Esta chatarra es un Ferrari vendido por 1,7 millones de euros. ¿Quién dijo especulación?

Esta chatarra es un Ferrari vendido por 1,7 millones de euros. ¿Quién dijo especulación?
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La Monterey Car Week es conocida por el concurso de belleza de Pebble Beach, por ser el lugar escogido por los fabricantes para presentar los coches más exclusivos del año y por las subastas de coches clásicos que tienen lugar durante el evento.

En la última edición, la casa RM Shoteby's ha subastado un lote de 20 Ferrari que se encontraron en granero en mejor o peor estado. Algunos de ellos se han vendido por cifras millonarias, a pesar de ser carne de desguace.

Ferrari y barn find, una mezcla que triunfa en las subastas de coches clásicos

Ferrari 250 GT Coupé Speciale. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Ferrari 250 GT Coupé Speciale de 1956. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

Los “barn find”, traducido como “hallazgo de granero” llevan un tiempo de moda. Son coches que aparecen en naves, cobertizos, garajes o graneros después de haber estado guardados ahí durante años, incluso décadas.

Normalmente su estado deja mucho que desear y necesitan una buena restauración para volver a lucir como el primer día, pero la mayoría tienen pocos kilómetros y una historia muy interesante detrás, por lo que suelen ser el objetivo de los coleccionistas.

De un tiempo a esta parte se han convertido en un clásico de las subastas y, a pesar de las condiciones en las que se encuentran muchos de estos coches, cada vez alcanzan precios más altos. Ya nos habíamos acostumbrado a ello, pero la última subasta de barn find que ha tenido lugar en la Monterey Car Week nos ha roto todos los esquemas.

Rm Shotebys Ferrari Barn Find. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Lote de 20 Ferrari barn find. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

La casa de subastas RM Shoteby`s se ha encargado de subastar un lote formado por 20 barn find al que ha denominado ‘The Ultimate Barn Find’. La particularidad de este lote es que los 20 coches por los que está formado son Ferrari fabricados entre los años 50 y los años 90.

Todos formaban parte de una colección y estaban guardados a buen recaudo en algún lugar de Florida, Estados Unidos, pero en el año 2004 el huracán Charley hizo estragos en el sitio donde descansaban. Algunos quedaron a la intemperie y otros fueron dañados por el derrumbe parcial del lugar donde se encontraban.

Con el tiempo se trasladaron a un almacén de Indiana, también en Estados Unidos, pero ninguno se restauró, así que han permanecido hasta ahora en las mismas condiciones que quedaron tras el paso del huracán Charley.

Ferrari 250 GT Coupé Speciale. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Ferrari 250 GT Coupé Speciale. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

Todos ellos se han subastado hace unos días de manera individual. Hay modelos de calle, algunos tan exclusivos como uno de los cuatro Ferrari 250 GT Coupé Speciale by Pininfarina que se fabricaron en 1956, concretamente la unidad que encargó a Ferrari el rey Mohamed V de Marruecos. También los hay de competición, como el Ferrari 275 GTB/6C Ally by Scaglietti que participó en la Targa Florio en 1966.

Lo llamativo es el precio que han alcanzado algunos de ellos. El mencionado Ferrari 250 GT Coupé Speciale que compró Mohamed V a mediados de los años 50 se ha vendido por 1.655.000 dólares, el equivalente al cambio actual a 1,52 millones de euros. No nos sorprendería esa cifra si no estuviese en el estado en el que se encuentra, tanto por dentro como por fuera.

Ferrari 250 GT Coupé Speciale. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Interior del Ferrari 250 GT Coupé Speciale de 1956. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

Eso sí, en el lote hay Ferrari que están todavía peor. Un Ferrari 365 GT 2+2 by Pininfarina de 1969 tiene el techo completamente aplastado, el parabrisas roto y no hay rastro de la luneta trasera. Se ha vendido por 117.600 dólares, casi 108.000 euros al cambio.

Otro ejemplo es el Dino 206 GT by Scaglietti de 1968 del lote. Han pagado por él 456.000 dólares, es decir, casi 420.000 euros, y su estado también deja mucho que desear porque necesita una restauración completa.

Ferrari 365 GT 2+2 de 1969. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Ferrari 365 GT 2+2 de 1969. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

Lo mismo puede decirse del Ferrari 308 GTB ‘Vetroresina’ by Scaglietti de 1976 con carrocería de fibra de vidrio del lote, aunque este ejemplar se ha vendido por un precio más bajo: 78.400 dólares, unos 72.000 euros al cambio.

El caso más llamativo de la subasta es el del Ferrari 500 Mondial Spider Series I by Pininfarina de 1954. Ferrari solo construyó 13 unidades de este modelo y el ejemplar subastado participó en varias competiciones durante años, incluso lo pilotó Franco Cortese en los años 50, pero su palmarés no es destacable.

Ferrari 500 Mondial Spider Series I de 1954. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Ferrari 500 Mondial Spider Series I de 1954. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

Pues bien, sus años de gloria pasaron hace mucho tiempo y ahora está más cerca de ser una chatarra que de ser un coche. Aunque en el lote se incluye el motor de cuatro cilindros que le daba vida, la transmisión y parte del chasis, es un amasijo de hierros que difícilmente podrá recuperar su forma original, pero se ha vendido por 1.875.000 dólares, el equivalente a 1,72 millones de euros.

Viendo las fotos de los coches, sobre todo de algunos de ellos, especialmente del Ferrari 500 Mondial Spider Series (o más bien de lo que queda de él), cuesta creer que se hayan vendido por esas cifras. Si alguien dudaba de que hay una “burbuja” en el mundo de los coches clásicos, esta subasta le servirá para aclararse.

Motor de cuatro cilindros del Ferrari 500 Mondial Spider Series I de 1954. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Motor de cuatro cilindros del Ferrari 500 Mondial Spider Series I de 1954. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shoteby's.

En los últimos años el precio de todos los coches de segunda mano se ha disparado. Lo vemos en los modelos convencionales, incluso en los que tienen muchos años y kilómetros, pero es especialmente llamativo si hablamos de clásicos populares y en el sector de los clásicos más exclusivos directamente se ha ido de madre.

El Mercedes-Benz SLR que se vendió por 135 millones de euros el año pasado es el caso más llamativo y confirmó que el mundo de los clásicos está siguiendo los pasos del mundo del arte. Los coches con ese nivel de exclusividad se han convertido en un “valor refugio” y en la moneda de cambio de los especuladores, como un cuadro de Picasso, un Monet o un Klimt.

Ferrari 308 GTB 'Vetroresina' de 1976. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.
Ferrari 308 GTB 'Vetroresina' de 1976. Foto Darin Schnabel. Cortesía de RM Shotebys.

La cotización de los coches clásicos más singulares de la historia sube en cada subasta. Los 20 hallazgos de granero que ha subastado RM Shoteby’s en Monterey lo dejan claro, llegando al punto de que da igual el estado e incluso que no tengan un palmarés destacado en competición si son coches de carreras: ahora la gente paga millonadas incluso por un amasijo de hierros.

Nadie puede dudar ya de que muchos compran estos coches para invertir y no piensan ni por asomo en disfrutar de ellos (si es que se pueden conducir). Simplemente se trata de comprar un coche especial para venderlo mucho más caro dentro de un tiempo. Incluso hay quien compra un coche único para meterlo en una burbuja mientras espera a que se multiplique el valor de su inversión.

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