
Caótica carrera la que hemos vivido hoy en Hungaroring. La lluvia ha marcado el comienzo de la misma dejando muchas dudas a todos los pilotos y comenzando el carrusel de opciones y variables de cara a la victoria. Entre ello, Jenson Button ha conseguido vencer en el caos, algo habitual en el británico, logrando la segunda victoria de la temporada.
Pero antes de que todo eso ocurriera, Lewis Hamilton ha sido el principal candidato a la victoria en buena parte de la carrera. El británico se quitaba de en medio a Vettel rápidamente y comenzaba a poner tierra de por medio. En ese punto comenzaba la táctica de los neumáticos. En el segundo tercio de carrera, los pilotos optaban por el compuesto superblando, aunque sería en las últimas paradas cuando todo saltaba por lo aires.
Con los McLaren por delante, la táctica de Red Bull era la de utilizar los compuestos blandos y evitarse una última parada. Rápidamente todos, incluidos aquellos que habían hecho su parada ya, han sido conscientes que la táctica era la adecuada. Con los neumáticos blandos se conseguía un mejor tiempo por vuelta y además ahorraban una parada en boxes. Jenson Button copiaba la táctica. Para Fernando Alonso ya era tarde.










