Los peligros de adelantar con nieve pueden ser muchos, este vídeo es de los más ilustrativos que os podemos mostrar para dejarlo claro. Con empatía el vídeo “se disfruta” mucho mejor, tratad de meteros en la mente del conductor del coche en el que va montada la cámara, veréis que divertido.
Una carretera de una calzada y un carril por sentido, nevada en los arcenes y con pinta de tener poca adherencia, tráfico de camiones y nos encontramos con un camión que creemos va lento. Asomamos un poco para ver si viene alguien, efectivamente, vienen dos coches, los dejamos pasar.
Vamos a asomarnos otra vez y cuando nos estamos acercando al centro del carril, el camión que nos precede clava frenos. Estamos vendidos por no respetar la distancia de seguridad y nos quedamos parados a su lado mientras vemos que un camión trata de adelantar a una quitanieves que ha frenado para evitar un choque entre el camión que adelantaba y el camión que seguíamos.
Este señor se llama Jonathan Mason. Ha hecho honor a eso de que Estados Unidos es la tierra de las oportunidades, donde hasta Forrest Gump puede triunfar. El coche es un Chevrolet Camaro SS, valorado en 35.255 dólares, pero Mason se lo ha llevado por muchísimo menos: 5,28 dólares + pujas.
Lo consiguió en un sitio de subastas llamado FastPennyCars. Cada pujador debe comprar un paquete de pujas (bids). Cuantas más pujas tenga, mejor precio tendrá al final. Los pujadores competirán entre ellos y solo uno podrá ganar. En teoría, uno paga “poco” y los demás se lo pagan a él.
No ha sido el caso de esta operación, donde se calcula que el sitio Web solo ha ganado 400 dólares y pico en pujas, y el resto del coche lo ha palmado. Eso sí, han conseguido una notoriedad sustancial, solo por salir en el telediario de la CNN con millones de personas de audiencia.
Seguramente muchos de vosotros habéis visto en la red como una conocida marca de coches de juguete batía el récord de salto con un coche para promocionar sus productos. No obstante, para conseguir semejante salto hay que practicar antes, y las cosas no siempre salen como las habías planeado.
La cosa resulta más complicada de lo que parece. En el momento del salto, el coche debe circular a unas 109 millas por hora (175 km/h), y lo que no es menos importante, el conductor debe estar acelerando en ese momento.
Esto es así porque según estemos acelerando o frenando, el peso del coche se desplaza hacia el eje trasero o el delantero (respectivamente), de manera que durante el tiempo que el coche está en el aire, girará sobre sí mismo.
Dos semanas es el tiempo en el que hemos tenido dos incidentes en el que los implicados han sido bólidos de Fórmula 1 y gente a pie. Imágenes que acongojan, que se han quedado en poco para lo que podían haber sido y sobre todo suerte, suerte a paladas. También es una lección para todos, no os pongáis nunca en el camino de un Fórmula 1 enfurecido.
Los protagonistas de estos dos vídeos todavía deben estar rezando a la divinidad en la que crean, y el primero de ellos todavía está dando gracias a Bern Mayländer por ralentizar la carrera. Si de pequeños hubiesen aprendido bien a cruzar por los pasos de cebra, nos hubiesemos evitado estos sustos….
El primero de los vídeos tiene como protagonista a uno de los comisarios de pista del pasado GP de Canadá. Durante una de las muchas vueltas que se estaban dando tras el Safety Car conducido por Bern Mayländer, los comisarios entraron a pista a limpiar de piezas de fibra de carbono el asfalto. Mostraron muy poca cabeza, cruzando dos de ellos el “trenecito” de coches que todavía no había dejado de pasar.
Cuando conducimos debemos intentar estar atentos y en disposición de realizar cualquier maniobra que sea necesaria, porque los accidentes no avisan, ocurren en un segundo.
El vídeo de este post en un claro ejemplo de esto. Wendy conducía su coche al mismo tiempo que grababa a dos vehículos que circulaban delante de ella, cuando el remolque del coche que tiene delante pisa un listón de madera lanzándolo contra el parabrisas de su coche.
Como podéis ver el objeto consiguió atravesar el cristal, quedándose muy cerca de la asustada conductora del vehículo. En este caso poco podría haber hecho, pero las críticas que está recibiendo por grabar un vídeo mientras conducía son justificadas (no las formas con las que algunos internautas vierten estas opiniones, todo sea dicho).
“P’haberos matao”. Es lo que pensó un matrimonio que iba circulando por la autopista 401 cerca de Barrie (Ontario, Canadá) el pasado 21 de enero. Circulaban tranquilamente en su Volkswagen Tiguan mientras una cámara fija en el salpicadero iba registrando la aburrida rutina de la carretera.
El conductor estaba adelantando a un camión a una velocidad moderada, pues tenía tráfico delante y no estaban las condiciones para circular más rápido. Pero empieza a decelerar de forma brusca y se echa a la derecha. El motivo viene en sentido contrario, pesa más de 30 toneladas y atraviesa la mediana muy rápido.
