
Desde que fue nombrado, el nuevo Presidente del Banco Central Europeo ha llevado la palabra polémica escrita en la frente. Lo curioso es que hasta ahora, acaparaba portadas por motivos económicos, pero por si no hubiera suficiente, Draghi genera opinión por otras razones diferentes.
En este caso ha saltado a la actualidad por su falta de respecto a las normas de tráfico, que el italiano ha demostrado al circular por Roma sin el cinturón de seguridad abrochado y hablando por el teléfono móvil.
En Italia estas infracciones podrían costarle a este dirigente un máximo de 700 y la pérdida de 10 puntos del carné de conducir. Sin embargo, aunque este comportamiento ha provocado muchas reacciones, también lo ha hecho la defensa del periódico italiano Corriere della Sera.






