Isabel II: la reina que condujo desde la Segunda Guerra Mundial pero nunca tuvo carnet

Isabel II: la reina que condujo desde la Segunda Guerra Mundial pero nunca tuvo carnet
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Si por algo se ha caracterizado la reina Isabel II de Inglaterra ha sido por su increíble capacidad de mantener a rajatabla las costumbres, su carácter y cada tradición asentada en la monarquía británica desde hace décadas. Y tras casi 71 años en el trono, Isabel II ha fallecido en su residencia de Balmoral.

Con 95 años la hemos visto conducir hasta hace poco por el Castillo de Windsor, a pesar de sus problemas de salud, porque, como reina, no ha necesitado pasar por ningún test psicotécnico ni renovar su carnet. Y es que ha sido la única persona en Reino Unido que ha podido conducir sin permiso de conducir, y sin matrícula.

La reina de Inglaterra, que ha contado con inmunidad soberana durante décadas, ha sido la única persona que ha podido conducir sin tener carnet y sin matrícula en su vehículo personal. Técnicamente sus coches han tenido matrícula, las que la Casa Real ha decidido sobre la marcha por un simple motivo de distinción, pero los de su propiedad estaban exentos de la obligación de portarla.

Un privilegio que ni siquiera el resto de miembros de la familia real pueden disfrutar.

A la edad de 18 años se formó como conductora y mecánica para el Servicio Territorial Auxiliar de Mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. Por entonces Princesa, llegó a ser subalterna segunda del Servicio, conduciendo una ambulancia del Ejército.

Fue así la primera mujer miembro de la Familia Real en convertirse en miembro activo a tiempo completo de las Fuerzas Armadas, y se ganó entonces la fama de princesa sin miedo a ensuciarse las manos.

Desde entonces nadie le pidió que se sometiera a un examen teórico o práctico para demostrar sus habilidades al volante. Tenía los conocimientos y las habilidades necesarias, pero no la obligación de acreditarlas con ningún trámite burocrático.

La Reina Isabel II ha sido Jefe de las Fuerzas Armadas y ha tenido una larga y estrecha relación con ellas, tanto en el Reino Unido como en la Commonwealth.

En 1998 protagonizó uno de sus mejores momentos en coche: el rey saudí Abdullah bin Abdulaziz (monarca de un país en el que las mujeres han tenido prohibido conducir hasta hace poco) visitó a la reina en su propiedad de Balmoral.

Después del almuerzo, la reina le preguntó a su invitado si le gustaría hacer un recorrido por la propiedad a bordo de uno de sus Land Rover. Pero Isabel II no tenían en mente incluir un chófer en su excursión, así que se subió al volante del vehículo, con Abdullah haciendo de copiloto sorprendido por lo atípico de la situación (para él).

Aún sin tener carnet, si hubiera sido 'detenida' por superar los límites de velocidad, no hubiera podido ser multada ni mucho menos arrestada. Y es que la reina de Inglaterra teóricamente podía infringir cualquier ley. Inmunidad.

A lo largo de los años, aunque no en demasiadas ocasiones que se hayan podido documentar, la monarca ha reclamado su sitio al volante de modelos como el Range Rover LWB Landaulet, el Land Rover Defender, amén de innumerables Bentley y Jaguar. Todo producto nacional.

Precisamente Bentley tiene un color exclusivo para los vehículos usados por la reina durante su jubileo de platino: el Claret. Se trata de uno no de los colores más antiguos de Bentley, pues se inspira en el Royal Claret, el color utilizado en todos los Bentley reales desde la década de 1940.

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