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El eléctrico más rápido es un Venturi, y con 3.000 CV el récord de 548,78 km/h no es suficiente

El eléctrico más rápido es un Venturi, y con 3.000 CV el récord de 548,78 km/h no es suficiente
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Puede que el nombre de Venturi te suene a una cosa mística que habita en los libros de la historia del automovilismo, pero no es así. Hace no demasiado os contamos en este interesante artículo la historia de los Venturi deportivos que rivalizaron hasta las puertas del siglo XXI contra los Porsche y Ferrari, pero desde el año 2001 en que cambió de manos Venturi se ha centrado en los coches eléctricos.

Tiene un nombre que pertenece al pasado pero que a día de hoy forma parte del futuro y, mientras trabajan en producir coches adelantados a su tiempo, en Venturi aún les quedan ganas para embarcarse en el logro de un nuevo récord: convertirse en el coche eléctrico más rápido del mundo rodando a 548,78 km/h con una punta de 576,15 km/h, ¡en absoluto silencio!

Venturi VBB-3, el cohete eléctrico

Este récord no es fruto de la casualidad, ni se ha conseguido al primer intento. El Venturi VBB-3 lleva años desarrollándose y su visita a las llanuras saladas de Bonneville no ha sido la primera. La empresa con sede en Mónaco en colaboración con la Universidad Estatal de Ohio por fin han conseguido romper la barrera que les separaba de un nuevo récord alcanzando una velocidad media de 548,78 km/h.

En 2009, el mismo equipo ya logró rodar a 487,63 km/h con un vehículo alimentado por pila de hidrógeno, pero nunca es suficientemente rápido así que han estado años evolucionando su prototipo con chasis de estructura multitubular y una aerodinámica muy trabajada para poder aplicar toda la potencia de su motor al suelo.

Venturi Vbb 3 7

Para lograr esta increíble meta, el VBB-3 con Roger Schroer a los mandos recurre a un enorme motor eléctrico capaz de producir una monstruosa potencia de 3.000 CV (2.200 kW) alimentados por un conjunto de baterías compuesto por 2.000 células eléctricas repartidas en ocho paquetes que ocupan casi la totalidad del vehículo a excepción del motor y del escueto habitáculo.

Este enorme streamliner mide 12 metros de largo oculta otra enormidad en su interior, 6,3 kilómetros de cables dispuestos para unir todos sus componentes y 25 ingenieros para lanzar al VBB-3 hasta convertirle en el eléctrico más potente y más rápido sobre el planeta. Pero aquí no queda la cosa, porque si mejoran las condiciones y el firme estuviera menos bacheado, los de Venturi tienen el objetivo de alcanzar los 600 km/h.

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