¿Qué pintan cientos de Land Rover Defender sin estrenar guardados en una nave? Su dueño fue más previsor que nadie y ahora se está forrando

Charles Fawcett pensó que el Land Rover Defender clásico se revalorizaría cuando dejarse de fabricarse, así que compró cientos de unidades para revenderlas

Twisted
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Álvaro Ruiz

A diferencia de muchas historias que se ven últimamente por redes sociales, la de Charles Fawcett es completamente real, tiene una base documental muy sólida y se puede contrastar rápidamente.

En el año 2015, cuando Land Rover anunció que iba a cesar la producción del Land Rover Defender clásico, este empresario británico decidió comprar decenas de unidades de este modelo. Ahora, el precio de ese todoterreno se ha disparado en el mercado de segunda mano y Fawcett está vendiendo poco a poco las unidades que compró por mucho más de lo que le costaron.

La clave fue convencer al banco para conseguir financiación

Hay quien pega pelotazos a base de suerte y quien se forra porque hace las cosas de una forma muy inteligente. En este último grupo está Charles Fawcett, el empresario inglés que fundó Twisted Automotive, una compañía que se dedica a vender y modificar Land Rover Defender y algún que otro Range Rover de primera serie.

Desde el año 2013, era un secreto a voces que el Land Rover Defender tenía fecha de jubilación. Casi 70 años después de iniciarse su producción, este todoterreno dejaría de fabricarse en 2015 y, cuando llegó el momento, Land Rover lo confirmó.

Para entonces, ya había señales de que este todoterreno podía revalorizarse, no solo porque desaparecía un icono histórico, sino porque su unidad número 2.000.000 batió récords al subastarse a finales de 2015 por 400.000 libras.

Fawcett, que conocía muy bien el Defender y su mercado gracias a su empresa, lo tuvo claro y se le ocurrió una idea que podía funcionar muy bien a nivel económico: si compraba muchos Land Rover Defender de la última serie antes de que se agotase su producción y no volviera a fabricarse más, podía guardarlos y venderlos en el futuro (a estrenar) por más dinero, siempre que este modelo se revalorizase, como él creía que iba a pasar.

Era una apuesta empresarial apalancada sobre un activo que él creía que iba a convertirse en objeto de colección. No era una simple especulación (que también), sino que era una combinación de previsión y de la idea perfecta para sacar más partido de su negocio.

La cuestión es que comprar decenas de coches de un plazo no está al alcance de todo el mundo. Hace falta tener mucha liquidez, además de sitio para guardar todas esas unidades en condiciones y de forma segura.

Lo que hizo Fawcett fue pedir un crédito, concretamente al banco Secure Trust Bank. En el informe de operaciones que publicó en 2018 esta entidad se recoge un préstamo de 2,3 millones de libras a Twisted Automotive “para respaldar la compra de 240 vehículos de la última serie de producción del icónico Land Rover Defender”.

“Ante el fin de la producción, en 2015 vimos una oportunidad única para aumentar nuestro inventario e introducir versiones preconfiguradas de nuestros vehículos, lo que nos ayudó a reducir la larga lista de espera e incrementar nuestros ingresos. Con esta nueva solidez financiera, podemos plantearnos la expansión internacional y prepararnos para un posible lanzamiento de un nuevo modelo Defender en 2020”, así justificó Fawcett a Secure Trust Bank la petición de financiación y el banco se la concedió.

Además de esos 2,3 millones de libras que le prestó el banco, el empresario británico puso más dinero por su cuenta para llevar a cabo la operación. Según publicó PistonHeads, se gastó 7,5 millones de libras en comprar esos 240 Defender, de manera que por cada unidad pagó, de media, 31.250 libras. Hay que tener en cuenta que los 240 ejemplares no eran idénticos, por lo que el precio variaba en función de la configuración de cada uno.

Cuando Land Rover le entregó todos los coches, en torno a 2015 y 2016, los guardó, los fue modificando poco a poco y esperó. El último Defender clásico salió de la planta de Solihull el 29 de enero de 2016; en ese momento, el precio del Defender clásico se disparó y fue entonces cuando Twisted, la empresa de Fawcett, comenzó a vender algunos de los Defender que tenía almacenados, siempre con alguna modificación para incrementar todavía más su precio.

En noviembre de 2018, Top Gear señalaba que quedaban 80 unidades de las 240 que había comprado Fawcett. Casi ocho años más tarde, Twisted sigue anunciando algunos de estos todoterrenos, pero no se sabe cuántos quedan. 

Dependiendo de la versión, esta compañía vende el Defender por entre 120.000 y 210.000 libras (los precios se pueden consultar en su página web), por lo que el margen de beneficios era enorme, y eso confirma el buen ojo para los negocios que tuvo Fawcett en su día.

Imágenes | Instagram (charlesrfawcett) y Facebook

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