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Probamos el Mercedes-AMG A 45 S, un compacto deportivo de 421 CV que planta cara a los mejores superdeportivos
Pruebas de coches

Probamos el Mercedes-AMG A 45 S, un compacto deportivo de 421 CV que planta cara a los mejores superdeportivos

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Acabo de bajarme tras hacer un tramo bastante sinuoso en el Mercedes-AMG A 45 S, el coche compacto más potente del mercado con 421 CV. Mentalmente trato de encontrar un adjetivo que lo defina. Salvaje. Violento. Rebelde. Creo que cualquiera podría servir para definir a la última creación de Affalterbach.

Cuando te dedicas a esto de probar coches, pasas muchas horas con compañeros de profesión en viajes a presentaciones de nuevos modelos. Muchas veces esos viajes suponen largas esperas en aeropuertos de todo el mundo en los que en contadas ocasiones se habla de coches. Fútbol, política o el cada vez más popular Coronavirus son temas más habituales que los coches, y es normal que así sea. Para nosotros son trabajo y a nadie le gusta hablar de trabajo fuera de la "oficina".

Por eso, cuando escuchas en repetidas ocasiones a compañeros en estos ambientes hablar sobre un modelo concreto, suele ser porque algo especial ha de tener. Eso fue lo que me ocurrió con el Mercedes-AMG A 45 S, un coche al que sinceramente no tenía mucha intención de ponerle las manos encima. Me había dejado tan buen sabor de boca su hermano pequeño el A 35 cuando lo conduje en Mallorca que no veía necesidad de probar uno que le superase en casi 120 CV.

Mercedes-AMG A45S frontal La parte delantera con la parrilla Panamericana tiene 12 láminas verticales

Casualidades del destino, un encuentro con el responsable de prensa de Mercedes sirvió para que me ofreciese probarlo. Yo insistí en que prefería el G 350 d que tanto quiero probar, pero ante la falta de disponibilidad del todoterreno diésel, acepté el ofrecimiento de “nuestra joya de la corona”. En aquel momento me pareció un poco pretencioso decir eso de un simple Clase A por mucho apellido AMG que llevase. Pero me equivoqué.

La joya de La Corona (o de la estrella)

En España Mercedes-Benz han decidido vender solo la versión S de su A 45. Desarrolla 421 caballos de potencia. En otros mercados existe otro, el A 45 a secas con 381 CV, pero aquí apuestan por el todo o nada. Frente a lo que podrías pensar viendo esa cifra de potencia, ésta no llega de un gran motor V8, ni de un V6. Todos y cada uno de esos 421 caballos salen de un “simple” motor 2.0 turbo de cuatro cilindros que en sí mismo supone una buena demostración de por qué Mercedes arrasa hoy en día en la Fórmula 1, donde los motores son 1.5 Turbo y desarrollan muchos más caballos.

Mercedes-AMG A45 S motor Este motor AMG sí se monta a mano, cada uno por una persona como mandaba la tradición.

Hablamos del motor de cuatro cilindros más potente del mundo. El M 139 cuenta es un bloque de aluminio, turbocompresor twinscroll e inyección en dos etapas (directa e indirecta), que pretende hacer que olvides para siempre el M 133 que montaba el A 45 de anterior generación, con sus nada despreciables 381 CV.

El motor se monta a mano en las instalaciones de Affalterbach, con la misma filosofía "Un hombre, un motor" de los motores tradicionales de AMG

Mercedes ya había demostrado la anterior generación de este coche que no basta con montar un motor muy potente sobre un conjunto de aspiraciones deportivas para conseguir un buen coche, capaz de plantar cara a lo más granado de un segmento, el de los compactos deportivos, donde la competencia es cada vez más feroz. Aquel coche, con su marcado subreviraje, falta de conexión entre chasis y dirección o su incurable falta de comunicación con el conductor, hacían de él un coche simplemente rápido…en rectas.

Mercedes-AMG A45 S trasera

Tenía claro que todo iba a ser bien distinto en el nuevo A 45 S después de haber probado el A 35 AMG de 306 CV hace unos meses y de corroborar mis impresiones al leer la prueba completa que hizo de ese modelo mi compañera Jesús Martín. La base del nuevo modelo compacto está mucho más afinada que la del anterior en el aspecto dinámico, tanto que ese modelo de acceso a la familia AMG me pareció perfectamente preparado para plantar cara a los Audi S3 y BMW M135i que se plantean como sus rivales más directos.

Cuando tienes el A 45 S delante de tí, el coche impone cierto respeto a pesar de que esta unidad con la carrocería en color gris mate y llantas de cinco radios en color negro sin el kit aerodinámico opcional (incluye un alerón de doble altura sobre el portón o pequeños alerones en el faldón delantero que parecen sacados del DTM), podría llegar a considerarse incluso discreta.