Gracias a un hábil control del coche (y al ESP), se cambia de carril bruscamente para evitar el “camionazo” en toda la cara. Lo hace tan por los pelos, que un fragmento que salió despedido impactó contra su parabrisas. La mujer preguntó asustada: “¿Estás bien?”. Él asintió, mientras mentaba a la madre del camionero.
Cuando conducimos debemos estar pendientes del resto de vehículos, de la carretera y las condiciones ambientales. No obstante hay otro elemento con el que tenemos que tener cuidado: los peatones. Son un parte muy importante de la ecuación, y no siempre se les tiene en cuenta.
Dicho esto, la culpa de los atropellos es en muchas ocasiones, del propio peatón, sea porque no cruza por el sitio adecuado o por que lo hace de manera incorrecta. Hay dos grupos de riesgo en este sentido: los niños, y las personas mayores. La razón para los primeros es evidente, para los segundos, creo que la falta costumbre hace que en muchas ocasiones no utilicen los pasos de cebra para cruzar.
No obstante, el caso que nos ocupa es bien distinto. La persona que aparece en la pantalla, ni es un niño, ni una persona mayor poco acostumbrada al caos de una cuidad moderna. Más bien presenta claros síntomas de hallarse en estado de embriaguez. Incapaz de andar en línea recta (llega a mirar hacia la carretera), invade la calzada provocando que la furgoneta tenga que evitarle, e incluso esta llega a tocarle ligeramente.
Nos ponemos en situación. Rally de Mortágua valedero para el Campeonato Portugués de Rallyes, Pedro Peres y Tiago Ferreira, a bordo de un Mitsubishi Evo IX, pierden el control y acaban saliéndose de la pista. Lo demás lo podemos ver en el vídeo. El problema llega para el piloto cuando cortando una de las curvas anteriores, algo habitual en los rallyes de asfalto, pinchó una de las ruedas delanteras y llegado el momento de girar a la izquierda, no pudo meter el coche, perdiendo el control y saliéndose de la pista.
La salida de pista hubiera sido un accidente sin más si el Mitsubishi EVO IX no se hubiera encontrado en el camino con un agente Guardia Nacional Republicana que charlaba tranquilamente con uno de los espectadores. La sagre fría, la pericio o simplemente la suerte hacen que el accidente se reduzca a daños materiales y no personales.
Un gran susto, aunque es curioso que uno de los encargados de velar por la seguridad de los aficionados, sea el primero que incumpla una de las normas básica a la hora de disfrutar de un rally. Eso sí, el impacto con el vehículo de la Guardia Nacional Republicana y la posterior caída por el barranco no se lo quitó nadie. Las palabras de Pedro Peres lo explican a la perfección.
En la curva de derechas antes del accidente, al cortar pinchamos, y sólo después me apercibí de que habíamos pinchado. Cuando intente girar el coche para la curva él fue de frente y en ese momento solo tuve tiempo para decidir dónde íbamos a chocar. Tuve que evitar chocar de frente contra el coche de la GNR y atropellar al propio agente y el señor que estaba al lado. Felizmente lo conseguimos, con algo de destreza y sangre fría, y una gran dosis de suerte
Para los europeos, el dato que más relevante a la hora de saber cuánto acelera un coche es el 0-100 km/h. Para los americanos, saber el tiempo que un coche tarda en recorrer una milla desde parado, es igualmente importante. Nosotros tenemos el dato de los 1.000 metros, pero normalmente pasa desapercibido.
En un intento por conseguir un muy buen dato en ese test, el preparador Underground Racing ha preparado un Lamborghini Gallardo añadiendo un sistema de turboalimentación doble. Desconozco la cifra de potencia obtenida, pero teniendo en cuenta que el Lamborghini Gallardo LP560-4 rinde 560 CV, os podéis hacer una idea.
Pues bien, el pasado 23 de octubre, el equipo estaba haciendo una prueba de aceleración cuando, ya en la fase de frenada, y a una velocidad cercana a los 320 Km/h, el conductor perdió el control del vehículo, que acabó dando varias vueltas de campana.
El pasado fin de semana se disputó en Australia, la Bathurst 1000, la cita por excelencia del país de los canguros y los road train. La cita se celebra en uno de los circuitos más impresionantes del planeta, Mount Panorama, un trazado que seguro que muchos de vosotros conocéis y que está entre vuestros favoritos. Para aquellos que no lo conozcan se trata de un circuito que mezcla trazado rutero como los conocidos en Europa con una carretera de montaña.
Y si eso no fuera poco, las maquinas que utilizan, los espectaculares Ford FG Falcon y Holden VE Commodore con motores V8 dan lo mejor de sí. Es más, el motor da nombre a la categoría, la V8 Supercars. Sirva de referencia el minuto 1:10 en donde, gracias a un marcador, se señaliza la velocidad a la que pasan por ese punto. 279 km/h…no está nada mal.
Como el vídeo se centra en el espectacular accidente (6 vueltas de campana) de Fabian Coulthard, primo segundo del ex-piloto de Fórmula 1, nada mejor que invertir un rato en las mejores imágenes de la Bathurst 1000 que hemos publicado en Racingpasión