La ruta en coche por España que enamora a los turistas y muchos españoles no conocemos: curvas, murallas y siglos de historia

La ruta en coche por España que une tres ciudades Patrimonio de la Humanidad para disfrutar sin prisas al volante

Ruta Segovia Avila Toledo
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Alejandra Otero

No valoramos los roadtrip por la península como debiéramos, pero hay una ruta por el centro de España que deja boquiabiertos a los que no son de aquí. Entre puertos de montaña y carreteras históricas, conecta tres ciudades que son Patrimonio de la Humanidad, junto a otros conjuntos monumentales que también lucen el sello de la UNESCO. 

Por el camino, parajes de ensueño mientras simplemente disfrutamos al volante enlazando curvas, parando en cada una de estas tres urbes deleitándonos con sus cascos históricos y su estupenda gastronomía. Planazo para un fin de semana sobre ruedas: bienvenidos al triángulo mágico entre Segovia, Ávila y Toledo.

La ruta: de Segovia a Toledo puertos míticos y carreteras para muy de cafeteros

Esta ruta arranca en la primera de las tres ciudades monumentales: Segovia. Es uno de los platos fuertes en carretera: la antigua N-601, histórica conexión entre Segovia y Madrid, ahora dividida en este tramo entre la CL-601 y la M-601, atravesando la Sierra de Guadarrama. En este trazado de montaña empezamos acometiendo las Siete Revueltas, una sucesión de curvas cerradas y enlazadas con bastante desnivel, perfecta para buenos cafeteros del volante. Culmina en el Puerto de Navacerrada (1.858 metros) para comenzar la bajada, con más curvas en el menú mientras sigue acompañando el paisaje entre pinares y miradores. 

Tras pasar este exigente puerto, podemos enlazar con la zona de San Lorenzo de El Escorial por carreteras como la M-601 y la M-505, igualmente un recorrido señalado para los amantes de la conducción pura por su combinación de curvas y paisajes. Un alto obligado es el Puerto de la Cruz Verde, a pocos kilómetros del monasterio, lugar de peregrinaje habitual de moteros para parar a comer.

Navacerrada (M-601)

Y desde allí, la ruta continúa hacia Ávila por la N-403, una carretera nacional más tranquila, que nos permite llegar a una de nuestras grandes ciudades amuralladas sin pasar por autopistas. El último tramo es de nuevo por esta N-403, que conecta Ávila con Toledo. Es el destino final atravesando paisajes castellanos, culminando en esta histórica ciudad de nuestra geografía: también llamada la de las Tres Culturas donde cristianos, musulmanes y judíos convivieron durante siglos. 

En total es una ruta de entre unos 250-300 km, según las variantes que escojamos, pensada para disfrutar sin prisas: enlazar curvas, descubrir lugares únicos por el camino y recorrer algunas de las carreteras históricas del centro de España. Un viaje plagado de tramos que invitan a levantar el pie y disfrutar del paisaje. 

Enclaves Patrimonio de la Humanidad y gastronomía castellana

Acueducto Segovia Acueducto romano de Segovia

El gran atractivo de esta ruta de conducción pura es combinarlo con patrimonio y gastronomía. Siendo el punto de partida Segovia, una de las ciudades con mayor legado histórico de Castilla y León, es de visita obligada su casco antiguo y su gran protagonista: el Acueducto romano. También el Real Alcázar, uno de los castillos medievales más famosos del mundo, y la Catedral, que fue la última gótica construida en España. 

Monasterio San Lorenzo Escorial Real Monasterio San Lorenzo del Escorial

Y ya iniciado el camino hacia la siguiente parada, antes de subir hacia la Sierra de Guadarrama, merece la pena visitar La Granja de San Ildefonso: tanto el Palacio Real como sus jardines, diseñados al estilo de Versalles, con grandes avenidas, fuentes monumentales y esculturas. El siguiente punto, previa parada en la Cruz Verde, es el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, también declarado Patrimonio de la Humanidad. Es una de las obras maestras del Renacimiento español, de arquitectura herreriana, fue construido por orden de Felipe II como monasterio y palacio real, que alberga el Panteón de Reyes, un mausoleo donde descansan buena parte de los monarcas de la dinastía española.

Monasterio San Lorenzo Escorial Real Monasterio San Lorenzo del Escorial

Tras este enclave madrileño la ruta llega a Ávila, una capital histórica donde el tiempo parece haberse detenido y que conserva a la perfección sus monumentales murallas medievales, siendo su gran reclamo. Aunque más allá de recorrer su adarve (un obligado), merece caminar por sus calles empedradas disfrutando de sus iglesias y palacios.  

El viaje termina en Toledo, otro enclave Patrimonio de la Humanidad. Su enorme casco histórico concentra siglos de historia en pocos kilómetros: desde el Alcázar dominando en su parte más alta, a la Catedral de Santa María pasando por la judería o las vistas desde los miradores sobre el río Tajo. El broche perfecto para esta ruta que combina carreteras históricas, parajes maravillosos y varios de los tesoros patrimoniales de España.

Toledo Alcázar de Toledo

Se añade disfrutar de no pocos platos tradicionales en cada uno de estos enclaves: una estupenda combinación de gastronomía castellana. El cochinillo asado segoviano, los judiones de La Granja, el chuletón de ternera de Ávila, las veneradas yemas de Santa Teresa y, ya en Toledo las carcamusas o el tradicional mazapán. Platos de pedigrí que acompañan esta escapada llena de paradas en el camino.

Imágenes | Wikimedia

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