Elon Musk ha librado no pocas batallas contra los sindicatos en Europa. Y acaba de llevarse una estupenda victoria: la fábrica de Tesla en Berlín se ha convertido casi a efectos en la única planta no sindicalizada de Alemania.
El potente sindicato germano IG Metall ha conseguido aún menos representación en la votación del comité de empresa celebrado esta semana. Se queda básicamente en manos de Giga United que se alinea con la dirección de Tesla. ¿Tienen los empleados miedo a quedarse sin trabajo si se sindican?
La lista más votada no pertenece a sindicato alguno
La votación para determinar el comité de empresa de la Gigafactoría de Berlín comenzó el lunes y se cerró el miércoles. IG Metall peleó por conseguir más influencia de la que tenía, pero se quedó con menos: consiguió 13 de los 37 escaños del comité de empresa. Ha perdido tres, pues tras la votación de 2024 ostentaba 16. La participación en estos comicios sindicales fue del 87 %, siendo menor que la de hace dos años.
Quien se ha llevado más del 40 % de los votos ha sido 'Giga United', lista no vinculada a ningún sindicato tradicional germano y naciendo de la propia dirección de la factoría. En Alemania, IG Metall domina en los comités de empresa en firmas como Volkswagen o BMW con amplio margen, así que la planta de Tesla se convierte en la única alemana sin representación sindical independiente.
Batalla contra los derechos de los trabajadores. Elon Musk siempre ha tenido una posición frontal contra los sindicatos y tampoco es muy amigo de los derechos de los trabajadores. La mentalidad estadounidense en general siempre ha estado a un abismo de la europea. Sirve de ejemplo la persecución que enarboló una cruzada contra las bajas médicas, que consideraba demasiado elevadas. IG Metall acusó entonces al sudafricano de de acosar los empleados de la fábrica que se acogían a este derecho, a los que recortó el sueldo.
Pero también por sindicarse. A finales de 2024, este potente sindicato señaló que la dirección de la factoría despidió a uno de los representantes del comité de empresa sin motivo alguno. Más allá de pertenecer a este organismo que vela por la defensa de los trabajadores. "Este despido es un intento más de intimidar a los trabajadores del IG Metall en la planta" para no sindicarse, dijo entonces IG Metall.
En el marco de estas nuevas elecciones, también hemos tenido acusaciones cruzadas. Tesla señaló a uno de los representantes de IG Metall por grabar en secreto una reunión del comité, y la dirección lo denunció. Según el sindicato fue "una mentira calculada". Desde Tesla critican que el único interés de IG Metall es la de logran más afiliaciones.
1.700 empleados despedidos. Lo cierto es que la planta de Berlín no pasa por un buen momento: el desplome de las ventas de Tesla en Europa (en Alemania la caída ha rondando el 50 %), ha supuesto menos demanda. Y se ha traducido en recortes de plantilla en la fábrica al estar funcionando a un 40 % de su capacidad. El tijeretazo ha sido mayúsculo: de un 14 %, poniendo en la calle a unos 1.700 empleados. Han pasado de 12.415 a 10.703 empleados.
Ante este panorama, y el historial anti derechos laborales, no extraña que IG Metall haya perdido representación. Que esto se convierta en el recorte de derechos de los trabajadores lo veremos en los próximos dos años. Mientras, Elon Musk sigue soñando con llenar sus fábricas de operarios robots, que no se quejan y trabajan sin descanso.
Imágenes | Tesla
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