Mercedes-AMG A45 S

El A 45 S estrena la parrilla Panamericana de otros productos de Mercedes-AMG, con doce listones verticales que le convierten en un auténtico tiburón de prominente mandíbula deseando morderte. Las aletas ensanchadas, los paragolpes deportivos con tomas de aire más grandes en color negro brillante y el difusor posterior abrazando las cuatro salidas de escape de 90 mm de diámetro en esta versión S (frente a los 82 mm del normal) hacen el resto. Vamos a conducirlo.

Impresiones de conducción

El A 45 S en modo C, el de Confort que puedes seleccionar desde el volante o desde un botón en la consola central, aprueba con nota en el uso diario y racional. Se mueve con la misma dulzura que un A 200 normal y corriente como el de tu abuela. Sólo la dureza del conjunto denota que estás sentado en un coche de talante más deportivo, aunque sin que llegue a ser un aspecto que le penalice.

Mercedes-AMG A45 S interior El interior tecnológico y de perfectos acabados, se ha adaptado al planteamiento más deportivo

Puede ser tu coche para el día a día. Lo encenderás todas las mañanas, te dibujará una sonrisa mientras coge temperatura y llegarás al trabajo igual de descansado que en cualquier otro Clase A gracias a la función ECO, el start/stop que apaga el motor en los semáforos e incluso el modo de conducción a vela que aprovecha las inercias de marcha para reducir los consumos y emisiones.

Sus cifras dejan con la boca abierta a cualquiera: 3,9 segundos para el 0 a 100 km/h y 270 km/h de velocidad punta. No, no nos hemos equivocado de modelo.

Lo único que te generará usar el coche así será ansiedad. Es la misma ansiedad que tenías cuando eras joven, conseguías echar un baile en la pista con la chica que te gustaba pero no te atrevías a intentar ir más allá. Imperdonable.

Mercedes-AMG A45 S volante En la parte inferior derecha del volante el mando giratorio permite elegir distintos modos pre-configurados.

Mi recomendación es que siempre que puedas, muevas a los dos modos más extremos el mando giratorio situado en el lado inferior derecho del volante. Es el selector de modos que permite elegir entre Confort, Sport, Sport +, RACE y un modo Individual en el que puedes parametrizar a tu gusto la entrega de potencia, sonoridad de escapes, dureza de la dirección y de las suspensiones.

También tienes en el infinito menú que se muestra en la pantalla central de la pantalla, por la que puedes navegar desde el mando táctil situado en el lado derecho del volante multifunción. Desde ahí, encontrarás más fases y mundos que las que tenía en su momento el Super Mario en la Súper Nintendo, así que acabarás por dejarlo de lado y centrarte solo en el selector.

Mercedes-AMG A45 S cuadro digital

Cuando seleccionas el modo Sport el carácter del coche cambia notablemente. Deja de ser ese compacto razonable y lógico que había sido hasta entonces y empieza a mostrar un carácter que todavía esconde muchas personalidades.

Un turbo de los de antes

El motor tiene un carácter curioso. No es de esos motores turbocomprimidos modernos con geometría variable que entregan par en cualquier rango de revoluciones y te hacen pensar que eres buen piloto. Este tiene un temperamento muy puntiagudo, ya que entrega el par máximo de 500 Nm muy arriba, concretamente a 5.000 RPM y solo mantiene esa fuerza hasta las 5.250 RPM.

Mercedes-AMG A45 S motor El motor tiene un carácter con sabor añejo, un rango muy limitado de entrega del par y potencia máxima y eso hace que sea un coche exigente para sacarle el máximo partido

Sí, esa es la ventana operativa óptima de este motor tan especial que en cierta medida recuerda a los turbo de antaño. Es un motor con un lag del turbo muy marcado, ya que apenas empuja con fuerza hasta que el cuentarevoluciones supera las 4.000 RPM. Abajo está bastante dormido y eso obliga a que seas fino y sepas seleccionar con las levas situadas detrás del volante la relación idónea del cambio AMG Speedshift 8G de doble embrague y ocho marchas, algo que no está al alcance de cualquiera.

No está al alcance de cualquiera porque cuando empiezas a pisarle más y más a fondo, el A 45 S hace que todo pase muy rápido. Es sorprendente porque desde el habitáculo, salvo porque te pega con violencia al asiento, todo parece pasar más despacio de lo que realmente pasa. Es habitual llevarse sorpresas al ver en el cuentarevoluciones cifras que duplican la velocidad a la que crees ir.

Mercedes-AMG A45 S cuadro digital No te asustes cuando veas que vas al doble de la velocidad a la que creías ir, es un A45 S.

Los 421 CV de potencia llegan a 6.750 RPM pero el coche estira hasta llegar a las 7.200 RPM. Lo hace de forma deliberada para que al pilotarlo tengas la sensación de ir exprimiendo un motor atmosférico.

Solo los soplidos del turbo, perfectamente perceptibles desde el habitáculo, delatan que estamos ante un turbo.

