Esta aberración es la última gran idea de un YouTuber para hacer un vídeo: convertir un Dodge Challenger en un barco

Esta aberración es la última gran idea de un YouTuber para hacer un vídeo: convertir un Dodge Challenger en un barco
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Si la idea de comprar un Tesla Model 3 y montarle ruedas de carro para conducirlo boca abajo te parecía absurda, ahora Cody Detwiler, responsable del bizarro canal de YouTube WhistinDiesel (con 6,2 millones de suscriptores) vuelve a la carga transformando su brutal Dodge Challenger Hellcat de 700 CV en una especie de barco.

Hemos de advertir a lo más petrolhead que el vídeo de este experimento demencial puede herir sensibilidades, aunque ya corre como la pólvora por redes sociales como TikTok y YouTube. No lleva ni un mes publicado y está a punto de superar los 5,8 millones de visitas.

Sí, nosotros también nos preguntamos por qué

Aunque se nos ocurren mil y una formas de disfrutar de un coche así, ponerlo a navegar no es ni de lejos ninguna de ellas. Pero esta no es la primera vez que el YouTuber estadounidense de poco más de 25 años tiene la genial idea de torturar a su Dodge Challenger Hellcat: hace un par años ya le puso ruedas de carro para conducirlo vestido de amish, como hizo antes con una pobre Ford Super Duty de casi 100.000 euros.

Su lista de creaciones aberrantes para sumar likes no deja de crecer, pero ésta es una de las más locas con diferencia. En esencia, para convertir el Dodge en un pseudo bote WhistinDiesel le ha despojado de sus ruedas delanteras y ha reemplazado las traseras por unas de aluminio con un diámetro de 1,8 m firmadas por Fitment Industries.

Sacrilegio2

Para navegar por las aguas abiertas del Golfo de México, el coche modificado se ha fijado a un pontón con un timón de adorno en la parte delantera y se ha colocado de forma que las ruedas traseras lleguen al agua. La dirección del coche es la que lo guía y la potencia del V8 de más de 700 CV, directa a las ruedas traseras, es la que impulsa el coche dentro y fuera del agua.

Porque sí: por si no era suficiente con la aventura acuática, el vídeo acaba con WhistlinDiesel poniendo a prueba las habilidades del coche modificado en la enorme pista de carreras “Freedom Factory” de Cleetus McFarland, donde no pasa mucho tiempo antes de que las ruedas de aluminio acaban sucumbiendo a las exigencias y derrapes del YouTuber.

Sacrilegio

Si sobrevive, estamos seguros que éste no será el final del Dodge... Aparte de hacer estos vídeos por visitas y por diversión, Detwiler factura importantes sumas por la cantidad de visitas que atesora en sus diferentes perfiles en redes sociales. Hace un año, su patrimonio neto se estimaba superior a los dos millones de dólares, y subiendo.

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