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Este Corvette C7 dragster echando a volar es un ejemplo claro de exceso absurdo de potencia

Este Corvette C7 dragster echando a volar es un ejemplo claro de exceso absurdo de potencia
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Seguro que te acuerdas pero hace tiempo había un eslogan que rezaba aquello de "la potencia sin control no sirve de nada". Pues bien, cuando la lucha en las carreras de aceleración es tan encarnizada que la potencia asciende hasta unos brutales 4.000 CV como en el caso de este Corvette C7 es muy probable que algo, por mínimo que sea, acabe saliendo mal.

Con una fuerza tan descomunal, los coches tienen que luchar en dos vías. Por un lado tienen que aplicar la mayor potencia posible al asfalto sin pérdidas a través de los neumáticos y por el otro tienen que aportar la estabilidad necesaria como para digerir ese empuje y llegar lo más rápido posible a la línea de meta. Este segundo punto es el que le ha fallado al coche de Alepa Racing que ha terminado, simplemente, volando a más de 300 km/h.

Potencia que pone en apuros a la aerodinámica

Corvette C7 4000 1

El coche pilotado por Daniel Pharris estaba batiendo todos los récords del octavo de milla en la Radial Revenge Tour celebrada el fin de semana pasado en el Tulsa Raceway Park, hasta que un ejemplo claro de exceso de potencia acabó con una aerodinámica haciendo travesuras.

Midiéndose en la misma ronda que un Camaro igual de absurdamente potente, ambos coches acabaron con el eje delantero en el aire nada más apagarse el semáforo. Mientras que el Camaro logró controlar la elevación, para el C7 ya era demasiado tarde. La elaborada aerodinámica y la ampliada distancia entre ejes que en otros momentos mantendrían al coche pegado al asfalto se habían convertido en poco más que una cometa a merced del viento.

Tras desintegrarse parte de la carrocería en el vuelo y el impacto contra el suelo en el otro carril el coche fue deslizando cientos de metros hasta detenerse. Daniel Pharris por suerte pudo salir del coche sin sufrir lesiones, al igual que el conductor del Camaro que lo vio todo desde un asiento preferente.

¿Pero sabes lo mejor? Pharris y su Corvette C7 se marcaron un tiempo de 4,6 segundos y 365 km/h, un tiempazo teniendo en cuenta que el coche pasó la mayor parte del tiempo o en el aire o deslizando de lado sobre la pista. Además, el Corvette (que de Corvette ya queda poco, especialmente tras el vuelo) volverá a las carreras pese a los daños estructurales. Ya están trabajando para devolverle a la competición.

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