Mercedes-AMG A45 S trasera

Acelerar con el A 45 S y sacarle todo el partido a cada marcha es un ejercicio adictivo. Es como hacer abdominales con las cervicales por la contundencia con que marca cada salto de marcha. Pie a fondo, primera, segunda, tercera, cuarta y ya estárás volando a ritmos de superdeportivo. Cada vez que rozas con la punta de tus dedos la leva fría situada detrás del volante, mete otra marcha y te da un trallazo en la cabeza.

La dirección, que en modo confort se muestra tal vez excesivamente blanda, cambia por completo en los modos Sport y Sport + para ganar algo de cuerpo, pero no llega a ser todo lo dura que me gustaría.

Mercedes-AMG A45 S en curva

Aun así, transmite bastante información y es una buena aliada para sacarle buen partido a esta máquina. No hace falta hacer mucho giro de volante para que el morro del coche se insinúe hacia el vértice, mientras la trasera redondea la curva haciendo que el paso por la misma sea infinitamente más alto que en el anterior A 45. Otro nivel.

El ESP también es desconectable en tres etapas, con un modo Sport Handling que permite derrapar de forma controlada

Uno de los secretos de ese fantástico paso por curva está en las suspensiones. De serie lleva amortiguadores regulables de frecuencia selectiva (FSD). En el eje delantero es de torretas McPherson y en el eje trasero es un multibrazo de cuatro brazos, aunque esta unidad llevaba el paquete AMG Ride Control, con amortiguadores adaptativos.

El equipo de frenos está a la altura de las circunstancias. Tienen un tacto excelente, contundencia cuando pisas y necesitas que baje velocidad con rapidez. En el caso del A 45 S, hablamos de discos delanteros de 360 milímetros, con pinzas de seis pistones pintadas en rojo y con logotipo AMG en negro. Los discos traseros son de 330 milímetros con pinzas de un único pistón.

Este tiene un sistema de tracción a las cuatro ruedas específico que incluso cuenta con un difrencial trasero con dos embragues multidisco de control electrónico (uno para cada rueda), lo que permite distribuir el par, además de entre ambos ejes, entre las dos ruedas del tren posterior.

Mercedes-AMG A45 S trasera El predominio del eje posterior es absoluto y se percibe al conducirlo

En condiciones normales hay un predominio del eje posterior más que evidente. Llegas a la curva, bajas dos marchas con la leva izquierda, marcas el punto de contacto en el interior de la curva y se tira hacia ahí. Si quieres que la trasera se decoloque, has de activar el modo Drift creado para facilitar el sobreviraje.

Si aplicas algo de gas la trasera deslizará con sutileza o con rotundidad, algo evidente si en el modo Drift provocas ese sobreviraje tan marcado, con mucho ángulo de giro que lógicamente no es tan natural como el de un BMW M2 Competition, pero divierte y dibuja sonrisas por igual.

Mercedes-AMG A 45 S: nuestra puntuación

8

Diseño exterior8
Diseño interior8
Calidad8
Habitabilidad8
Maletero7
Motor9
Seguridad8
Comportamiento9
Comodidad8
Precio7

A favor

  • Comportamiento dinámico
  • Personalidades distintas
  • Diversión al volante

En contra

  • Sonoridad ficticia
  • Precio alto
  • Capacidad del depósito justa

Tras probarlo no dudo en decir que el Mercedes-AMG A 45 S es uno de los coches más alucinantes del mercado. Ahora entiendo por qué me hablaban tanto de él mis compañeros de profesión y por qué en Mercedes se referían a él como "la joya de la corona".

Extremadamente rápido, con dosis de diversión que lo hacen adictivo, radical en muchos aspectos y eficaz como pocos, con él se abre una nueva era en el segmento de los coches compactos deportivos que ya se acercan al medio millar de caballos.

Eso sí, su precio de 73.050 euros también le sitúa en un segmento de precio en el que no estamos acostumbrados a ver a un coche compacto deportivo. Cuesta adaptarse y asimilarlo, casi lo mismo que cuesta asimilar que un simple coche compacto deportivo como este Mercedes-AMG A 45 S permita ir tan rápido como en un Mercedes-AMG GT e incluso más rápido en muchas ocasiones.

Mercedes-AMG A 45 S lateral

Ficha técnica

Versión probada   45 S 4matic
Cilindrada1.991 cm³ Tipo de tracción4matic
Bloque motor4 cilindros en línea turbo CombustibleGasolina
Potencia (CV @ rpm)421 @ 6.750 Capacidad del depósito51 litros
Par motor (Nm @ rpm)500 Nm @ 5.000 - 5.250 Consumo urbano10,3 l/100 km
Masa en vacío1.620 kg Consumo extraurbano7,1 l/100 km
Velocidad máxima270 km/h Consumo combinado8,7 - 8,6 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h3,9 segundos Capacidad maletero355 litros
TransmisiónAutomática doble embrague AMG SPEEDSHIFT DCT 8G  Precio73.050 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por Mercedes. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Héctor Ares

En Motorpasión | Las mil veces que los fabricantes de coches han buscado reinventar la rueda (y otras cosas más); Este raro Mercedes Clase E con motor BMW M fue el principio del fin para la firma de tuning que lo creó

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