¿Que si no tengo no garaje no puedo comprarme un coche eléctrico? Sujétame el cubata. La imagen es tan insólita como cómica: un cable tirado desde el balcón de un quinto piso recargando un automóvil cero emisiones estacionado en la calle. Y no precisamente bajo el balcón: el cable cruza casi toda la fachada.
El vídeo, publicado en redes sociales, retrata una calle de Lisboa. No es la primera vez: en los últimos años hemos visto fotos o vídeos similares de las calles de la capital portuguesa. También de España. Y pone de relieve una realidad sobre popularizar el coche eléctrico: muchísimos conductores no tienen garaje. Pero cortar así por lo sano es ilegal.
Una solución casera que no es una solución
Los post se cuentan por decenas en X, Instagram o Facebook: un coche aparcado en la calle y cargando gracias a un alargador desde una ventana o balcón. "¿Quién ha dicho que no se puede tener coche eléctrico viviendo en un quinto piso sin garaje? Creo que ha batido el record guinness de caradura tirando el cable a la calle para cargar", comenta el autor de este post en concreto. Quizá sea cierto, en Forocoches se publicó una imagen igual pero desde un tercer piso.
Risas aparte, lo cierto es que tener un coche eléctrico exige tener garaje. Y en España cerca del 70 % de los automóviles "duermen" en la calle. O lo que es lo mismo, ese porcentaje de conductores no dispone de aparcamiento: su vivienda no lo tiene. La medicina pasa por comprar o alquilar una plaza en un párking.
Pocos puntos de recarga y más barato. Lisboa en una de las ciudades donde más habitualemente se han visto fotos en redes sociales con un cable tirado desde casa recargando un coche justo aparcado debajo o cerca. Es habitual, como señalan en esta noticia de CNN Portugal.
También comentan el motivo: si bien en nuestro país vecino se instalan decenas de cargadores por semana en la calle, a muchos barrios de las ciudades no han llegado: "Lisboa, Sintra, Queluz, Amadora y Loures tienen edificios muy altos sin garajes. Es muy complicado cargar el coche", señala a Henrique Sánchez, presidente de la UVE (Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos), a la par que comenta muchos edificios no tienen garaje ni aparcamiento, y que por ello los propietarios dependen totalmente de los puntos de recarga públicos.
Según Sánchez, además de que faltan cargadores en barrios o zonas residenciales, también hay otra razón: sale más a cuenta cargarlo en casa. "Puede que incluso tengan un cargador en la calle o en su barrio, pero prefieren cargar en casa porque es mucho más barato". En la red pública son unos 6,40 euros por cada 100 km, mientras que con la tarifa del hogar puede bajar a 2 euros. "Es un tercio de lo que pagarían en las estaciones de carga oficiales".
¿Es legal cargar el coche así? La respuesta es no. Según la Autoridad Nacional de Seguridad Vial (ANSR), la DGT portuguesa, la recarga de coches eléctricos debe cumplir con lo recogido en el artículo 3.2 del Código de Circulación: "las personas deben abstenerse de realizar actos que impidan u obstruyan el tráfico o comprometan la seguridad, la visibilidad o la comodidad de los usuarios de la vía, prestando especial atención a los usuarios vulnerables".
Un cable tirado desde una ventana y ocupando la acera (ya sea sobre ella o sobrevolándola) puede hacer que un peatón tropiece o se de con el cable. Esto se multa con entre 60 euros y 300 euros, dependiendo del caso.
En España ocurre lo mismo. Se considera una ocupación ilegal de la vía pública, además que es temerario desde el punto de vista eléctrico y de seguridad ciudadana. Según la ordenanza municipal, y los agravantes (accidente que provoca) se puede sancionar con multas de entre 90 euros y 200 euros.
Imágenes | @LaVerdadDeTesla en X
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