
Aunque la legendaria compañía británica ya había vuelto a la actividad con la producción de la renovada Norton Commando 961 hace un par de años, es ahora cuando han decidido volver a la competición. No lo harán, como venían contando algunos rumores, con un equipo en MotoGP sino que han invertido parte de su presupuesto para buscar, de nuevo, la victoria en unos de los lugares que más Nortons ha visto pasar: el Tourist Trophy de la Isla de Man.
La idea suena como una sinfonía para todos aquellos que conocen la historia de la isla, de sus pilotos, o de la marca. Pero desafina cuando lees que lo harán con una moto que, sinceramente, tiene más bien poco de Norton. El motor corresponde al de la Aprilia RSV4, el chasis lo construye Spondon (en manos de Norton, todo sea dicho) y monta suspensiones Öhlins acompañado de lo mejor de Brembo para el sistema de frenado. Es, en verdad, un prototipo muy cercano al concepto que se tendría de CRT en MotoGP.
Explica Stuart Garner que con la actual situación económica resulta inviable un proyecto en MotoGP y que tardarían al menos tres años en tener un motor competitivo desarrollado desde cero. Además, su principal objetivo sigue siendo el mercado de las motos de calle, donde destinan la mayor parte de su presupuesto.












