BAIC amplía su gama en España con un SUV del segmento D: el BAIC X75. Es un todocamino de 4,75 metros de largo que viene equipado hasta arriba.
De momento, solo está disponible con un motor gasolina 1.5 turbo de cuatro cilindros que desarrolla 177 CV, siempre con cambio automático y tracción delantera.
Ni eléctrico ni híbrido: gasolina puro
Cuando empezamos a hablar de la invasión de los coches chinos en Europa no esperábamos lo que está pasando. A lo largo de los últimos seis años, han llegado tantas marcas chinas a nuestro mercado que, sinceramente, es complicado llevar la cuenta y acordarse de todas.
En principio, estas marcas han aterrizado aquí para plantar cara a los fabricantes tradicionales y robarles un trozo del pastel (cuanto más grande, mejor para ellas). Lo están consiguiendo, pero son tantas las marcas chinas que han llegado que ya podemos hablar también de una guerra entre ellas.
De cara al cliente, esto debería ser bueno porque hace que se pongan las pilas, sin embargo, cada vez da más la impresión de que la mayoría de los coches chinos que aterrizan en España son iguales.
Por supuesto, la mayoría son SUV, casi siempre están electrificados con motores eléctricos, híbridos enchufables o híbridos similares (o directamente iguales), tienen un interior prácticamente calcado porque recurren a las mismas soluciones de diseño y a sistemas multimedia casi calcados, e incluso hay varias marcas que comparten plataforma, por lo que cuesta diferenciarlos. Es más, da la sensación de que se vende el mismo coche con distintos logos (y en parte es así).
Mientras tanto, hay un tipo de cliente del que todas estas marcas no parecen acordarse: el que busca un coche práctico, fácil de entender y, como suele decirse coloquialmente, “sin historias”, es decir, sin ningún tipo electrificación: un coche de los de toda la vida.
Es algo que Dacia tiene especialmente controlado y le funciona. Ojo, no hablo de coches low-cost, solo hay que ver el Dacia Bigster, sino de coches sin complicaciones y, a ser posible, honestos, no necesariamente baratos.
La marca BAIC parece haberse dado cuenta de que este nicho de mercado existe y se ha propuesto explotarlo, no solo para ir a por Dacia, sino para diferenciarse de otras marcas chinas.
BAIC no es nueva en España. Llegó con el BAIC X55, un SUV compacto que probamos hace unos meses, y ahora ha decidido ampliar su gama con otro SUV más grande, el hermano mayor del X55: el BAIC X75.
La fórmula es similar a la del X55, pero en formato grande porque mide 4,75 metros de largo (el X55 mide 4,62 metros de largo). El X75, por lo tanto, es un SUV del segmento D, como el Ebro S800, el Skoda Kodiaq o el Volkswagen Tayron, pero, a diferencia de esos modelos, no está electrificado de ninguna manera: únicamente está disponible con un motor gasolina turbo, aunque esto va a cambiar más adelante porque el lanzamiento de la versión híbrida está previsto para dentro de unos meses. Otra cosa que le diferencia de esos rivales es que no puede tener siete plazas: solo cinco.
Más allá del tamaño, tiene un diseño similar al del X55, con ciertos rasgos deportivos que hacen que entre rápido por los ojos. Bien es verdad que las cuestiones de diseño son totalmente subjetivas y que todo depende del ojo de cada uno, pero es innegable que el aspecto de este SUV es llamativo.
No faltan detalles que están de moda, como los faros delanteros unidos por una tira LED, una línea de cintura elevada y muy marcada, llantas de aleación bitono de 19 pulgadas y embellecedores que imitan las salidas de escape.
Curiosamente, la unidad que probé en la toma de contacto y también la de las imágenes no llevan el logotipo de BAIC, sino el de Beijing, que es una gama de modelos de BAIC, pero los responsables de la marca en España aseguran que solo es así en las primeras unidades que han llegado y que las próximas traerán el logo de BAIC.
Por dentro también es llamativo porque tiene un aspecto muy moderno y minimalista, con tres pantallas y pocos botones, aunque la falta de botones se compensa con una de esas pantallas.
Tanto el cuadro digital como la pantalla central son de 12,3” y la tercera pantalla, de 7” y también táctil, está en la parte inferior de la consola central y sirve para gestionar el climatizador y otras funciones, como los modos de conducción.
Es una solución similar a la que utilizó Audi en algunos de sus coches, como el A6 y Q7. Gracias a esta pantalla, el clima se maneja de forma sencilla, aunque sigue sin ser tan rápido e intuitivo como unos botones físicos, pero es una solución más interesante que tener que gestionar todo a través de la pantalla central.
