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Para qué poner neumáticos de invierno a tu Tesla Model 3 si tienes un par de orugas de nieve a mano

Para qué poner neumáticos de invierno a tu Tesla Model 3 si tienes un par de orugas de nieve a mano
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Un día te levantas inspirado por la mañana y decides que es buena idea sustituir las ruedas traseras de tu Tesla Model 3 por un par de orugas de una moto de nieve. Es justo lo que ha hecho el bueno de Michael, un joven en cuyo canal de Youtube se dedica a probar locuras con su coche eléctrico y su gigantesca Duramax.

Este youtuber residente en la costa oeste norteaméricana se define como un "fan de los coches haciendo cosas locas con su Tesla y su pick-up" en su cuenta de Twitter, mientras que en Instagram añade en la descripción "A ver qué pasa". Pero su actividad se centraliza en su canal de Youtube, Lowlifemike, donde encontramos no muchos vídeos y que en su mayoría están protagonizados por su Tesla Model 3 de tracción trasera.

Y es que desde que lo recibió en diciembre, está probando cómo hacerle una y mil perrerías a su nuevo compañero eléctrico, siendo la última la de cambiar sus ruedas traseras por un par de orugas y echarlo a rodar en una pista de nieve. Pero no es la única: también lo ha puesto a driftear o le ha colocado una bocina de camión.

El terror de las pistas de nieve... a menos de 20 km/h

Tesla Model 3 orugas de nieve

Así, Michael puso a trabajar su creatividad y se hizo con un par de orugas de una moto de nieve. Tras desmontar las ruedas del eje trasero, y valiéndose de un adaptador, atornilló ambas a cada lado y voilà, el Tesla Model 3 ya estaba listo para echarse a la nieve, pese a que en el eje frontal seguía montando neumáticos de verano.

Lo cierto es que no es la primera vez que vemos un modelo nacido para el asfalto convertido en vehículo de nieve, sirva de ejemplo Nissan y su Altima-te AWD Concept o su Juke NISMO RSnow. Pero Michael quiere demostrar que no necesitas ser una gran multinacional para embarcarte en este tipo de experimentos.

Aunque él sólo ha optado por añadir las orugas a las ruedas traseras, pues al final son las que reciben la fuerza del motor en el caso de su Model 3, que es la versión que tiene un único propulsor eléctrico asociado a su eje posterior.

En el vídeo vemos como, una vez instalado, el Model 3 se desenvuelve bien por una pista completamente nevada, incluso en puntos donde hay un espesa capa de nieve o grandes acumulaciones de la misma: aunque las orugas se hunden, sale airoso.

Eso sí, a velocidades bastantes bajas (en un momento se puede ver que circula a unos 17 km/h) y con todo el cuidado del mundo. "Bueno. Lo hemos hecho. Y funciona. Va muy bien, no tengo queja", comenta Mike a sus mandos.

"Nada se ha roto, todo está en perfecto estado", señala al concluir el vídeo y antes de volver a colocar al Tesla los zapatos que le corresponden. Y ojo porque a lo mejor tenemos segunda parte: en la descripción del vídeo sugiere que va a repetir operación, pero esta vez sobre barro.

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