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Radiografía del conductor kamikaze. ¿Qué te puede llevar a conducir en sentido contrario en la M-30?

Radiografía del conductor kamikaze. ¿Qué te puede llevar a conducir en sentido contrario en la M-30?
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¿Qué te puede inducir a conducir en sentido contrario por una frecuentada vía de circulación en una de las ciudades más grandes de nuestro país? Habría que preguntárselo a Antonio B.M., un conductor con el permiso retirado que decidió ponerse a sembrar el terror en la noche de este pasado sábado 18 de agosto por la M-30 madrileña. Esta vez no hubo muertes que lamentar pero, ¿hasta que punto se pueden seguir permitiendo actitudes como ésta al volante?

La DGT los denomina Conductores en Conducción Contraria o CCC, pero se conocen popularmente como kamikazes y, en la última década, según datos de Tráfico de 2016, han causado 150 accidentes y se han cobrado la vida de entre 25 y 30 personas. El último caso lo tenemos en Madrid, pero en 2017 se sucedieron varios que engrosarían esta negra estadística.

La radiografía del conductor kamikaze responde a varias tipologías determinadas por si hubo o no intencionalidad. Calificar a Antonio B.M. se antoja aún complicado, ya que falta conocer el resultado del análisis toxicológico que le fue practicado tras el incidente. Pero por los hechos podemos hacernos una idea. Aunque primero, viajemos a la noche madrileña del sábado...

Sembrando el terror en una M-30, afortunadamente, casi vacía

A los mandos de un Audi A4 matriculado en 2005, Antonio B.M. entraba a la M-30 en el kilómetro 2 a la altura del puente del Sagrado Corazón accediendo al lateral de la circunvalación en dirección sur y no norte, sentido en el que circula esta vía. A las 23:00 un conductor que se cruzaba con el kamikaze alertaba a la policía.

Tras el aviso, varios coches de la Policía Municipal y de la Policía Nacional se echaban a la M-30 en su búsqueda. Y comienza la persecución: pese a que los agentes alertaron de su presencia encendiendo las luces e intentaron bloquearle el paso, sus esfuerzos fueron en vano y el kamikaze se negó a detener su periplo en sentido contrario.

Los coches que se lo iban encontrando por el camino, se apartaban como podían, creando las consecuentes situaciones de riesgo. Varios testigos, tal y como recoge El País, afirman que iba a gran velocidad, superando el límite de 90 km/h sobre el que está tipificado la M-30.

Tras recorrer 19 kilómetros en sentido contrario, el conductor madrileño chocaba contra cuatro coches, provocando un accidente múltiple en el que afortunadamente no hubo que lamentar ninguna vida. En uno de ellos viajaba una familia francesa, lo que incluía un menor de 14 años: todos resultaron heridos leves. La peor parte se la llevaba un conductor residente en Puente de Vallecas, de 32 años de edad, que quedó atrapado en el coche tras el choque y tuvo que ser rescatado por los bomberos. Fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón con pronóstico menos grave.

Se negaba a salir del coche

Radiografía del conductor kamikaze, ¿qué te puede llevar a conducir en sentido contrario en la M-30?

Por su parte, tras chocar con los cuatro vehículos, Antonio B.M. era por fin interceptado por la policía. El Audi A4 descapotable con el que había perpetrado su temerario periplo había quedado destrozado, quedando también el kamikaze atrapado en su interior. La fuentes policiales aseguran que se resistió a que los bomberos lo sacaran del coche y que mostró una actitud muy violenta.

Antonio B.M. tenía el carné de conducir retirado, aunque desconocemos la causa. Los agentes tuvieron que ayudar a los servicios de emergencia para colocarlo en la camilla, donde tuvo que ser sedado. Fue trasladado al hospital con varias contusiones y bajo custodia policial. Cuando reciba el alta se enfrentará a las acusaciones de delito de homicidio imprudente en grado de tentativa y de delito contra la seguridad vial.

Por fortuna, el kamikaze decidía ponerse a actuar en pleno agosto y un sábado por la noche, cuando la frecuencia de coches es bastante reducida en la M-30. La situación no le exime, no obstante, de su grave conducta.

Kamikaze y reincidente

Radiografía del conductor kamikaze, ¿qué te puede llevar a conducir en sentido contrario en la M-30?

