Bajo avalanchas de nieve y fuego de artillería. Así construyó en solo nueve meses el ejército italiano la Carretera de los 52 túneles

  • La Strada delle 52 Gallerie se levantó en menos de un año durante la Primera Guerra Mundial

  • Considerada una de las mayores obras de ingeniería militar, hoy es una emblemática ruta senderista 

Strada 52 Gallerie 03
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
alejandra-otero

Alejandra Otero

Para soterrar la A-5 el Ayuntamiento de Madrid lleva más de año y medio. Y hay obras civiles actuales que llevan años de retraso: como esta autopista sobre el mar, la más cara jamás concebida, que se espera esté lista tras 15 años de obras. Pues a principios del siglo XX, bajo un crudo invierno y a más de 2.000 m de altura, un grupo mineros del ejército italiano construyó en solo nueve meses la conocida como la Carretera de los 52 túneles (Strada delle 52 Gallerie).

Excavada en los Alpes italianos, fue considerada "una hazaña de gigantes, sin parangón en todo el frente europeo". Y es que a las inclemencias del tiempo y el inhóspito terreno, se añade que se concibió en plena Primera Guerra Mundial. Hoy es una de las rutas de montaña más espectaculares y concurridas de Europa.

Más de 6 km de carretera alpina con túneles tallados en la roca 

No está asfaltada ni por ella pasan coches: la Carretera de los 52 túneles es un paso de montaña, aunque fue concebida con el ancho suficiente para que pudieran transitar dos mulas cargadas de suministros. También se la conoce como Strada della Prima Armata (Carretera del Primer Ejército) y se ubica en la ladera sur del monte Pasubio, que se alza 2.239 m, siendo el pico más alto de los Pequeños Dolomitas en la región del Véneto.

El trazado de esta Strada delle 52 Gallerie se extiende un total de 6,5 km (6.555 metros), atravesando un abrupto paisaje de paredes verticales, gargantas y torres rocosas. De los mismos, 2,3 km son túneles excavados en la roca de la montaña. Su ancho mínimo es de 2,20 m, que se diseñó así para el mencionado paso de hasta dos mulas. Otra de sus características es que salva un nivel muy acusado (unos 700 m), siendo su pendiente media del 12 % y en su punto más inclinado alcanza el 22 %.

La Carretera de los 52 túneles

Lo más llamativo pues de esta obra de ingeniería de hace más de un siglo y concebida en tiempo récord es su galería de túneles. Algunos son de apenas unos metros y otros se extienden hasta centenares bajo la montaña. A cada túnel se le asignó un número: el más largo y famoso es el Nº19, de 320 m de extensión y con un trazado en espiral formado por cuatro curvas cerradas en una torre rocosa. Conecta con el Nº 20, uno de los más complicados de acometer al ser en forma de sacacorchos. 

El resto de la Carretera de los 52 túneles lo completan estrechos balcones en la montaña, con estupendas vistas a los valles del Pasubio. En algunos túneles también se abrieron enormes ventanas en sus paredes, donde se puede observar el paraiso alpino italiano. 

En solo nueve meses por poco más de 600 hombres

Esta vía militar fue fruto de la necesidad durante la Primera Guerra Mundial: el ejército italiano requería de un camino alternativo a la Strada degli Scarubbi (Carretera de Scarubbi), expuesta a la artillería del Imperio austrohúngaro. Una carretera invisible, a salvo del fuego enemigo, para subir los tan necesarios suministros a las trincheras. Y así nació este paso tallado en la roca del inmenso monte Pasubio.

La Carretera de los 52 túneles

Diseñada por el teniente ingeniero Giuseppe Zappa, primeramente su construcción se asignó a la 33ª Compañía de Mineros del Ejército Italiano, con una veintena de hombres excavando dirigidos por el capitán Leopoldo Motti. Un mes después, se dieron cuenta que la titánica obra exigía muchas más manos: cerca de unos 600 soldados de otros regimientos se sumaron a la tarea. Por el camino, Motti fue substituido por un nuevo capataz: el capitán Corrado Picone.

Las obras comenzaron en marzo de 1917 y en diciembre de ese mismo año la Carretera de los 52 túneles estuvo terminada: un absoluto tiempo récord, teniendo en cuenta las dificultades. Primero porque aquel invierno fue uno de los más duros del siglo XX, con temperaturas bajo cero, nieve y avalanchas constantes. Y, segundo, por la herramientas disponibles en aquel momento: se valieron de perforadoras rudimentarias, picos y explosivos que tenían a mano para abril el paso en roca viva. Se añade que apenas contaban con cartografía, al ser el terreno tan inaccesible como desconocido.

La Carretera de los 52 túneles

La carretera de los más de 50 nombres. No extraña que tras hacerse realidad, el capitán Picone la describiera como el resultado de la "voluntad tenaz, un trabajo ejemplar, sacrificio y abnegación, y un conmovedor espíritu de emulación entre los equipos de ingenieros mineros asignados a su construcción".

El mismo Picone fue el que redactó el documento donde se asignó un número a cada uno del medio centenar de túneles. Pero también un nombre, rindiendo homenaje a los que hicieron realidad este paso montañoso: desde el capitán Zappa al propio Picone o tenientes varios. También a oficiales y soldados caídos, monarcas italianos o bien haciendo referencia a lugares del frente alpino.

Una ruta de montaña entre túneles y memoria histórica

Actualmente esta Carretera de los 52 túneles es una ruta de montaña integrada en la red del Club Alpino Italiano (CAI), que atrae senderistas de toda Europa. No extraña, este sendero combina naturaleza con historia: los viajeros pueden disfrutar de las espectaculares vistas y de la flora y fauna alpina, mientras imaginan como las tropas cruzaban el paso transportando suministros. De hecho, en algunos túneles se exponen carros de transporte o material bélico.

La duración del recorrido completo, que recuerda en parte a la asturiana Ruta del Cares, es de unas cinco horas y media. Está calificada por el CAI como de dificultad media-difícil: y es que algunos pasos, como los túneles 19 y 20, son complejos de acometer. Además, se recomienda llevar linternas, ya que gran parte de los pasos subterráneos están en completa oscuridad. Desde hace varios años solo se puede recorrer a pie, estando prohibidas las bicicletas, tras morir varios turistas al despeñarse por el sendero abierto. 

Sea como fuere, más de 100 años después, la Strada delle 52 Gallerie sigue siendo una de las mayores proezas de ingeniería militar jamás concebidas en una montaña: una carretera nacida para la guerra que hoy sobrevive como una de las rutas senderistas más espectaculares del planeta. 

Imágenes | Wikimedia, stradadelle52gallerie.it

En Motorpasión | Conocemos mejor la superficie de Marte que nuestro propio océano: el misterio de la "carretera" hallada a 3.000 metros bajo el mar

Inicio