París quiere echar a los SUV de sus calles, y da igual si son eléctricos o de combustión. Los ciudadanos lo decidirán en referéndum

París quiere echar a los SUV de sus calles, y da igual si son eléctricos o de combustión. Los ciudadanos lo decidirán en referéndum
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Aparcar el coche en la ciudad se está volviendo cada vez más complicado, y París es un buen ejemplo de ello en la última década. En un nuevo referéndum local que tendrá lugar el 4 de febrero -recordemos que el último acabó con los patinetes eléctricos de alquiler vetados- se decidirá si aumentan las tarifas de aparcamiento para los SUV.

Y da igual si son eléctricos puros o de combustión. Desde la alcaldía incluso piden a los fabricantes que dejen que fabricarlos.

El Ayuntamiento quiere introducir tarifas de estacionamiento más altas durante el día para los vehículos con motor térmico que pesen más de 1,6 toneladas y para los vehículos eléctricos de más de dos toneladas. Un límite que se extiende a toda la ciudad y que engloba a muchos modelos, sobre todo los equipados con paquetes de baterías.

Por ejemplo, el Mercedes-Benz EQE pesa 2.385 kg, el BMW i7 firma 2,7 tonelada y el Volvo XC40 Recharge supera las dos toneladas mientras que el Audi Q8 e-tron se pone por encima de las 2,5 toneladas, por poner solo unos ejemplos.

Para determinar el peso de un automóvil, los escáneres leerán su matrícula, que vinculará su modelo y peso. Entre los objetivos de esta medida destaca disminuir los niveles de contaminación y aumentar la seguridad de cara a los peatones.

Claro que se contemplan excepciones, como residentes que aparquen en sus zonas habituales, taxistas, profesionales de la salud o personas con problemas de movilidad. Además el aparcamiento es gratuito entre las 20 y las 8 horas.

Range Rover

La realidad es que este tipo de vehículos se comen cada vez más cuota de mercado: según datos de Jato Dymanics en enero de 2022 los SUV obtuvieron la cuota de mercado mensual más alta de la historia de Europa, con casi la mitad del volumen total. Algo que desde el gobierno local parisino -también en Noruega-no ven con buenos ojos:

"Fabricantes, dejad de fabricar este tipo de coches: son demasiado caros, demasiado contaminantes y totalmente inadecuados", ha dicho a Reuters el concejal del Ayuntamiento de París David Belliard.

Lo cierto es que si echamos la vista a 1990, el peso medio de un vehículo rondaba los 1.020 kg; en 2021 fue de 1.488 kg. Datos recogidos por The Guardian apuntan a que la cantidad de SUV en la ciudad ha aumentado en un 60 % en los últimos cuatro años y ahora representan el 15 % de los 1,15 millones de vehículos privados que aparcan en la ciudad parisina.

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