba en carretera

Honda CR-V 2015 - prueba

Saliendo por el enjambre de autovías que rodean el Aeropuerto de El Prat con rumbo hacia la comarca de l'Anoia, nos encontramos con una dinámica que ha ganado en estabilidad gracias a un aumento de cotas, tanto en anchura (+15mm) como en ángulo de caída (+0,5%), con un subchasis y unos brazos y rótulas de suspensión nuevos, que junto con las mejoras realizadas en los muelles, los amortiguadores y la barra estabilizadora dan un resultado cómodo en vías rápidas, y razonablemente cómodo en carreteras comarcales como las que estamos cruzando ya.

Aquí es donde ponemos a prueba la nueva dirección del CR-V, que es ahora un punto más directa que en su predecesor. La marca cuantifica la mejora de la reacción en un 8 % y la verdad es que en carretera, también maniobrando para voltearlo mientras le hacemos fotos, y por tanto callejeando, se le nota una respuesta ágil al volante.

Honda CR-V 2015 - motor
Entre el motor y la nueva caja de cambios hablamos de un ahorro de 65 kg de masa (30+35)

Vista la tercera innovación que presenta el Honda CR-V, vamos ahora a por la cuarta, que de hecho es la más relevante y por la que hemos venido más que todo lo demás: el grupo motopropulsor. En primer lugar hablamos de un motor, el 1.6 i-DTEC, que nos dejó muy buen sabor de boca cuando lo probamos montado en el CR-V anterior, y que ahora llega con potencia renovada. El i-DTEC de 1.597 cc era en su momento la gran apuesta de Honda para revolucionar sus diésel, y llegó con la potencia de 120 CV mientras el 2.2 de 150 CV ocupaba la posición de motor grande.

Ah, pero la serie Earth Dreams avanza inexorable, y de hecho el nuevo 1.6 i-DTEC consigue entregar 160 CV, es decir, supera en 10 CV a su predecesor. Se vale de un biturbo para conseguir su par máximo a partir de las 2.000 rpm. La tecnología empleada ya no nos viene de nuevas. Se trata de una turbina de geometría variable y presión alta en bajas, una turbina de presión baja en altas, y la combinación de ambas turbinas en regímenes medios, para conseguir la mejor reacción del motor, reduciendo emisiones. En este caso, hablamos de un Euro 6b que no necesita urea para la reducción de NOx, sino que reduce ese compuesto por catálisis aprovechando que la combustión no da lugar a unas concentraciones demasiado elevadas de óxidos de nitrógeno.

Honda CR-V 2015

Y ya nos toca hablar de la caja de cambios automática. La manual no tiene mayor trascendencia, ya dijimos en su día que funcionaba de perlas y cuando damos una vuelta rápida para probarla vemos que no hay nada que no contásemos ya. Por el contrario, la automática ha mejorado, y mucho. En aquella otra ocasión habíamos dicho que la caja automática dejaba un regusto irregular. Bien, pues los ingenieros de ZF y Honda han conseguido darle el toque para que esta transmisión automática con convertidor de par se maneje con mayor soltura que su predecesora.

Bien es cierto que hablamos de nueve relaciones de cambio, por lo que en ocasiones nos parece que mientras vamos conduciendo oímos más cambios de marcha que otra cosa. Sin embargo, de esas nueve relaciones hay dos que podemos obviar: la primera, que obviamente nos dura un suspiro de lo corta que resulta, y la novena, que a 120 km/h apenas entra. Al comentarlo con uno de nuestros contactos en Honda, me comenta que el escalado se ha realizado pensando en autopistas alemanas, por lo que la novena apenas puede sernos de utilidad aquí en Barcelona, donde los límites son los que son. Claramente es una marcha destinada a reducir consumos a altas velocidades.

Honda CR V 2015 - prueba

Otro punto a favor de esta caja está en su capacidad para saltar hasta cuatro relaciones del tirón; por ejemplo, de novena a quinta, o de séptima a cuarta, son algunos de los patrones que emplea. Al final la sensación que da, tanto en aceleración inicial como en recuperaciones, es de mucha fluidez en la conducción, con una respuesta ágil, lineal y muy progresiva. Mejora por lo tanto a la caja que montaba el anterior CR-V automático, y de qué manera.

No está tan claro que el motor de 160 CV mejore en igual medida a su predecesor de 150 CV. La potencia la tiene, pero la entrega se notaba algo más vivaz en el 2.2 i-DTEC. Estamos hablando de un motor mucho más ajustado a las grandes formas de este SUV. Claro está que su cometido no es conseguir un buen tiempo en el Infierno Verde, pero así como su predecesor daba aquella sensación de holgura que uno agradece siempre, el 1.6 i-DTEC da ese poquito de timidez en bajos regímenes que nos sugiere que quizá la doble turbina tiene algo de recorrido por mejorar todavía. Será cuestión de tiempo.

Honda i-ACC

La quinta mejora de este Honda CR-V 2015 tiene que ver con la seguridad de los ocupantes, y se estructura en el sistema Honda Sensing, que entre otros sistemas combina el i-ACC que comentamos hace un tiempo y la frenada autónoma CMBS con detección de circulación en sentido contrario. Realmente, a lo largo de la prueba realizada sólo tenemos opción de ver en acción el sistema en dos ocasiones: una cuando el control de distancia frontal impide que sigamos acelerando contra un vehículo que circula más lentamente, y otra en la que no sé por qué se frenan las ruedas como en dos tiempos, quizá porque el sistema detecta que nuestros vecinos de carril son algo extraños circulando, aunque no soy capaz de saber si es así o si no. Son sólo dos intervenciones puntuales que no me permiten establecer ninguna conclusión realista. Esto hay que verlo con mayor detenimiento tras estudiar su funcionamiento con mayor atención. Sobre el papel el sistema promete, y promete mucho más que la mayoría de sistemas de seguridad activa avanzada que venimos observando en los últimos tiempos. Ya nos sucedió lo mismo con el LKAS, que sigue siendo de los pocos sistemas de seguimiento del carril que realmente cumplen bien con su función.

Honda CR-V 2015

Vamos volviendo ya hacia el Aeropuerto de Barcelona, y lo hacemos con la sensación de haber vuelto a probar un coche que vimos en Múnich y en Praga, sólo que ahora cuenta con cinco mejoras algo dispares, dentro de un producto que globalmente es de lo mejorcito en su segmento.

De esas mejoras una, la de diseño, se nos pasa un poco por alto porque es mínima; otra, la de Honda Connect, nos deja un poco frustrados; una tercera, la de la cadena cinemática, nos alegra mucho el día, igual que la cuarta, que mejora la dinámica del vehículo; y una quinta, que tiene que ver con la seguridad activa y que tendremos que volver a probar en condiciones de tráfico real para poder establecer una conclusión razonada.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

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