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BMW 320d Touring, prueba (parte 1)

BMW 320d Touring, prueba (parte 1)
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En la batalla de las berlinas familiares Premium de tamaño medio, el claro líder en los últimos años en España era el Audi A4 Avant, que ocupaba los puestos más altos en las listas de ventas mes a mes. Pero ahora, con la llegada el año pasado del nuevo BMW 320d Touring, le ha salido un duro rival que hoy ponemos a prueba.

Se trata de la versión diesel de 184 caballos de potencia, una versión intermedia de la gama entre el 316d de 116 CV, el 318d de 143 CV, el 320d EfficientDynamics de 163 CV y los ya superiores 325d de 218 CV y el 330d de 258 CV que supone el tope de gama en motorizaciones diesel del BMW Serie 3 Touring. ¿Cuál es su secreto para estar poniendo en aprietos al Audi A4 Avant?

Eso es lo que vamos a tratar de analizar a lo largo de esta prueba en la que hemos tenido oportunidad de probar el BMW 320d Touring tanto en el uso diário por ciudad como en carretera en viajes largos. Lo que ya os puedo adelantar, es que la evolución respecto al anterior Serie 3 Touring ha sido enorme.

BMW 320d Touring lateral

Estética renovada y vanguardista

El BMW 320d Touring luce un aspecto que supone una clara ruptura con el estilo de los Serie 3 de anteriores generaciones. Aunque sigue manteniendo los rasgos inconfundibles que le permiten ser reconocido a primera vista como un auténtico BMW, este modelo es moderno, actual y eso se nota.

El nuevo modelo es considerablemente más largo que el anterior, de forma que se acerca más a un Serie 5 Touring de anterior generación que a su pripio predecesor. Ha crecido 10 centímetros, de los cuales cinco pertenecen a la batalla para conseguir un mejor dinamismo y un interior más amplio.

Estéticamente las ópticas delanteras más afiladas y con una forma muy característica que se une a los riñones centrales, son el punto más destacado. El Serie 3 se ha utilizado como conejillo de indias para ver si esta línea de diseño gusta, y parece que así ha sido, por lo que otros modelos de la marca alemana como el nuevo BMW X5 o el BMW Serie 4 adoptarán también este estilo tan característico.

BMW 320d Touring

La unidad de pruebas venía equipada con el nivel de equipamiento Modern (opcional por 1.844 euros) de las cuatro líneas de acabado denominadas Sport, Luxury, Modern y M disponibles. De ahí que en la parte delantera luzca esas pequeñas incrustaciones plateadas que, como su propio nombre indican, le dan un aspecto más moderno y vanguardista al conjunto.

Personalmente me gusta el aspecto exterior del BMW Serie 3 Touring. Es un coche con personalidad propia y frenta a lo que le ocurre al Audi A4 Avant, es complicado que lo confundas con cualquier otro coche de la gama BMW, aunque habrá que ver qué pasa cuando llegue el nuevo Serie 4.

La zona del habitáculo destaca por su gran superficie acristalada, que acaba en la trasera con la ventanilla en forma de codo, otro detalle inequívocamente BMW. Las barras longitudinales del techo también realzan su figura y le aportan un plus de robustez a nivel estético.

BMW 320d Touring trasera

En la trasera por su parte, las formas del portón posterior son bastante marcadas, con la zona de la luneta trasera y la parte inferior de la tapa del maletero que crean un ángulo bastante considerable. Las ópticas son ahora mucho más anchas y bajas que en el modelo anterior, y personalmente considero que tiene la trasera más bonita de su segmento.

La unidad de pruebas llevaba las llantas de 18 pulgadas de diseño turbina multiradio, que le daban un aspecto muy conseguido. Cuestan solo 771 euros y en el catálogo de opciones las puedes encontrar con infinidad de diseños entre las 16 y las 19 pulgadas.

El interior ha ganado en calidad

Una de las partes de los BMW que menos acostumbraba a convencer eran los interiores. Algunos los criticaban por ser sosos, y esos seguirán criticando al interior del BMW 320d Touring porque en ese sentido no ha cambiado.

BMW 320d Touring interior

BMW sigue apostando por interiores minimalistas y muy orientados al conductor, pero si que se ha notado un avance más que notable en cuanto a la calidad percibida gracias al uso de nuevos materiales, así como la calidad visual gracias a detalles como la pantalla central del navegador.

La unidad de pruebas tenía casi 20.000 kilómetros de uso intensivo, pero aun así parecía recién sacado del concesionario. En los Serie 3 de anterior generación algunas partes como el volante rápidamente comenzaban a mostrar signos de envejecimiento, pero parece que lo han solucionado en esta nueva generación.

Personalmente me ha gustado mucho el interior del Serie 3 Touring, además de que es más amplio que en la generación anterior. En las plazas delanteras encontramos un habitáculo diseñado para que ambos pasajeros puedan manejar todos los sistemas del coche.

BMW 320d Touring

Debajo de la pantalla central, que es fija y no se esconde ni siquiera cuando apagamos el coche, la primera parte la ocupa la radio con diferentes mandos para manejar el volumen y las presintonías. Debajo, el climatizador bizona es mucho más fácil de manejar que el del Audi A4. Con menos movimientos puedes conseguir activar los mismos comandos.

En la versión Modern los asientos son poco envolventes, y como veremos en la parte de conducción, si fuerzas un poco en los apoyos tu cuerpo se irá hacia la puerta o hacia el interior. No es un problema porque si necesitas más apoyo lateral, las versiones Sport y M te ofrecen ese mullido extra que necesitas.

Por lo demás el volante tiene un tacto excelente gracias a un aro fino y con los mandos multifunción perfectamente situados. Las dos esferas del cuadro de mandos combinan en la parte superior las agujas analógicas y en la parte inferior dos pequeñas pantallas electrónicas que permiten ver distintas informaciones como el consumo instantáneo o la marcha que llevamos engranada.

BMW 320d Touring

Con solo pulsar un botón situado en la palanca de la izquierda, en la pantalla central podremos ir cambiando entre autonomía, consumos, velocidad media, etcétera. Pasando a la parte trasera del coche, las plazas posteriores son más amplias que en la generación anterior. Con el aumento de batalla han ganado en espacio, algo que era necesario en los Serie 3 Touring para estar al nivel del Audi A4.

Si a esto unimos un maletero que tiene 5 litros de capacidad más que en el Audi y 10 más que en el Mercedes, el resultado es excelente. El BMW Serie 3 Touring además dispone en el maletero de múltiples compartimentos bajo la tapa, que te permiten guardar objetos pequeños que en la parte superior irían sueltos.

Este sistema de compartimentos es de serie, al igual que el práctico sistema de apertura automática del maletero con solo pasar el pie por debajo del coche, muy útil cuando vas cargado con bolsas. ¿Empezáis a comprender por qué este coche está poniendo en aprietos al Audi A4 Avant?

Continuará...

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