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Esta ingeniera se ha implantado un chip en el brazo para abrir su Tesla Model 3

Esta ingeniera se ha implantado un chip en el brazo para abrir su Tesla Model 3
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Amie DD es ingeniera de software y posee un Tesla Model 3 y ha decidido implantar en su brazo el chip RFID sacado de la llave -en realidad, una tarjeta- de su Tesla Model 3. ¿Por qué? Para demostrar que se puede hacer, según ella.

La idea de implantarse el chip en el brazo no es nueva para ella. Ya tiene implantado un chip RFID que le permite abrir su casa e ir directamente a su página web. “Es un básico control de acceso. Si tocará tu smartphone con mi mano, automáticamente abriría en el navegador mi página web”, explica en su vídeo.

Cuando encargó un Model 3 y vio que la llave era una tarjeta con un chip RFID dentro, quiso conectar con el coche el chip que ya tiene implantado. Para ello, tendría que copiar la información del chip de Tesla en el que ya posee. Sin embargo, la seguridad del chip original es, según explica, muy buena y no le fue posible copiar la información.

Para poder implantarse el chip, primero tuvo que recuperarlo de la tarjeta-llave de su coche. Luego lo encapsuló dentro de un biopolímero y fue Dangerous Things, una compañía especializada en biohacking, la encargada de realizar el implante. La implantación en sí, la realizó en un estudio de tatuaje y piercings local. Y es que ningún médico lo quería hacer por ser algo “cuestionable”. Es decir, tenían sus dudas a nivel ético.

Llevar un chip implantado ¿sí o no?

Amie DD no es la única persona en tener implantada un chip por voluntad propia. Dangerous Things, según una información de CNBC. vendieron más 10.000 kits de implante de chip en 2016. Y las voces más críticas alertan de que estos chips se podrían utilizar para mantener vigilados a los empleados y se podrían vulnerar nuestras libertades.

Tesla Model 3 chip RFID implante

"Es bastante fácil recoger este tipo de información sobre una persona sin un implante", dice Kevin Warwick a la BBC, profesor de Cibernética y vicerrector adjunto de la Universidad de Coventry, quien se convirtió en una de las primeras personas en el mundo que tuvo un RFID implantado quirúrgicamente en su antebrazo en 1998.

La realidad es que todos los días llevamos con nosotros uno más chips RFID (tarjetas de toda clase, móviles) que podrían ser rastreados igualmente. Es decir, según sus propias palabras, "no es un salto enorme dejar de llevar esta tecnología en nuestros bolsillos para tenerla bajo nuestra piel". (Por lo que, a nivel personal, me pregunto: ¿entonces por qué hacerlo?)

Tesal Model Chip Rfid Implante

Sin embargo, también existe un riesgo. Mark Gasson, investigador de la Escuela de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Reading, demostró que son vulnerables a programas maliciosos. Lo experimentó en persona en el campo de su investigación.

Hizo que al acercarse a un determinado ordenador, el chip que lleva implantado se bajase un virus informático. Al final, era un peligro para cualquier ordenador, pues si se acercaba a uno, lo infectaba. El chip implantado no se puede apagar ni tampoco retirar tan fácilmente.

En el caso de Amie DD, la pregunta es muy sencilla. ¿Qué hará con ese chip cuando se venda el Model 3? ¿Y si se compra otro coche? Ya va con dos chips en el brazo...

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