La borrasca Francis ya ha llegado a España y una de las cosas que está trayendo, además de mucho frío, es nieve. Las previsiones meteorológicas avisan de que esas nevadas pueden ir a más a lo largo de las próximas semanas, por lo que es probable que muchos municipios de la península amanezcan bajo un manto blanco a lo largo de los próximos días.
Se supone que lo peor llegará entre el domingo y el martes, día de Reyes, una jornada en la que se registran muchos desplazamientos por carretera, sobre todo porque ese día terminan las vacaciones de Navidad y miles de personas regresan a casa. Muchas tendrán que quitar la nieve de su coche antes de salir a la carretera.
Fácil, barato y sin miedo a rayar la pintura de del coche
Muchos conductores cogerán el coche del garaje, pero no son pocos los que tendrán que cogerlo después de haber aparcado en la calle. Si nieva en condiciones, cuando estos últimos vayan a coger el coche, se lo encontrarán bajo varios centímetros de nieve.
Evidentemente, en esas condiciones no se puede arrancar el coche y salir a la carretera, sencillamente porque la visibilidad es nula, por lo que hay que quitar la nieve antes de subirse al coche.
Como ya sabrás, no puedes utilizar agua caliente porque el contraste térmico sería tan grande que probablemente te quedarías sin cristales. Lo más efectivo, rápido y cómodo es utilizar un cepillo de nieve. Si no tienes uno, puedes comprarlo en grandes superficies, como Leroy Merlin, o en internet, donde lo encontrarás a mejor precio (menos de 10 euros).
Este cepillo tiene grandes cerdas de goma que permiten mover gruesas capas de nieve sin miedo a arañar la pintura de la carrocería y los cristales. La mayoría, además tienen mangos largos e incluso telescópicos, para que puedas quitar la nieve de todas partes, incluido el techo. También tienen una espátula de plástico o goma en el propio mango, de manera que también sirve para rascar en caso de que la nieve se convierta en hielo.
Antes de utilizarlo, es recomendable que te pongas guantes de nieve para que no se te congele la mano y puedas limpiar a gusto. También puedes complementar el uso del cepillo con un spray descongelante, incluso con alcohol al 70%, ya sea isopropílico o un alcohol normal y corriente como el que venden en el supermercado y en las farmacias. Eso sí, si haces esto último, te recomiendo lavar el coche en cuanto puedas porque el alcohol puede dañar algunos elementos de goma y plástico de la carrocería.
Si lo último que te apetece es limpiar, puedes ahorrarte bastante esfuerzo colocando una lona de plástico sobre la luna delantera antes de que empiece a nevar.
De esa forma, cuando vayas a coger el coche, simplemente tendrás que levantar la lona para quitar la nieve. Es más efectivo que un trozo de cartón o una manta porque el plástico es impermeable. También puedes poner lonas de plástico en el resto de cristales, aunque limpiarlos con el cepillo de nieve no te llevará mucho tiempo, a no ser que volvamos a tener una Filomena...
Por último, acuérdate de quitar la nieve de las llantas. Como te explicó mi compañero Daniel Murias, si las llantas se llenan de nieve y empiezas a conducir, esa nieve puede desequilibrar las ruedas y notarás que el coche vibra muchísimo. No supone riesgo de avería, pero es incómodo conducir de esa manera.
Imágenes | Unsplash
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