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¿Es posible hacer drifting con un vehículo de 46 toneladas y 1.000 CV? Pista: la hazaña viene de Rusia

¿Es posible hacer drifting con un vehículo de 46 toneladas y 1.000 CV? Pista: la hazaña viene de Rusia
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Démonos un descanso de últimas horas en la industria, de novedades mundiales en Ginebra y de temas sustancialmente pesados en la esfera automotriz. Vayamos a algo insustancial pero necesario en vísperas de fin de semana: hacer drifting con un tanque ruso. ¿Qué puede haber más importante un viernes a media mañana que ver alguna locura de nuestros prolíficos amigos del este?

El carro de combate en cuestión fue diseñado en Ucrania, entró en servicio en los ochenta y aún sigue prestándolo en países como Bielorrusia, Pakistán, Corea del Sur, Rusia y Ucrania, aunque ha dejado de ser producido. Cuenta con una transmisión manual a la que estos chicos han sacado provecho en una base de la Armada Rusa. Saltan chispas.

Este vehículo pesado de 46 toneladas, 9,70 metros de longitud, 2,29 metros de alto y capacidad para 3 tripulantes (el comandante, el artillero y el conductor) es un T-80 UD. Esta equipado con un motor diésel 6TD con 1.000 CV. Lo que estáis a punto de ver es obra de unos jóvenes militares rusos que han decidido divertirse a lo bestia con un carro que ha batallado en las guerras de Chechenia y el Conflicto de Osetia (en el Gran Cáucaso).

Teniendo en cuenta las dimensiones del vehículo y que va armado con un cañón de 125 mm y dos ametralladoras con un alcance de cientos de kilómetros, podemos estar hablando de drifting de máximo riesgo.

Hace cosa de un mes saltaba a los medios otra hazaña proveniente de Rusia: un expolicía que bajo los efectos de sustancias indeterminadas decidió meterse en el Aeropuerto Internacional de Kazán, al este de Moscú, para dar una vuelta... dentro del coche. El protagonista entró derrapando por la nieve por la puerta de la terminal para llegar a la estación de tren del aeropuerto. Aunque no se trata de drifting, es digno de admiración su control del vehículo por el interior de la terminal.

En el juicio, afirmó que sabía perfectamente lo que estaba haciendo y que lo único que pretendía era llegar a tiempo a la estación. “¡Estaba luchando por amor!”. La canción de Benny Hill que acompaña a la grabación de las cámaras de seguridad es, simplemente, perfecta.

Nota: la imagen de cabecera corresponde a un T-80U, modelo derivado del protagonista en cuestión y se utiliza sólo a efectos meramente ilustrativos.

Vía | Road and Track
Foto | Vitaly V. Kuzmin
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