Hoy por hoy, el nombre Gazoo Racing se ha convertido, por derecho propio, en toda una institución dentro del mundo del motor, no solo por los éxitos que ha logrado Toyota con esta división en competición, sino por los modelos de producción que han llegado a la calle a lo largo de los últimos años con el logotipo GR.
Tan bien está funcionando este departamento deportivo de Toyota que Gazoo Racing acaba de convertirse en una marca independiente dentro del grupo, como Lexus o Century, pero los inicios de Toyota Gazoo Racing no fueron fáciles.
De la humillación a dar una lección de cómo hacer deportivos al resto de marcas
En el año 2007, el presidente de Toyota, Akio Toyoda, decidió participar en las 24 Horas de Nürburgring, pero tuvo un problema: a pesar de ser el máximo responsable de la marca japonesa, la junta directiva no le dejaba competir con el nombre de la compañía porque su participación en la carrera alemana no se consideraba una actividad corporativa oficial.
Toyota estaba centrada en otras cuestiones, como los coches híbridos, y que el jefe quisiera competir en una carrera de resistencia no era prioritario, más aun, en un momento en el que no existía un ápice de deportividad en la gama de calle de la marca.
Akio Toyoda corre con el seudónimo de Morizo.
Fuera como fuese, Akio Toyoda no estaba dispuesto a perder la oportunidad de correr en el Infierno Verde, así que siguió adelante con su objetivo, pero necesitaba un nombre para el equipo con el que iba a participar y le ocurrió tomarlo prestado del sitio web de coches de ocasión de Toyota: Gazoo.
Casi 20 años más tarde, Gazoo sigue vendiendo online coches usados, como Das WeltAuto en el Grupo Volkswagen o Volvo Selekt en el caso de la marca sueca. Akio Toyoda estuvo involucrado en el proyecto de Gazoo desde sus orígenes y decidió utilizar este nombre para correr, ante la negativa de la junta de participar con el nombre de Toyota.
De esa forma, el equipo Gazoo puso un Toyota Altezza convenientemente preparado en la pista y Akio Toyoda fue uno de los pilotos, aunque participó con el seudónimo que utiliza en competición: Morizo. Su amigo Hiromu Naruse, que era un Toyota Master Diver en ese momento, fue otro de los integrantes del equipo.
El Toyota Altezza, un modelo que se comercializó en nuestro mercado como Lexus IS, no estaba a la altura de sus rivales europeos. Aunque el equipo terminó la carrera, lo hizo, según señala Toyota, con una sensación de humillación porque sus integrantes, incluido Toyoda, se dieron cuenta de que estaban en otra división.
“Mientras que otros competidores, principalmente europeos, utilizaron la carrera para poner a prueba a los automóviles en el subdesarrollo, Toyota no tenía un automóvil así, y mucho menos cualquier automóvil deportivo en su línea de ventas, y estaba en peligro de perder su capacidad de transmitir sus habilidades y experiencia en la fabricación de automóviles”, explica la marca.
La experiencia, según el propio Toyoda, fue humillante. “Cuando fue superado en la pista por los vehículos de desarrollo de otros fabricantes, Toyoda imaginó que podía escuchar a sus rivales diciendo ‘¡no hay forma de que ustedes en Toyota puedan construir un automóvil como este!’ Eso desencadenó un sentimiento de humillación que todavía recuerda vívidamente hoy”, cuenta Toyota.
Por si eso no fuera suficiente, en ese momento, existía la sensación de que Toyota afrontaba una crisis: parecía una empresa incapaz de construir coches deportivos. Lo bueno es que esa experiencia provocó que Toyoda quisiera ponerse las pilas, dando lugar a lo que hoy conocemos como Gazoo Racing.
Tras su participación en las 24 Horas de Nürburgring, el presidente de Toyota dedicó más esfuerzo a un proyecto que Toyota estaba desarrollando internamente desde hacía casi 20 años: el del Lexus LFA. Precisamente, Toyoda eligió el circuito de Nürburgring como base de operaciones para el desarrollo de este deportivo.
“El proyecto se enfrentó a enormes dificultades, incluida la falta de apoyo incondicional dentro de la empresa para la fabricación de un automóvil que algunos consideraron que no era rentable. Esto se puso de manifiesto en el hecho de que se permitía que el desarrollo continuara con la condición de que solo se vendieran 500 unidades”, aclara Toyota.
El impulso definitivo para el lanzamiento del Lexus LFA fue una tragedia. El amigo de Toyoda, Hiromu Naruse, murió en un accidente de tráfico cerca de Nürburgring poco después de poner punto y final al desarrollo del LFA y de que el propio Naruse, como Master Driver de Toyota, diera su aprobación. Para Toyoda fue una enorme pérdida personal por la amistad que les unía.
En 2010, Lexus lanzó el LFA. 16 años desupués, este modelo está considerado como uno de los mejores superdeportivos de la historia. Fue un golpe sobre la mesa por parte de Toyota y también el germen de Gazoo Racing.
Como el LFA demostró que Toyota sí sabía hacer coches deportivos, un par de años más tarde llegó el Toyota GT86 y en 2019 apareció el GR Supra. Sin embargo, estos dos modelos fueron fruto de una cooperación de Toyota con Subaru y BMW, respectivamente: Toyota todavía no tenía un proyecto 100% interno de coches deportivos.
Mientras tanto, Toyota había fundado Toyota Gazoo Racing en 2015 para agrupar bajo ese nombre todas sus actividades en competición. Toyoda decidió que la compañía japonesa regresase al Campeonato Mundial de Rallyes de la FIA (WRC) bajo esa denominación.
GR GT3
Fue un punto de inflexión para Toyota y llevó al lanzamiento del GR Yaris en 2020, un pequeño deportivo que, esta vez sí, estaba desarrollado exclusivamente por Toyota.
El éxito del GR Yaris, en la calle y en competición, motivó el lanzamiento del GR Corolla. El siguiente paso ha sido el estreno mundial del GR GT de calle, del GR GT3 de competición y del Lexus LFA Concept. Los tres modelos son “palabras mayores”, auténticos deportivos que recogen el testigo del primer LFA y que reclaman un sitio privilegiado para Toyota en el panorama actual de los coches deportivos.
El GR GT también marca el inicio de una nueva etapa: la de GR como marca independiente de Toyota. Tanto es así, que esta bestia no lleva el logotipo de Toyota, sino exclusivamente el de GR. Toyota asegura que “la nueva transición de logotipo para Gazoo Racing está prevista para su finalización en etapas para enero de 2027”. Mientras tanto, es altamente probable que conozcamos nuevos modelos de GR, como el Celica y el MR2.
Imágenes | Toyota
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