Se ha hecho viral una hoja imantada y con control remoto para evitar las multas de la DGT. Y es una idea totalmente absurda

Se ha hecho viral una hoja imantada y con control remoto para evitar las multas de la DGT. Y es una idea totalmente absurda
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La picaresca de ocultar la matrícula del coche, o parte de ella, para evitar la multa de un radar y de otros dispositivos de vigilancia de la DGT, como las cámaras que controlan el uso del móvil y el cinturón, puede salir muy cara.

Algo que puede ocurrir probablemente con este artilugio que se ha hecho viral: un imán en forma de hoja que para adherirlo a la placa y cuyo funcionamiento se muestra en un vídeo difundido por Social Drive en Twitter.

Sortear una multa de hasta 600 euros, para que te caigan 6.000 euros

Como se aprecia en el vídeo, este pequeño dispositivo de imán que imita una hoja se puede adherir a la placa de la matrícula, tapándola parcialmente, con el objetivo de dificultar la lectura de los caracteres alfanuméricos de la placa.

Pero además, viene acompañado de un sistema por control remoto: desde un mando a distancia, se puede neutralizar el efecto imán para que se desprenda, buscando evitar la enorme multa que se aplica cuando se manipula la matrícula.

La sanción por esta infracción es de nada menos que 6.000 euros, como bien ha recordado en varias ocasiones la DGT. A lo que se suma la resta de seis puntos del carnet, pues se trata de un mecanismo que interfiere en los sistemas de vigilancia de tráfico.

Según recoge la normativa, se considera que la matrícula se ha manipulado cuando se altera o cambia la nomenclatura, pero también cuando se utilizan sistemas de ocultación de la placa.

En este caso lo hace parcialmente, pero su cometido es precisamente que los radares y otros dispositivos no puedan identificar correctamente el coche, por lo que se aplicaría esta sanción y la resta de puntos. Además, precisamente por ello, aunque tenga ese sistema que permite dejarla caer desde el interior del coche, es de poca efectividad.

Los radares o cámaras de la DGT captan no solo la matrícula, sino el propio coche o vehículo.

Así, si un radar hace la foto al automóvil tras cometer un exceso de velocidad y los agentes paran al conductor más adelante, será complicado argumentar que no se estaba utilizando un sistema de ocultación de la placa: las autoridades tendrán la imagen con el modelo del coche, su color y parte de la matrícula, siendo fácilmente identificable.

En definitiva, y más allá de que sea más que criticable la intención de evadir los radares y otras sanciones, este dispositivo ni siquiera puede cumplir bien su cuestionable función.

Y es que por ejemplo la multa más elevada por exceder la velocidad es de 600 euros, diez veces inferior que la que se impone por utilizar esta hoja que presume de ingeniosa, pero que no lo es tanto.

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