¿Para qué sirve la S de la caja de cambios automática de tu coche y cuándo deberías usarla?

La S de tu caja automática no es solo para presumir de deportividad.

Cambio Deportivo
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Daniel Murias

En la palanca de una caja de cambios automática, las letras P, R, N y D sustituyen a las marchas numeradas de la caja manual. Cada una corresponde a una posición de conducción concreta. Según el modelo, pueden incluir otras siglas adicionales, como la S para el modo Sport.

El modo S en una caja automática cumple la misma función que el piloto retrasa manualmente los cambios en una caja mecánica: mantener el motor girando más alto para tener una respuesta inmediata o disponer del par motor máximo. 

La S no es sólo para Sport

En el caso de un cambio automático, la electrónica actúa sobre el comportamiento de la transmisión, desplazando los puntos de cambio hacia arriba. En lugar de subir de marcha en torno a las 2.000 o 2.500 rpm, como haría en modo Eco, los retrasa hasta las 4.000 o 5.000 rpm, según el coche y su puesta a punto.

La letra S en los cambios automáticos no es especialmente frecuente. Los que sí disponen de ella, cuentan también con funciones adicionales a la S del cambio.  Así, la mayoría de los fabricantes incluye esa función S en un selector de modos de conducción independiente, integrado en la consola central o en el sistema de infoentretenimiento, que afecta también a otras variables.

Cambio Bmw

Al seleccionar el modo de conducción de Sport, el coche actúa también sobre la dureza de la dirección, la respuesta del motor al acelerador y, en caso de equiparlos, la firmeza de los amortiguadores adaptativos. En todo caso, siempre es posible seleccionar únicamente el cambio deportivo basculando la palanca en S, sin que necesariamente afecte al resto de componentes.

¿Por qué mantener las revoluciones altas? No es solo una cuestión de sensaciones. El motor entrega su máxima potencia y su pico de par en la zona media-alta del cuentarrevoluciones, así que el modo S resulta útil en un adelantamiento o al afrontar una pendiente pronunciada, donde interesa tener ese margen de potencia disponible sin esperar a que la caja decida bajar una marcha por su cuenta.

La contrapartida es el consumo. Un motor que gira más rápido quema más combustible, y esa es precisamente la razón de ser del modo Eco, mantener los cambios en el rango bajo de revoluciones para minimizar el consumo, aunque sea a costa de la respuesta.

No todas las transmisiones automáticas incorporan esta opción como tal. Muchas la sustituyen por el modo manual o por levas al volante, que ofrecen un control más directo sobre el punto de cambio, aunque el objetivo final, prolongar el uso de cada marcha, es el mismo.

Imágenes | Audi, BMW

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