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Vendes tu pick-up a un concesionario y termina como batería antiaérea en Siria
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Vendes tu pick-up a un concesionario y termina como batería antiaérea en Siria

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¿Te has preguntado alguna vez qué pasa luego con el coche que vendiste? ¿Lo vuelves a ver por tu ciudad? ¿Lo cuidan o está hecho polvo? Personalmente, volví a ver mi ex Alfa Romeo 156 unos años después y daba pena como lo habían dejado. Pero eso no es nada en comparación con lo que ocurrió a Mark Oberholtzer, un fontanero texano.

En 2012, Mark vendió su Ford F-250 a un concesionario Ford de Houston. Un año después volvió a ver su pick-up en la CNN. ¡En Siria! ¡En manos de Daesh y disparando un cañón antiaéreo! No se podía equivocar, en la puerta todavía estaban los vinilos con el nombre de su empresa y su número de teléfono. ¿Cómo terminó su coche en manos de estos señores de la guerra? ¿Y cómo es posible que Daesh siempre use pick-ups más o menos recientes?

Tras la aparición estelar de su ex pick-up en televisión, Mark recibió unas mil llamadas al día durante varios días en la que sus compatriotas le hacían saber lo que pensaban de él. Frente a esta situación, Mark interpuso el pasado 9 de diciembre una demanda al concesionario Ford Auto Nation por el perjuicio que le causó al no retirar Auto Nation los vinilos.

El tema de los vinilos es irrelevante. La verdadera cuestión es cómo llegó su coche hasta allí. Desde el concesionario aseguraron al Huffington Post que no tienen nada que ver con la venta del coche a Daesh, pues lo vendieron tal cual a una central de compras.

Al parecer y según la demanda de Oberholtzer, en un momento dado el Ford F-250 terminó en una subasta de coches usados a una central de compra extranjera. En noviembre de 2013, el coche salió del puerto de Houston rumbo a Mersin, en Turquía. Y ahí desapareció. El caso de este fontanero, por muy llamativo que sea, no deja de ser anecdótico, pero nos sirve de ejemplo perfecto para entender cómo Daesh consigue tantos coches japoneses y occidentales.

A estas alturas, ya sabemos que a Turquía no le molesta Daesh (les compra petróleo a buen precio, espera que eliminan a los kurdos y se presenta ante occidente como un aliado estable). Así, mira para otro lado mientras las mafias locales hacen dinero con Daesh. Sin embargo, en Occidente todavía hay gente que se cree que las marcas venden coches a Daesh. Una idea ampliamente transmitida por medios sin escrúpulos que sólo buscan que hagas click y por politicuchos con menos consciencia que luces, como Jonathan Schanzer de la Foundation for Defense of Democracies (ejem).

Toy Daesh

Vendidos a la tropas regulares, caen en manos de Daesh

Sin embargo, antes de acusar a Ford o Toyota de vender coches a Daesh, estaría bien recordar cómo el mal llamado Estado Islámico ha llegado a ocupar extensos territorios en Irak, Siria y Libia, así como la realidad del mercado de Oriente Medio.

Tras la caída de Sadam Hussein, el ejército iraquí compró miles y miles de pick-ups a Ford y a Toyota, todoterrenos Humvee a AM General, blindados y armas a occidente, siguiendo los consejos de los asesores militares estadounidenses.

Cuando una parte importante del ejército iraquí se unió al EI, lo hizo también con su material. Y a medida que iban ganando terreno, fueron pillando todo lo que podían y se encontraban. Así, cuando en 2014 tomaron Mosul, Daesh se hizo con 2.300 AM General Humvee "Hummer" del ejercito iraquí, además de 50 carros de combate y 150 blindados ligeros. Daesh, por tener, tiene hasta aviones de combate. Suerte que de momento en sus rangos no hay ningún piloto.

Hummer Isis

Decir que pueda haber algún tipo de complicidad entre las marcas y Daesh es olvidarse muy pronto que el EI ha saqueado todos los territorios conquistados, especialmente bancos y cuarteles militares.

Las mafias de los estados vecinos hacen el agosto con Daesh

También es cierto que no todo el material que tiene Daesh entre sus manos es fruto del saqueo. En Oriente Medio los todoterrenos y pick-ups Toyota son muy apreciados por su robustez y relación calidad/precio. Del mismo modo, los pick-ups estadounidenses usados van muy buscados por su precio muy competitivo y capacidad de carga. ¿Dónde los compran? A través de intermediarios en Turquía y en los países de la zona, como Arabia Saudí o Líbano. ¿Significa eso que la marca sabe a quién vende? Pues no.

Del mismo modo que ningún vendedor de una marca de lujo en Marbella o Mónaco le pregunta a su cliente de dónde ha sacado el dinero para comprar el coche, un concesionario oficial de Toyota en Riyad o Beirut no le pregunta si esos 4 pick-ups son para su empresa o piensa luego venderlos al Daesh. Tampoco es factible que una central de compras o de subastas en Texas pregunté al comprador si esos coches se van a quedar en Turquía o los va a vender luego a Daesh.

A base de vender material, armas, municiones y vehículos sin mucho sentido a regimenes y gobiernos de paja de la región, occidente fue el proveedor del EI y de otros grupos rebeldes de la región. Ahora, no puede uno preguntarse de donde vienen esos pick-ups. No hay ningún misterio detrás de ello.

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