El temerario conductor no tenía permiso de conducir. Lo que se traduce en que, o bien es un conductor reincidente en delitos contra el tráfico o bien que se ha quedado sin puntos en su carné. Circular con el carné retirado es ya considerado un delito contra la seguridad vial, a lo que se suma la conducción temeraria. Van dos. Se enfrenta a una posible condena penada hasta con dos años y medio de cárcel.

Y esto sin contar qué causas llevaron a Antonio B.M. a tener la licencia retirada. ¿Más conducción temeraria? ¿Alcohol y drogas? ¿Negarse a someterse a un control de alcoholemia? Su conducta deja claro que es un peligro en carretera no sólo para el mismo, sino para el resto de usuarios. ¿Será suficiente para quitarle el carné de por vida?

No obstante, hay que recordar que la Ley no puede recoger este supuesto: la retirada del permiso de conducir de forma vitalicia la debe dictaminar un juez en función de hechos probados. La aventura de este kamikaze sembrando el terror en la noche madrileña no sólo está grabada, además cuenta con testigos policiales y de otros conductores. El juez lo tiene fácil, no hay duda. Por que no podemos pasar por alto la gravedad del asunto: este tipo de conductores son homicidas ya sea con o sin intención.

¿Qué tipo de kamikaze sería este temerario conductor?

Nissan sistema aviso circulación sentido contrario

El Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (Intras) ha tratado de elaborar una tipología de los Conductores en Conducción Contraria o kamikazes, ya que esta homicida conducta al volante se puede dar por diversas causas. Las contempladas son las siguientes:

  • El pagado: con conducta se debe a una apuesta con amigos.

  • El desequilibrado: el conductor tiene un desajuste en su comportamiento. Llega al punto hasta de disfrutar con el pánico del resto de los automovilistas.

  • El resentido: el conductor tiene una conducta antisocial o resentida. Su único fin es causar el mal.

  • El aburrido: automovilistas de elevado poder adquisitivo que quieren escapar de la monotonía y buscar el placer en el riesgo.

  • El toxicómano: conductor que accede en dirección contraria en una vía bajo la influencia del alcohol o las drogas.

  • Conductor erróneo: su entrada en el sentido incorrecto se debe a un despiste o equivocación. Las causas pueden ser la distracción del conductor o la mala señalización en el acceso. Suelen ser los casos más habituales.

  • El Imitador: como su nombre indica, el conductor tiende a imitar lo que ve o escucha.

  • El Violento: opta por convertirse en un automovilista kamikaze para adquirir o mantener notoriedad dentro de un grupo social.

  • El Fugitivo: conduce en sentido contrario para huir en una persecución policial.

  • El Suicida: utiliza el coche premeditadamente como vía para quitarse la vida, sin importarle, o incluso buscando, que mueran otras personas con ellos.

Según este décalogo, ¿en qué lugar podríamos situar a Antonio B.M.? Tal y como detalla El País el conductor kamikaze, de 52 años de edad, reside en Barajas en un chalet, ha sido el administrador único de varias empresas en los últimos años y, actualmente, dirige una sociedad mercantil domiciliada en San Sebastián de los Reyes, que se dedica al comercio al por mayor de artículos domésticos. De hecho, el Audi A4 con el que circuló el sábado por la noche, estaba a nombre de la empresa.

Radiografía del conductor kamikaze, ¿qué te puede llevar a conducir en sentido contrario en la M-30?

Esto cuadraría con el perfil del kamikaze aburrido, aunque tampoco se puede descartar el de resentido, me quitan el carné y me echo al asfalto para vengarme, el de suicida u otros de la lista. A ello habrá que sumarle el de toxicómano, aunque hasta dentro de un mes no se conocerán los resultados del análisis que le fue realizado a Antonio B.M. Lo que es evidente es que tecnologías como ésta desarrollada por Ford de poco sirven para este tipo de supuestos.

Sea cual sea su tipología, y aunque la mayor parte de los casos de conductores kamikazes no entrañan intencionalidad, no podemos mirar para otro lado ante casos como el de Antonio B.M., ya que todo apunta en su caso a no ser un un mero despiste. Y quizá estemos cruzando una línea que no debiéramos emitiendo un juicio de valor, pero este hombre es el claro ejemplo de automovilista al que deberían retirarle el permiso de por vida.

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