Uno de los videojuegos de coches más míticos de la historia nació gracias a un road trip de lo más loco con un coche de alquiler

Yu Suzuki tenía una idea en mente: que Out Run estuviera ambientado en el Medio Oeste norteamericano y la famosa Ruta 66. La realidad le decepcionó

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Victoria Fuentes

Cuando Out Run se lanzó en 1986 más allá de las máquinas recreativas nadie podría imaginar el precedente que iba a sentar. No era un mero videojuego de carreras en el que había que quedar primero en un circuito, sino una experiencia en carretera abierta en un Ferrari Testarossa Spider rojo con tu acompañante (la famosa mujer rubia).

Fue diseñado para Sega por Yu Suzuki, el rey de los videojuegos arcade, y mucho antes de que se gestara este genio se tomó muy en serio el desarrollo de Out Run: alquiló un coche y recorrió Europa durante dos semanas grabando vídeos y tomando fotografías de los paisajes para inspirar la atmósfera del juego.

Suzuki quería ambientar el juego en la Ruta 66... pero era demasiado aburrida

Yu Suzuki tenía una idea en mente: que Out Run estuviera ambientado en el Medio Oeste norteamericano y la famosa Ruta 66. Su referente era la película 'The Cannonball Run' (Los locos del Cannonball, 1981), y su idea era replicar una gran carrera transcontinental cruzando Norteamérica de costa a costa. Fue allí para ver con sus propios ojos los paisajes y se encontró con un pequeño problema: eran monótonos.

Así que en 1985 y con un presupuesto asignado por Sega, Suzuki y un pequeño equipo volaron a Frankfurt. Alquilaron un coche y se lanzaron a recorrer Europa durante dos semanas cargados con cámaras de fotos, cintas de vídeo y blocs de notas.

De Alemania se llevaron las sensaciones de conducir sin límite de velocidad por la Autobahn y los frondosos bosques. De los Alpes Suizos las carreteras de montaña, los túneles tallados en la roca y los picos nevados; de Italia la arquitectura y de la Costa Azul francesa la esencia del videojuego: el sol reflejado en el mar de Niza, las palmeras, las casas de lujo de Mónaco... Fue allí precisamente donde Suzuki se quedó prensado de un Ferrari Testarossa que se convertiría en el protagonista del videojuego.

Lo documentaron todo con cámaras montadas en el coche y una extensa colección de fotografías: fue el germen de un videojuego hedonista en el que lo importante no era la meta, sino el camino.

Imágenes | Wikipedia

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