
Isuzu y General Motors formaron una alianza durante 35 años y quedó interrumpida en 2006, al reestructurarse el gigante de Detroit. Pues ahora un periódico japonés, el Nikkei, informa que ambas empresas están negociando una nueva alianza. El objetivo sería vender vehículos industriales en Asia y Sudamérica.
En virtud de ese acuerdo, General Motors compraría el 10% de Isuzu, pasando a ser el mayor accionista, por delante de Mitsubishi. Eso supondría dos problemas. El primero tiene que ver con Toyota, que también es accionista al 5,9%, y está peleando con General Motors a nivel mundial por el top3 de fabricantes.
Por otra parte, Isuzu está en negociaciones con Volkswagen, que es rival “a muerte” de GM y Toyota por el top3. Eso pone en un aprieto a Isuzu, que tendría que desligarse de Volkswagen aunque mantengan el acuerdo de pick-up en Tailandia para suministrar a los alemanes en ese país.