Que esté tan bien equipado de serie también contribuye a que se vea tan “pintón”. Entre otras cosas, trae asientos delanteros con ajuste eléctrico y masaje, techo solar (muy grande y practicable), todo tipo de ayudas a la conducción, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara trasera, faros LED, luces de carretera automáticas, control de velocidad de crucero inteligente, descenso de pendientes, carga inalámbrica para smartphone, asientos delanteros calefactados y ventilados, llantas de 19 pulgadas, portón trasero eléctrico o lo que BAIC llama “cuero ecológico”, que no es otra cosa que una tapicería que imita la piel, pero no es piel.
Pero ese no es su único reclamo: es muy amplio. Las plazas traseras son especialmente espaciosas y esto es resultado directo de la cultura del automóvil china. Me explico: en China dan mucha importancia a la amplitud de las plazas posteriores, de hecho, muchos modelos se venden allí con una versión de batalla extendida que ofrece más espacio para las piernas, sin embargo, el maletero no tiene tanta importancia y prefieren sacrificar volumen de carga para que los pasajeros que van detrás tenga mucha amplitud.
Y eso es justo lo que sucede con este SUV porque va muy sobrado de plazas traseras, pero el maletero es pequeño para los 4,75 metros de largo que tiene este coche porque se conforma con 410 litros de capacidad, a los que se suman, eso sí, muchos huecos portaobjetos repartidos por el interior.
Para que te hagas una idea, el SEAT Arona tiene un maletero de 400 litros, midiendo 4,16 metros de largo (en Europa buscamos más el equilibrio entre espacio interior y maletero). Eso sí, aunque no es grande, el maletero del BAIC es aprovechable porque tiene un diseño muy limpio y regular. También viene bien que tenga una rueda de repuesto, de las de toda la vida, debajo del maletero; cada vez es más difícil encontrar esto en los coches nuevos.
En lo que respecta a la calidad, es correcta. En general, está bien hecho y los ajustes son sólidos, pero algunos plásticos son más duros de lo que cabría esperar en un coche de este segmento. Digamos que da más sensación a la vista que al tacto, sin salir mal parado en este apartado, pero sí hay margen de mejora.
Así va el BAIC X75
¿Y en marcha? Pues lo cierto es que es muy agradable de conducir, es cómodo y se mueve suficientemente bien. Es agradable por el motor, un 1.5 turbo de cuatro cilindros que desarrolla 177 CV y un par máximo de 305 Nm desde apenas 1.500 rpm, siempre ayudado por una caja de cambios automática de doble embrague que manda toda la potencia a las ruedas delanteras.
Es un motor turbo de los de siempre: no es ruidoso, no vibra, tiene buen tacto y empuja bien, en parte, gracias al buen trabajo que hace el cambio, aunque no hay que perder de vista que los 177 CV de este bloque tienen que mover los 1.650 kg que pesa el coche, por lo que las prestaciones no son nada del otro mundo, si bien es cierto que cumple perfectamente y no se echa en falta más potencia en ningún momento, siempre que se circule dentro de la legalidad y al ritmo del tráfico.
Acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 y alcanza los 200 km/h: siendo sinceros, a nadie se le debería quedar corto y tampoco tiene ninguna pretensión deportiva como para esperar que sea más rápido.
Es más, invita a conducir tranquilamente porque la puesta a punto está muy enfocada al confort, con una suspensión blanda, una dirección muy asistida y poco informativa que, a cambio, es muy cómoda (esto es otra muestra de su ADN chino) y una buena insonorización del interior. Es de esos coches que invitan a hacer kilómetros sin ninguna prisa.
Lo malo es que gasta. En la toma de contacto, la media fue de 8,5 l/100 km (homologa 8,3 l/100 en ciclo combinado WLTP). ¿Es mucho por un SUV grande y exclusivamente de gasolina? Pues no, pero estamos acostumbrados a registros más contenidos, tanto por culpa de los diésel, que tradicionalmente ha reinado en este segmento, como por los híbridos e híbridos enchufables actuales que hay en esta categoría.
En cualquier caso, no es un consumo descabellado y cuenta con un depósito de gasolina de 60 litros, por lo que tampoco tiene problemas de autonomía (puede hacer más de 700 km con un depósito).
Lo que algunos considerarán positivo es que no hay ni rastro de electrificación. Es algo que todavía da respecto a muchos conductores y cada vez cuesta más encontrar modelos que no estén electrificados de una u otra forma, y más en este segmento.
En cuestión de meses, BAIC ofrecerá también una opción híbrida, de manera que ampliará bastante el público al que va dirigido este X75, que, de momento, se estrena en España con un precio de 29.995 euros, incluyendo los descuentos y promociones de la marca. Este es otro de sus reclamos porque sus rivales, chinos y no chinos, son más caros o no tienen una relación equipamiento-precio tan interesante.
Imágenes | BAIC
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